Pensamiento de Sombrero Amarillo
PENSAMIENTO CONSTRUCTIVO

Hacer que las cosas ocurran
Propuestas y sugerencias.
Imagine que ocho brillantes pensadores críticos se sientan alrededor de una mesa para pensar los medios de mejorar el suministro de agua de la ciudad. Ninguna de estas mentes brillantes puede comenzar a funcionar hasta que alguien presente una propuesta.
Sólo entonces se puede desencadenar todo el brillo de ese pensamiento crítico. ¿Pero de dónde sale la propuesta? ¿Quién se ha entrenado para presentar propuestas?
El pensamiento crítico es una parte muy importante del pensamiento, pero de ninguna manera es suficiente. Me opongo terminantemente a la idea de que es suficiente entrenar mentes críticas. Esta ha sido la tradición del pensamiento occidental; no es adecuada.
El pensamiento de sombrero negro abarca el aspecto pensamiento crítico. Cuando me referí al sombrero negro deje muy claro que el pensador que lo adopta debe desempeñar plenamente el rol: debe ser tan violentamente crítico como le sea posible. Esta es una parte importante del pensamiento y debe realizarse correctamente.
Los aspectos generativo y constructivo del pensamiento son materia del sombrero amarillo. Las ideas, sugerencias y propuestas deben surgir del pensamiento de sombrero amarillo. Más adelante veremos que el sombrero verde (creatividad) también juega un papel importante en el diseño de .nuevas ideas.
El pensamiento constructivo se ajusta al sombrero amarillo, porque todo pensamiento constructivo tiene una actitud positiva. Las propuestas se hacen para que algo mejore.
Puede tratarse de la solución de un problema. Puede tratarse de efectuar mejoras arciales. Puede tratarse del aprovechamiento de una oportunidad. En cada caso, se hace la propuesta con el fin de originar algún cambio positivo.
Un aspecto del pensamiento de sombrero amarillo se ocupa del pensamiento reactivo.
Este es el aspecto del juicio positivo, la contraparte del juicio negativo del sombrero negro.
El pensador de sombrero amarillo selecciona los aspectos positivos de la idea que le han presentado tal como el de sombrero negro selecciona los aspectos negativos. En esta sección me ocupo de un aspecto diferente del pensamiento de sombrero amarillo — el aspecto constructivo.
…Para mejorar el suministro de agua podríamos construir un dique sobre el río Elkin, y crear una reserva.
…Hay agua abundante en las montañas a cincuenta millas de distancia ¿Seria factible instalar una tubería?
…El chorro de agua común del inodoro gasta alrededor de treinta litros cada vez que se lo utiliza. Hay nuevos diseños que usan sólo seis litros. Esto podría ahorrar hasta cien litros diarios por persona o treinta millones de litros por día.
…¿Qué opina de recircular el agua? He oído que hay nuevos métodos por membrana, que lo hacen económico. También tendríamos menos problemas con los desechos.
¿Puedo investigar este asunto?
Cada una de éstas es una sugerencia concreta. Una vez hecha la sugerencia, se la puede seguir desarrollando y finalmente someter al juicio del sombrero negro y del sombrero amarillo.
…Pónganse los sombreros amarillos y hagan más sugerencias concretas. Cuantas más tengamos, mejor.
…John, ¿qué sugerencia tienes? ¿Cómo podríamos abordar este problema? Ponte el sombrero amarillo.
A esta altura, alguien podría observar que las propuestas deben surgir de “expertos en el tema del agua” y que no corresponde que aficionados hagan esas sugerencias. El rol de los aficionados seria evaluar, con su pensamiento crítico, las propuestas que presenten los expertos. Este es un estilo muy típico de la política. Los técnicos están para proponer las ideas y al político corresponde evaluarlas. En efecto, puede haber un rol en política para este tipo de pensamiento, pero quienes toman decisiones quedan a merced de los expertos. En otras áreas, como el pensamiento personal o el de negocios, el pensador es su propio experto y debe producir las ideas.
¿De dónde provienen las sugerencias y las propuestas? ¿Cómo hace el pensador de sombrero amarillo para dar con una solución?
