EL CAMPO ENERGÉTIICO HUMANO,, O AURA HUMANA

El campo energético humano es una manifestación de energía universal íntimamente vinculada con la vida humana. Usualmente se denomina aura, y ha sido descrito como un ente luminoso que rodea el cuerpo físico y penetra en él, y que emite su propia radiación característica. El aura es la parte del CEU asociada con los objetos. El aura humana, o campo energético humano (CEH), es la parte del CEU relacionada con el cuerpo humano. Basándose en sus observaciones, los investigadores han creado modelos teóricos que dividen el aura en varias capas, a veces denominadas cuerpos, que se interpenetran y rodean mutuamente en capas sucesivas. Cada cuerpo subsiguiente está compuesto por sustancias más finas y «vibraciones» más altas que el cuerpo al que rodea y en el que penetra.
Ejercicios para visualizar el aura humana
Los ejercicios que a continuación se exponen constituyen la forma más sencilla de empezar a detectar el CEH. Si te encuentras con un grupo de personas, formen un círculo tomándose de las manos. Deja que la energía de tu campo aural fluya por el círculo. Siente por unos momentos este flujo palpitante. ¿Qué dirección sigue? Pregunta a tu vecino en qué dirección siente que va. ¿Se corresponden? Ahora, sin introducir cambios ni mover las manos, detén el flujo de energía. Manténlo inmóvil durante un rato (todos al mismo tiempo) y déjalo fluir de nuevo. Prueba otra vez. ¿Notas la diferencia? ¿Cómo te gusta más? Haz ahora lo mismo con una persona sola. Siéntate frente a frente juntando las palmas de las manos. Deja que la energía fluya con naturalidad. ¿En qué dirección va? Manda la energía por la palma izquierda y deja que vuelva por la derecha. Inviértelo. Ahora detén el flujo.
Prueba entonces a hacerlo fluir por ambas manos a un tiempo. Aspíralo ahora con las dos manos a la vez. Empujar, tirar y parar son las tres formas básicas de manipular la energía en la curación.
Practíquelas.
Deja caer las manos; mantén las palmas separadas entre 5 y 12 cm; muévelas lentamente reduciendo y ampliando el espacio entre ellas. Intenta crear algo entre las manos. ¿Puedes sentirlo? ¿A qué se parece? Separa entonces las manos aún más, hasta 20 o 25 cm. Ahora, lentamente, ve acercándolas hasta que sienta una presión en sentido contrario, de manera que tenga que hacer un
poco más de fuerza para unirlas. Acabas de tocar los bordes de uno de tus cuerpos energéticos. Si
tienes las manos separadas entre 2,5 y 3 centímetros, lo que has tocado han sido los bordes de tu
cuerpo etéreo (primera capa del aura). Si la distancia entre las manos es de 7,5 a 10 c m, has tocado
los bordes exteriores de tu cuerpo emocional (segunda capa del aura). Acerca ahora las manos con
sumo cuidado hasta que puedas sentir realmente el borde exterior del cuerpo emocional o campo
energético de la mano derecha tocando la piel de la mano izquierda. Aproxima la palma derecha unos
dos o tres centímetros hacia la izquierda. Siente el hormigueo en el dorso de la mano izquierda
cuando la toca el borde de tu campo energético. ¡El campo energético de la mano ha atravesado la
mano izquierda! Separa a continuación las manos y manténlas a una distancia de unos 18 cm. Apunta con el índice de la mano derecha a la palma izquierda, asegurándose de que la punta del dedo está separada de 1,25 a 2,5 cm de la palma. Traza círculos sobre las palmas. ¿Qué sientes? ¿Un cosquilleo? ¿De qué se trata? Reduce la luz de la habitación y mantén las manos de manera que las puntas de los dedos se apunten mutuamente. Coloca las manos delante de la cara a unos 60 cm de distancia. Asegúrate de que la pared del fondo sea blanca y lisa. Relaja la vista y mira suavemente el espacio entre los dedos, que deben estar separados entre 2,5 y 1,25 cm. No mire hacia ninguna luz brillante. Deje descansar la vista. ¿Qué ve? Acerque las puntas de los dedos y vuélvalas a separar. ¿Qué está sucediendo en el espacio que hay entre los dedos? ¿Qué ves alrededor de la mano? Desplaza lentamente una mano hacia arriba y la otra hacia abajo de forma que los dedos enfrentados sean distintos. ¿Qué ha sucedido ahora? Alrededor del 95% o de las personas que prueban este ejercicio ve algo, y todas sienten algo.
Para hallar las respuestas a tales preguntas, consulta la parte final de la lección. Una vez que hayas practicado estos ejercicios, puedes empezar a ver las primeras capas del aura.

Más tarde, una vez que te hayas acostumbrado a ver las capas inferiores, puede practicar los ejercicio de elevada percepción sensorial que se describirán luego. Abriendo más el tercer ojo (sexto chakra), empezarás a ver los niveles superiores del aura

Los Veintún Chakras Menores

Los Siete Chakras Mayores: Vista Frontal y Posterior

Respuestas a las preguntas sobre los ejercicios para visualizar el aura humana
La energía se desplaza casi siempre de izquierda a derecha alrededor del círculo. Es reacia a detenerse y, por lo general, es imposible detener el flujo total. La sensación de crear algo entre las manos produce un cosquilleo acompañado de presión, algo así como la energía estática. Cuando los bordes energéticos corporales se tocan, la sensación es de hormigueo y presión. Cuando los bordes energéticos corporales tocan la piel hay una sensación de cosquilleo acompañado de presión sobre la superficie cutánea. Si traza círculos sobre la palma de la mano, puede sentir el cosquilleo por la línea el círculo. La mayoría de las personas ven una neblina alrededor de los dedos y las manos cuando tratan de detectar el aura. Parece algo así como la onda térmica sobre un radiador. En ocasiones se ve en varios colores, por ejemplo en azul. Al principio suele verse incolora. Los cuerpos energéticos se estiran como caramelo entre los dedos cuando la neblina de los de una mano conecta con la de los dedos de la mano contraria. Al desplazar las manos de forma que los dedos enfrentados sean distintos, la neblina de cada dedo seguirá inicialmente a la del anterior dedo enfrentado para saltar a continuación a la punta del más cercano estableciendo un cambio en el flujo (figura 7-14).

