{"id":3487,"date":"2020-08-22T13:59:21","date_gmt":"2020-08-22T16:59:21","guid":{"rendered":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/?p=713"},"modified":"2020-12-29T15:01:25","modified_gmt":"2020-12-29T18:01:25","slug":"alquimia-la-conspiracion-de-los-alquimistas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/alquimia-la-conspiracion-de-los-alquimistas\/","title":{"rendered":"Alquimia: La Conspiraci\u00f3n de los Alquimistas"},"content":{"rendered":"\r\n<p><strong><em>LAS BORDADORAS<\/em><\/strong><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"has-text-align-left\"><br \/>A la ma\u00f1ana, Mar\u00eda toc\u00f3 a mi puerta para traer un taz\u00f3n de leche tibia, queso de cabra, pan caliente, mantequilla casera y dulce de higos. -Rep\u00f3n tus fuerzas &#8211; me dijo sonriendo. Sabr\u00e1 de mis \u00faltimas andanzas, pens\u00e9, indagando con la mirada. Se qued\u00f3 sentada en el borde de mi cama, sin hablar, mirando fijamente hacia las monta\u00f1as a trav\u00e9s de una peque\u00f1a ventana redonda. Su presencia era reconfortante y me trataba como si yo hubiera vivido toda la vida en la aldea. De su persona emanaba una fuerza interior tan poderosa que su simple cercan\u00eda proporcionaba un bienestar total.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"has-text-align-left\">Ven a bordar con nosotras esta ma\u00f1ana dijo de pronto- ense\u00f1aremos los significados de los dibujos y la magia de las agujas. Te espero en media hora en la puerta de la casa; ponte algo de las ropas que hay all\u00ed -sugiri\u00f3, se\u00f1alando un antiguo ropero. Mucho despu\u00e9s de haber dejado la aldea, un maestro me explic\u00f3 que sacarse la ropa vieja con la que uno hab\u00eda llegado es, en toda peregrinaci\u00f3n, un s\u00edmbolo de abandono del viejo yo. Se estaba preparando algo extremadamente fuerte y yo lo present\u00eda. La nueva ropa era una especie de vestido de hilo, con un cord\u00f3n para la cintura y una mantilla bordada para colocar sobe lo hombros.<br \/>-Recoge tus cabellos y ven descalza -hab\u00eda dicho al pasar- La Cofrad\u00eda de las bordadoras te sorprender\u00e1. &#8211; Mi estado de sorpresa ya es permanente -contest\u00e9.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"has-text-align-left\">Mar\u00eda me miro con infinita ternura. Se dirig\u00eda a mi como si lo hiciera a una ni\u00f1a peque\u00f1a, Mi coraz\u00f3n se derrite con ese trato. &#8211; Acost\u00fambrate a \u00e9l cuanto antes! -murmur\u00f3, quiz\u00e1s adivinando mis pensamientos. No a\u00f1ores la vieja vida repetida y previsible, esa nostalgia es una trampa, Al salir dej\u00f3 un no s\u00e9 qu\u00e9 en el aire&#8230; Como un perfume a rosas. Como un abrazo de madre que da seguridad. Como la fuerza que da tener los pies bien plantados en la tierra. -Las mujeres estar\u00e1n vestidas de blanco, atuendo especial para hacer volar el alma -me hab\u00eda dicho con naturalidad antes de<br \/>abandonar la habitaci\u00f3n.<br \/>Me vest\u00ed velozmente y descend\u00ed las escaleras de madera en unos segundos. En la puerta ya estaban reunidas las aldeanas. Me ubicaron en una silla de paja que hab\u00edan reservado para mi en la vereda. \u00c9ramos siete. Ten\u00edan rostros de monta\u00f1esas, de piel cetrina, quemada por el sol. Eran herm\u00e9ticas, silenciosas, indescifrables. pero no me inquietaban en absoluto. Mar\u00eda me ubic\u00f3 a su lado, las dem\u00e1s parecen saber algo de mi porque no preguntaron nada. Despu\u00e9s de comprobar que nadie faltaba, cerraron los ojos por un instante y murmuraron algo indescifrable.