No hay espacio en este libro para desarrollar los distintos métodos de solución de diseños y problemas. Me he referido a estos temas en otros libros. Las propuestas de sombrero amarillo no necesitan ser especiales o muy ingeniosas. Pueden incluir modos rutinarios de tratar ésos asuntos. Pueden incluir métodos que se sabe se utilizan en otras partes.
Pueden incluir la conjunción de algunos efectos conocidos a fin de construir una solución determinada.
Una vez que el sombrero amarillo ha encaminado la mente del pensador para que haga una propuesta, posiblemente no sea difícil dar con la propuesta en cuestión.
…Quítese el sombrero negro. En vez de evaluar las propuestas que tenemos hasta ahora, póngase el sombrero amarillo y hagamos otras más.
…Me dejo puesto el sombrero amarillo y sugiero que dejemos a la empresa privada vender agua a precios competitivos.
…No, aún no estamos en condiciones de ponemos los sombreros negros. No creo que hayamos agotado todas las sugerencias posibles. Sí, es verdad que queremos traer expertos y consultores, pero primero establezcamos -algunas indicaciones posibles. Así que, de momento, sigamos pensando constructivamente con los sombreros amarillos.
Así pues, el pensamiento de sombrero amarillo se ocupa de la generación de propuestas y también de la evaluación positiva de las propuestas. Hay un tercer aspecto entre estos dos: el desarrollo o “construcción” de la propuesta. Esto es mucho más que la evaluación reactiva de una propuesta. Es continuar con la construcción. Se modifica, mejora y fortalece la propuesta.
Este aspecto “mejorador” del pensamiento de sombrero amarillo actúa para corregir los errores que ha detectado el pensamiento de sombrero negro. Como ya aclaré, el sombrero-negro puede detectar las imperfecciones pero no tiene la responsabilidad de corregirlas.
…Si cedemos el suministro de agua a una empresa privada, corremos el riesgo de que el abastecimiento quede en manos de un monopolio que fije el precio que quiera y tenga a la ciudad a su merced.
…Podríamos tomar precauciones al respecto y establecer un precio máximo. Este se podría fijar de acuerdo al actual y con cierta flexibilidad relacionada con la inflación.
Quiero subrayar que este aspecto constructivo del pensamiento de sombrero amarillo no requiere, para ser ejercido, de ningún plus especial de inteligencia. Sólo consiste en el deseo de presentar propuestas concretas, aunque éstas no resulten nada extraordinario.
ESPECULACIÓN

Investigar el futuro
El valor del “si”.
El mejor de los casos.
La especulación tiene que ver con la conjetura y con la esperanza. Los inversores son especuladores por naturaleza, aunque se tienda a reservar esta palabra para quienes negocian con la construcción y con dinero. Un constructor especulador construye una casa sin tener todavía el cliente. Después empieza a buscarlo.
Todo especulador debe tener un fuerte sentido del beneficio potencial. También debe haber esperanza.
El pensamiento de sombrero amarillo no es sólo juicio y propuestas. Es una actitud que se adelanta a una situación con esperanza positiva. El sombrero amarillo se dedica a avizorar posibles beneficios y valores. Tan pronto como se los avista se empieza a
explorar en esa dirección.
En la práctica hay una gran diferencia entre el juicio objetivo y la intención de encontrar un valor positivo. Lo que estoy señalando con la palabra especulación es este aspecto del pensamiento de sombrero amarillo, el de extenderse, adelantarse para alcanzar algo.
…Hay un nuevo tipo de comida rápida que se está haciendo popular. Es una especie de pollo aplastado, que se prepara al estilo mejicano. Póngase el sombrero amarillo y dígame qué le parece esto.
…Hay tantos tipos diferentes de seguros que la gente se confunde. Podríamos tener una especie de seguro “general” que tenga en cuenta todo. Llévese esta idea y píensela con el sombrero amarillo. Luego vuelva y dígame lo que descubrió.
Este aspecto especulativo del pensamiento de sombrero amarillo es puro pensamiento de oportunidad. Va más allá de la resolución de un problema y del perfeccionamiento. La gente está obligada a solucionar problemas pero nunca nadie está obligado a buscar
oportunidades. Sin embargo, todos tienen la libertad de buscarlas —si así lo desean.
