{"id":3483,"date":"2020-08-24T19:23:30","date_gmt":"2020-08-24T22:23:30","guid":{"rendered":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/?p=721"},"modified":"2020-12-29T15:01:36","modified_gmt":"2020-12-29T18:01:36","slug":"estaciones-del-alma-el-otono-del-alma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/estaciones-del-alma-el-otono-del-alma\/","title":{"rendered":"Estaciones del Alma : El oto\u00f1o del alma"},"content":{"rendered":"\r\n<p><br \/>Debido a que las estaciones del alma son virtuales, no est\u00e1n sometidas a una secuencia preestablecida como las estaciones clim\u00e1ticas. As\u00ed, despu\u00e9s del oto\u00f1o podemos pasar directamente a la primavera o al verano. Existen climas internos que no est\u00e1n determinados por las condiciones externas: podemos tener d\u00edas nublados mientras el cielo est\u00e1 cubierto de sol o sentir el coraz\u00f3n radiante cuando afuera cae el fr\u00edo y la lluvia.<br \/>En la \u00e9poca oto\u00f1al la sensaci\u00f3n predominante es la confusi\u00f3n provocada por los cambios inesperados y aparentemente azarosos que traen los vientos. Su energ\u00eda es tan poderosa que a menudo produce transiciones de una etapa a otra, tal como transforma los paisajes rojizos del verano en los paisajes grises del invierno. Esta gran fuerza en movimiento se manifiesta de diferentes maneras: puede asumir la forma de un aire tranquilo e imperceptible, de una suave brisa, de un temporal o de un hurac\u00e1n. Y por eso causan inestabilidad, ya que los cambios producidos por los vientos son tan impredecibles como sus consecuencias.<br \/>Seg\u00fan la mitolog\u00eda griega, Zeus le dio a Eolo el poder de controlar los vientos y liberarlos de a uno para hacer el bien o soltarlos todos juntos para causar desastres en la Tierra. Por eso Eolo \u2014rey o se\u00f1or de los vientos\u2014 ha sido un dios temido y respetado.<br \/>Su intenci\u00f3n puede ser ben\u00e9fica cuando ayuda a limpiar la atm\u00f3sfera de part\u00edculas contaminantes y lleva la lluvia a los granjeros; y en otras oportunidades puede acarrear grandes tragedias con enormes p\u00e9rdidas humanas y materiales. Lo mismo ocurre a nivel personal cuando llega una tormenta que hace cambiar dr\u00e1sticamente las circunstancias, generando inseguridad y caos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>En la vida, muchas veces sentimos intensamente los vientos de oto\u00f1o cuando vemos crecer a los hijos, cuando se van y queda el \u201cnido vac\u00edo\u201d, cuando quedamos sin trabajo, concluye un proyecto o se termina una relaci\u00f3n de pareja. Existen cosas que quisi\u00e9ramos conservar a cualquier precio. No obstante, las situaciones var\u00edan o se acaban a pesar de nosotros produciendo una dolorosa sensaci\u00f3n de p\u00e9rdida. Entonces surge el temor a los cambios y nos aferramos a cualquier cosa aunque no sea beneficiosa, porque es lo que conocemos y eso nos proporciona una ilusi\u00f3n de seguridad. En esos momentos conviene esta sabia reflexi\u00f3n de Sri Nisargadatta Maharaj que sugiere hacer todo lo contrario: \u201cEntre las orillas del dolor y el placer fluye el r\u00edo de la vida. Solo cuando la mente se niega a fluir con la vida y se estanca en las orillas se convierte en problema.<br \/>Fluir quiere decir aceptaci\u00f3n, dejar llegar lo que viene, dejar ir lo que se va\u201d.<br \/>Es importante darse cuenta que cuando las turbulencias provocadas por los vientos remecen las estructuras esto no es necesariamente algo negativo y puede significar una gran oportunidad de renovaci\u00f3n. Tal vez, un llamado a conectarse con lo m\u00e1s sutil, con lo invisible que representa el aire, con aquello que no se ve pero est\u00e1 presente dentro o fuera de nosotros. Y tambi\u00e9n puede ser un impulso para generar nuevos espacios, limpiando los rincones donde se acumulan ideas arcaicas, viejos h\u00e1bitos, dolores, rabias, recuerdos tristes, culpas, temores y resentimientos.<br \/>El repentino e impredecible movimiento del viento contribuye, adem\u00e1s, al desarrollo de la humildad ante las poderosas fuerzas que nos envuelven y nos recuerdan que la vida<br \/>individual es una co-creaci\u00f3n que no depende solamente de nuestra voluntad, sino que est\u00e1 inserta en un proyecto mayor donde hay miles de variables interactuando constantemente.<br \/>El aprendizaje que nos deja el oto\u00f1o es la aceptaci\u00f3n del cambio, el desprendimiento,<br \/>la renovaci\u00f3n. Soltar el control, dejar ir lo que ya no nos corresponde, es un acto de sabidur\u00eda. Liberarse de las amarras de la costumbre \u2014porque nuestra alma requiere enfrentar nuevos desaf\u00edos\u2014 puede ser una experiencia trascendente.