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"has-text-align-left\">Es una oraci\u00f3n -susurr\u00f3 Mar\u00eda-. Est\u00e1 por comenzar el bordado. Se est\u00e1n concentrando. Hab\u00eda puesto en mis manos un rect\u00e1ngulo de lino con una<br \/>serie de l\u00edneas geom\u00e9tricas dibujadas con l\u00e1piz y una aguja ya enhebrada con un hilo blanco, largu\u00edsimo. No se debe cortar el hilo -advirti\u00f3 Mar\u00eda-. Por eso es tan largo. Por qu\u00e9? -pregunt\u00e9 asombrada. -Una vez que comienzas a bordar, nada debe distraerte. \u00c9sa fue toda la explicaci\u00f3n. De pronto, las mujeres comenzaron a mover las agujas, entrando en una especie de trance. Sus miradas aparentemente segu\u00edan los dibujos pero se notaba que ellas ya no estaban all\u00ed. No sabr\u00eda explicar exactamente lo que sucedi\u00f3 despu\u00e9s, s\u00f3lo recuerdo el latido de mi coraz\u00f3n desbocado y la voz de Mar\u00eda viniendo desde lejos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"has-text-align-left\">Calma. Susurr\u00f3 en mi o\u00eddo viendo mi inquietud- Comienza a seguir los dibujos con el hilo; simplemente marca cruces, una atr\u00e1s de la otra, en forma de equis. Esta actividad antiqu\u00edsima como ver\u00e1s, no es lo que parece. La aparente sumisi\u00f3n y quietud de las mujeres es s\u00f3lo una forma de tapar su magia natural. Toda mujer es potencialmente una maga y el bordado es una forma de iniciaci\u00f3n femenina. Llevamos en nuestro cuerpo el secreto y la capacidad de generar vida. Y, adem\u00e1s, de parirla, Acaso este hecho no es perturbador en si mismo?<br \/>Un grupo de chiquillos nos hab\u00edan rodeado con juegos y gritos propios de su edad, sin embargo nadie les dio importancia: la bordadoras no levantaban la vista, aparentemente concentradas en su rutinario trabajo.<br \/>En ese taro estado, comenc\u00e9 yo tambi\u00e9n a recorrer el dibujo con la aguja, marcando peque\u00f1as cruces que rellenaban tri\u00e1ngulos, estrellas y c\u00edrculos, tratando de seguir los dibujos. Cada vez me concentraba m\u00e1s en la manera de pasar el hilo, cruzarlo con una puntada, volver a pasarlo, sacar la aguja por debajo y suavemente deslizar hacia arriba. Nada extra\u00f1o sucedi\u00f3. S\u00f3lo estaba bordando&#8230; bordando&#8230; bordand&#8230;<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"has-text-align-left\">Empec\u00e9 entonces a sentir un zumbido en mis o\u00eddos, intent\u00e9 levantar la vista pero ya no pude hacerlo: una fuerza hipn\u00f3tica evitaba que me distrajera. Una cruz, una estrella, una cruz estrella. El zumbido aument\u00f3, tapando las risas y los gritos de los ni\u00f1os. <strong><em>Unacruzunaestrellaunacruzunaestrella.<\/em><\/strong><br \/>Me siento bien, muy bien, <em><strong>unacruzunaestrellaunacruzunaestreIla<\/strong><\/em> extraordinariamentebienplantadaenlatierrayvolando..extraordinariamente bien, s\u00f3lo el momento presente, poderoso instante. La aguja estaba saliendo y entrando del bordado, las estrellas se iban dibujando sobre el lino&#8230; las estrellas&#8230; estrellas&#8230; las estrellas. <em><strong>Me siento tan bien&#8230; tan bien. tan bien que bienmeestoysintiendounacruzunaestrellanuncapens\u00e9que-bordareraestolosancestrossab\u00edanloqueestabanhaciendobordaren actom\u00e1gicomuypoderosoqui\u00e9nlohubieradichodijeamaria<\/strong><\/em>&#8211;<strong><em>sigue<br \/>bordandonotedistraigas.<\/em><\/strong> En medio del ensue\u00f1o, reson\u00f3 un suave zumbido: eran las bordadoras \u00a0emitiendo al un\u00edsono un sonido, mon\u00f3tono y constante: -M mmm &#8230;<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"has-text-align-left\">Levant\u00e9 la vista del bordado. Una extra\u00f1a niebla nos rodeaba. Mar\u00eda percibi\u00f3 el leve movimiento de mis ojos y me hizo una se\u00f1a, indic\u00e1ndome que volviera a bordar. -Sigue, sigue, sigue.. -creo que me dijo- Las letras tienen poder. La<strong><em> m<\/em><\/strong>, o <em><strong>mem <\/strong><\/em>en el alfabeto hebreo, utilizada por los alquimistas, despierta el tremendo poder femenino Momen &#8221; &#8230; el tremendo poder femenino&#8230; sigue sigue. La voz de Mar\u00eda se perd\u00eda entre la niebla, el zumbido iba aumentando de intensidad.<br \/>-Los hombres de la aldea est\u00e1n labrando la tierra, \u00e9sa es la iniciaci\u00f3n masculina. Siembra la simiente, colocan la semilla en el vientre de la madre tierra&#8230; <em><strong>Mmmm m mmmm.