El pensamiento especulativo siempre debe partir del mejor escenario o del mejor caso posible. De esta manera uno puede estimar el máximo beneficio posible de la idea. Si aun en el mejor del los casos los beneficios no son satisfactorios, no vale la pena seguir
explorándola.
…Puestos en el mejor de los casos, el otro negocio se ve obligado a cerrar y nos apoderamos de todo el comercio del área. Pero no creo que esto resulte especialmente provechoso. Tal como están las cosas el otro negocio solo trata de sobrevivir.
…En el mejor de los casos, la tasa de interés sube rápidamente, y nuestra hipoteca transferible de tasa fija hace que la casa resulte muy vendible.
Si, puestos en el mejor de los casos, los beneficios parecen suficientemente atractivos, el asunto es verificar cuan probable es el caso y cuan probables los beneficios supuestos.
El pensamiento de sombrero amarillo, en cuanto especulativo; considera el mejor de los casos y los máximos beneficios. Después puede precisarlos conforme a una escala de “probabilidad”. Finalmente, el pensamiento de sombrero negro puede señalar las áreas dudosas.
Las oportunidades pueden surgir de la extrapolación del escenario presente hacia el futuro. También surgen “si” tiene lugar algún acontecimiento especial o cambia alguna condición.
…Los precios de los bonos subirán “si” bajan las tasas de interés.
…”Si” baja el precio del combustible, se venderán más automóviles grandes.
Parte de la función especulativa del pensamiento de sombrero amarillo es investigar los posibles cambios “si”.
No se trata de que — ni siquiera una vez— las acciones se funden en una exploración del tipo “si” —aunque puede hacer falta tomar medidas defensivas como el retiro de fondos o la supresión del seguro de incendio. El sombrero amarillo, en parte investiga así.
Parte de la función del sombrero negro también consiste en investigar el “si” en el sentido de riesgo y peligro. La contraparte de esta función, con el sombrero amarillo, consiste en investigar el equivalente positivo del riesgo, que llamamos oportunidad.
…¿En qué condiciones daría ganancias esta cadena de hoteles?
…Si se establecen emisiones vía satélite, ¿qué nuevas oportunidades tendrán los publicistas?
El aspecto especulativo del pensamiento de sombrero amarillo también se ocupa de la visión.
Anteriormente me referí al papel que cumplen visión y sueños en el pensamiento de sombrero amarillo. En cierto sentido, la visión va más allá de la especulación, ya que puede establecer un- objetivo de cuyo logro hay escasa esperanza.
Todo propósito, todo diseño, implica algún tipo de visión en primer lugar. Tal como un buen vendedor realiza una venta presentando una visión maravillosa que propone al cliente para que la comparta, quien concibe un proyecto se vende a sí mismo una visión positiva de lo que está intentando hacer. Primero viene la visión y después la forma y el detalle. Esta visión incluye los beneficios y la factibilidad del proyecto: se lo puede llevar a cabo y vale la pena hacerlo.
Es muy difícil hacer algo si se carece de cierto sentido de logro y valor.
… Tengo esta visión de un sistema habitacional de bajo costo, y creo que también sé cómo se podría realizar.
…Tengo la visión de un tipo de economía diferente, que manejará riqueza y productividad.
LA RELACIÓN CON LA CREATIVIDAD
Diferencia entre constructivo y creativo.

Eficacia y cambio.
Ideas nuevas e ideas viejas.
El pensamiento de sombrero amarillo no se ocupa en forma directa, de la creatividad. El aspecto creativo del pensamiento es materia específica del pensamiento de sombrero verde, que veremos después de éste.
Es verdad que la creatividad necesita del aspecto positivo del pensamiento de sombrero amarillo. Es verdad que el juicio positivo y el aspecto constructivo del pensamiento de sombrero amarillo son vitales para la creatividad. Sin embargo, los pensamientos de sombrero amarillo y verde son completamente distintos.
Una persona puede ser excelente con el sombrero amarillo y sin embargo carecer totalmente de creatividad. Me parece muy peligros o confundir estos dos sombreros, porqué la persona no creativa podría creer que no le cabe ponerse el sombrero.