<br \/>Seg\u00fan Fray Jos\u00e9 Fern\u00e1ndez, fundador en Espa\u00f1a de la Escuela del Silencio: \u201cEl oto\u00f1o es despojo, desapego, transparencia, se caen las hojas y el bosque se vuelve transparente. Cuando caen las palabras, cuando se detienen los deseos, cuando cesan las expectativas, el alma se vuelve transparente de la trascendencia que le habita\u201d<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p><strong><em>Las arenas y el viento<\/em><\/strong><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p><br \/><strong><em>Cuento an\u00f3nimo suf\u00ed<\/em><\/strong><br \/>Un r\u00edo, desde sus or\u00edgenes en lejanas monta\u00f1as, despu\u00e9s de pasar a trav\u00e9s de toda clase de campi\u00f1as, al fin alcanz\u00f3 las arenas del desierto. Del mismo modo que hab\u00eda sorteado todos los otros obst\u00e1culos, el r\u00edo trat\u00f3 de atravesar este \u00faltimo, pero se dio cuenta de que sus aguas desaparec\u00edan en las arenas tan pronto llegaba a estas. Estaba convencido, no obstante, de que su destino era cruzar este desierto y, sin embargo, no hab\u00eda manera. Entonces una rec\u00f3ndita voz, que ven\u00eda desde el desierto mismo le susurr\u00f3:<br \/>\u201cEl viento cruza el desierto y as\u00ed puede hacerlo el r\u00edo\u201d.<br \/>El r\u00edo objet\u00f3 que se estaba estrellando contra las arenas y solamente consegu\u00eda ser absorbido, en cambio el viento pod\u00eda volar y \u00e9sa era la raz\u00f3n por la cual pod\u00eda cruzar el desierto.<br \/>\u201cArroj\u00e1ndote con violencia como lo vienes haciendo no lograr\u00e1s cruzarlo.<br \/>Desaparecer\u00e1s o te convertir\u00e1s en un pantano. Debes permitir que el viento te lleve hacia &#8220;Tu destino\u201d.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>\u2014\u00bfPero c\u00f3mo esto podr\u00e1 suceder? \u2014pregunt\u00f3.<br \/>\u201cConsintiendo en ser absorbido por el viento\u201d.<br \/>Esta idea no era aceptable para el r\u00edo. Despu\u00e9s de todo \u00e9l nunca hab\u00eda sido absorbido antes. No quer\u00eda perder su individualidad. \u00bfY, una vez que se pierde, c\u00f3mo puede uno saber si lograr\u00e1 recuperarla alguna vez?<br \/>\u201cEl viento cumple esa funci\u00f3n \u2014dijeron las arenas. \u201cEleva el agua, la transporta sobre el desierto y luego la deja caer. Cayendo como lluvia, as\u00ed el agua nuevamente se vuelve r\u00edo\u201d.<br \/>\u2014\u00bfC\u00f3mo puedo saber que esto es verdad? \u2014dijo el viento.<br \/>\u201cAs\u00ed es, y si t\u00fa no lo crees, no te volver\u00e1s m\u00e1s que un pantano y a\u00fan eso tomar\u00eda muchos, pero muchos a\u00f1os; adem\u00e1s, un pantano, no es la misma cosa que un r\u00edo.\u201d<br \/>\u2014\u00bfPero no puedo seguir siendo el mismo r\u00edo que ahora soy? \u2014exclam\u00f3.<br \/>\u201cT\u00fa no puedes en ning\u00fan caso permanecer as\u00ed\u201d, continu\u00f3 la voz. \u201cTu parte esencial es transportada y forma un r\u00edo nuevamente. Eres llamado as\u00ed, a\u00fan hoy, porque no sabes qu\u00e9 parte tuya es la esencial.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Cuando el r\u00edo escuch\u00f3 esto, ciertos ecos comenzaron a resonar en sus pensamientos.<br \/>Vagamente, record\u00f3 un estado en el cual \u00e9l, o una parte de \u00e9l hab\u00eda sido transportado en los brazos del viento. Tambi\u00e9n record\u00f3 \u2014\u00bfo le pareci\u00f3?\u2014 que eso era lo que realmente deb\u00eda hacer, a\u00fan cuando no fuera lo m\u00e1s evidente. Y entonces, el r\u00edo elev\u00f3 sus vapores en los acogedores brazos del viento, que gentil y f\u00e1cilmente lo llev\u00f3 hacia arriba y, lo dej\u00f3 caer suavemente tan pronto hubieron alcanzado la cima de una monta\u00f1a, muchas pero muchas millas m\u00e1s lejos. Y as\u00ed, como hab\u00eda tenido sus dudas, el r\u00edo pudo registrar m\u00e1s firmemente los detalles de la experiencia. Y entonces dijo: S\u00ed, ahora conozco mi verdadera identidad.<br \/>El r\u00edo estaba aprendiendo, pero las arenas susurraron: \u201cNosotras sabemos, porque vemos suceder esto d\u00eda tras d\u00eda, y porque nosotras las arenas, nos extendemos por todo el camino que va desde las orillas del r\u00edo hasta la monta\u00f1a\u201d. Y es por eso que se dice que el camino en el cual el R\u00edo de la Vida ha de continuar su traves\u00eda est\u00e1 escrito en las arenas. <br \/>(Esta hermosa historia pertenece a la tradici\u00f3n oral de muchas lenguas y ha circulado desde siempre entre los derviches y sus disc\u00edpulos).<\/p>\r\n<button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"3483\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"box-shadow:none;-webkit-box-shadow:none;-moz-box-shadow:none;background-color:#ffffff;border-color:#989fca;color:#3f3b9b;\"><i class=\"sf-icon-love\"> <\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"color:#3f3b9b;\">0<\/span><\/button>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Debido a que las estaciones del alma son virtuales, no est\u00e1n sometidas a una secuencia preestablecida como las estaciones clim\u00e1ticas. 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