<\/strong><\/em>&#8230; Las mujeres se quedan en las puertas de sus casas, enhebrando con el bordado los dos mundos, el espiritual y el material&#8230; <em><strong>unacruzunaestrellaunacruzunaestrelIa. <\/strong><\/em>La aguja pasa por debajo, pasa por arriba.. El hilo liga todos los estados de la existencia. La infancia, la adolescencia, la adultez.<em><strong> Mmmmmmmmmmmmmmmm<\/strong><\/em><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"has-text-align-left\">Mar\u00eda hablaba con voz monocorde: -Tambi\u00e9n liga a todos los seres al cielo, como bien lo sabes, a trav\u00e9s del cord\u00f3n de la gracia que nos une a Dios. Antes de que t\u00fa bajaras hicimos el enhebrado ritual de las agujas. &#8211; Qu\u00e9 significa eso? -dije sin dejar de bordar. Segu\u00eda en un extra\u00f1o estado..<br \/><em><strong>Enhebraresels\u00edmbolodelpasoporunapuertam\u00e1gicaquetellevaunestadodeconcienciaalterado.. Mmmmmmmmmmmmmmmm-<\/strong><\/em> Es la salida del tiempo y la entrada a un nivel de conciencia m\u00e1s elevado. &#8211; la voz de Mar\u00eda son\u00f3 lejana &#8211; muy lejana &#8230;<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"has-text-align-left\">&#8211; <em><strong>Mmmmmmmmmmmmmmmmmm <\/strong><\/em>&#8230;.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"has-text-align-left\"><strong><em>Unacruzotracruzunal\u00edneadecrucesluegootramascortasobreellaunam\u00e1speque\u00f1a.<\/em><\/strong><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"has-text-align-left\"><em><strong>-Mmmmmmmmmmmmmmmmmmmmm&#8230;<\/strong><\/em><br \/><em><strong>Untri\u00e1nguloseuneporelv\u00e9rticeaotrotri\u00e1ngulo<\/strong><\/em>.<br \/>-Respira-escuch\u00e9 la voz de Mar\u00eda murmurando lejos, cada vez m\u00e1s y m\u00e1s lejos. Respira profundo tres veces.. -dijo un eco en mi o\u00eddo.<br \/>Sent\u00ed un soplo fresco entrando en mi cuerpo era una sensaci\u00f3n extra\u00f1a, respiraba tomando aire de mi cielo interno. Me sent\u00ed m\u00e1s l\u00facida, como saliendo de un sue\u00f1o.<br \/>&#8211;<em><strong>Mmmmmmmnntimmmmmmmmmmmm<\/strong><\/em>.. -invocan las bordadoras.Al soltar el aire&#8230; se iban volando bandadas de p\u00e1jaros negros -Son tristezas que se van para siempre -escuch\u00e9 a Mar\u00eda muy muy lejos.<br \/>&#8211; Mmm repet\u00ed con ellas. Mmmmn El murmullo de las bordadoras desapareci\u00f3 de repente. Al abrir los ojos, lo primero que vi fue a los chiquillos revolotear a nuestro alrededor.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"has-text-align-left\">De pronto, me asalt\u00f3 la rara sensaci\u00f3n de tener una mirada penetrante clavada en mi. Era tan fuerte que me oblig\u00f3 a levantar<br \/>la vista. Entonces la vi.. Entre varios ni\u00f1os de cabellos y ojos negros, parada a corta distancia, una ni\u00f1a rubia de grandes ojos celestes me contemplaba. Estaba esperando mi reacci\u00f3n; al ver que la hab\u00eda visto de inmediato hasta quedar frente a m\u00ed. Apenas se encontraron nuestras miradas, sonri\u00f3 t\u00edmidamente y se le formaron de hoyuelos en las mejillas. Entonces puso sus manitos tibias sobre mi falda y con los enormes ojos claros brillando como dos aguamarinas, dijo simplemente: -Te acuerdas de mi? Su voz me era tan conocida.. &#8211;Qui\u00e9n eres? -le pregunt\u00e9 ya totalmente respuesta del mareo.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"has-text-align-left\">-Soy alguien que has abandonado hace ya mucho tiempo dijo sin sombra de tristeza-. Tanto, que ni recuerdo casi. Pero s\u00e9 que un d\u00eda dejaste de verme y de escucharme. -Qui\u00e9n eres? -repet\u00ed desconcertada. -Mirame! -dijo dando una vuelta en redondo-. Tengo cinco a\u00f1os. Me gusta trepar a los \u00e1rboles y descubrir los escondites de las gnomos. Me gusta hablar con los p\u00e1jaros y espiar a las hadas cuando hacen esas extraordinarias fiestas en el atardecer<br \/>-No, no e-c-es posible -balbuce\u00e9. -S\u00ed, lo es -dijo risue\u00f1a Anapeque\u00f1a-. Ven, acomp\u00e1\u00f1ame, vengo a invitarte a una fiesta. -Toma mi mano y tir\u00f3 con fuerza.