La creatividad se ocupa del cambio, la innovación, la invención, las nuevas ideas y las nuevas alternativas. Se puede ser excelente con el sombrero amarillo y nunca tener una idea nueva. La aplicación eficaz de ideas viejas constituye un ejercicio adecuado del pensamiento de sombrero amarillo. Las ideas no tienen que ser nuevas y ni siquiera hay que tener la intención de concebir nuevas ideas. El pensamiento de sombrero amarillo se ocupa de la actitud positiva de hacer que el trabajo efectivamente se realice. La eficacia, y no la novedad, es el tema del pensamiento de sombrero amarillo.
En español existe cierta confusión debido al amplio significado de la palabra creativo. Hay dos aspectos distintos. El primero se refiere a “originar algo”. En este sentido, alguien podría crear, por ejemplo, un gran desorden. Un carpintero crea una silla. Un empresario, un negocio. El segundo aspecto se refiere a la “novedad”. Y se genera otra confusión, porque hay dos clases de novedad. El primer aspecto abarca algo que es nuevo en el sentido de que es diferente de lo que había anteriormente: por ejemplo, un sistema de comunicaciones que es nuevo en su oficina aunque puede estar usándose en otras miles.
El segundo indica una novedad absoluta, es decir una invención o un concepto hasta ese momento inexistente o desconocido.
Respecto a los artistas, existe algo semejante a un dilema. Por ejemplo, un pintor produce algo que sin duda no existía antes. Como es improbable que esta pintura sea exactamente la misma que una anterior, hay algo “nuevo”. Sin embargo, puede no haber ningún concepto nuevo ni nueva percepción en esa pintura. El pintor puede tener un estilo muy definido y aplicarlo aun paisaje tras otro. En cierto sentido hay una línea de producción dentro de cada estilo particular.
El pensamiento de sombrero amarillo se ocupa intensamente de producir cosas. Puede ocuparse de tomar una idea ya en uso y hacerla funcionar en otro contexto. Puede ocuparse de generar planteos alternativos de un problema. Incluso puede definir oportunidades. Pero el pensamiento de sombrero amarillo no se ocupa de cambiar conceptos o percepciones. Esto corresponde al pensamiento de sombrero verde.
La disposición a observar algo de manera positiva puede crear por si misma una nueva percepción y esto puede ocurrir con el pensamiento de sombrero amarillo.
…Ese vaso no está vacío hasta la mitad, sino que está lleno de whisky hasta la mitad.
Tal como el pensamiento de sombrero negro puede detectar un error y dejarlo al pensamiento de sombrero amarillo para que lo corrija, así también este último puede definir una oportunidad y dejarla en manos del pensamiento de sombrero verde para éste halle un modo novedoso de aprovecharla.
…Más y más gente necesita estacionar en las ciudades. ¿De qué modo nos podemos beneficiar con esto?
…Podríamos subir los precios de las habitaciones si pudiéramos atraer a este hotel más personas que realizan viajes de negocios. ¿Cómo podríamos hacerlo? Pensemos las ideas de costumbre y después pongámonos el sombrero verde para hallar algunas ideas
nuevas.
El pensamiento de sombrero amarillo es positivo y constructivo. El color amarillo simboliza el brillo del sol, la luminosidad y el optimismo.
El pensamiento de sombrero amarillo se ocupa de la evaluación positiva del mismo modo que el pensamiento de sombrero negro se ocupa de la evaluación negativa.
El pensamiento de sombrero amarillo abarca un espectro positivo que va desde el aspecto lógico práctico hasta los sueños, visiones y esperanzas.
El pensamiento de sombrero amarillo indaga y explora en busca de valor y beneficio.
Después procura encontrar respaldo lógico para este valor y beneficio. El pensamiento de sombrero amarillo trata de manifestar un optimismo bien fundado, pero no se limita a esto
— a menos que se califique adecuadamente otros tipos de optimismo.
El pensamiento de sombrero amarillo es constructivo y generativo. De él surgen propuestas concretas y sugerencias. Se ocupa de la operabilidad y de hacer que las cosas ocurran. La eficacia es el objetivo del pensamiento constructivo de sombrero amarillo.
El pensamiento de sombrero amarillo puede ser especulativo y buscador de oportunidades. Permite, además, visiones y sueños.
El pensamiento de sombrero amarillo no se ocupa de la mera euforia positiva (sombrero rojo) ni tampoco, directamente, de la creación de ideas nuevas (sombrero verde).