<br \/>Yo no quise seguir su juego. -Te volviste lenta, miedosa, indecisa&#8230;-dijo, desilusionada, al sentir mi resistencia a seguirla-. \u00bfQu\u00e9 te pasa? Dej\u00e9 el bordado sobre la silla y luego de alejarme unos pasos me di vuelta. S\u00f3lo hab\u00edan quedado dos bordadoras. Mar\u00eda hab\u00eda desaparecido: sobre las otras cinco sillas se ve\u00edan los lienzos de hilo y las agujas apoyadas sobre ellos como testigos de que algo extra\u00f1o estaba pasando.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"has-text-align-left\">Caminamos cuesta abajo Anapeque\u00f1a y yo, por la callecita de La aldea. El movimiento parec\u00eda normal. Un grupo de turistas pas\u00f3 a nuestro lado a toda velocidad siguiendo obedientemente a un gu\u00eda que hac\u00eda ondear una banderita roja mientras gritaba: Todos por aqu\u00ed -Nadie osaba desobedecer la orden, ni se les hubiera ocurrido. Con el gu\u00eda iban protegidos, sab\u00edan lo que les esperaba y que los horarios previstos se cumplir\u00edan con seguridad. Hab\u00edan pagado y programado todo, hasta las sorpresas y las emociones. Estaban amparados, en el grupo pod\u00edan seguir hablando los mismos temas de siempre, incluso las comidas eran ni m\u00e1s ni menos que las de su pais. No corr\u00edan riesgos, nada inesperado pod\u00eda sucederles. En cambio, yo, la aprendiz de alquimista, caminaba vestida a la manera griega. Descalza por las calles de piedra, de la mano de una peque\u00f1a ni\u00f1a tan parecida a mi. Pens\u00e9 que el Camino de los Misterios no figura en ninguna ruta tur\u00edstica y se ignora cu\u00e1l es su recorrido; me caus\u00f3 gracia cuando me di cuenta de que ni siquiera lo sabemos los mismos peregrinos.<br \/><br \/><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Por aqu\u00ed! -orden\u00f3 el gu\u00eda, doblando hacia la izquierda.<br \/>Por aqu\u00ed.<br \/>Todos giraron en tropel, esforz\u00e1ndose por mantener la masa compacta del grupo, que pod\u00eda llegar a desarmarse ante la inesperada orden.<br \/>-\u00a1Nosotras vamos por aqu\u00ed! -dijo Anapeque\u00f1a se\u00f1alando la derecha.<br \/>Atravesamos una arcada y, al llegar al fondo de la callecita abrimos una pesada puerta de madera incrustada en un muro de piedra. Del otro lado apareci\u00f3 repentinamente un camino que serpenteaba entre \u00e1rboles frutales y pinos gigantes.<br \/>-Recuerdo este lugar vagamente -dije\u00bf D\u00f3nde estamos? En la casa de nuestra infancia -me dijo la peque\u00f1a, como si se tratara de algo obvio-, aquella que estaba rodeada por el gran parque y la huerta. \u00bfRecuerdas?<br \/>Sent\u00ed que los ojos se me llenaban de l\u00e1grimas.\u00a1 Era verdad! Un olor a pan caliente reci\u00e9n horneado impregnaba el aire. De la casa paterna ven\u00eda un aroma a t\u00e9, a caramelos de leche, a guardapolvos blancos, al dulce de ciruelas que mi madre hac\u00eda todos los veranos Mi coraz\u00f3n se derret\u00eda lentamente. La fragancia de los pinos de mi infancia, de las flores frescas, de mi casa, me atravesaba el alma -Ven -dijo Anapeque\u00f1a, sent\u00e1ndose en el pasto y se\u00f1al\u00e1ndome un lugar a su lado. Ya vendr\u00e1n las otras, les avis\u00e9 que por fin pude encontrarte.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"has-text-align-left\">Al sentarnos, comenzamos a sentir un rumor de pasos apurados que pisaban la hierba. Entonces, una a una fueron apareciendo ante mis asombrados ojos las AnasFelices. A medida que llegaban, como conociendo la consigna, se sentaban formando un c\u00edrculo perfecto. Vino una peque\u00f1a Ana Feliz, de regreso de un hermoso d\u00eda en la escuela, con su guardapolvo y sus ojos asombrados por alguna sorpresa. Vino la que le\u00eda los libros de cuentos, horas y horas en la vieja biblioteca. Pero no ven\u00eda sola: lleg\u00f3 acompa\u00f1ada por varios gnomos y algunos personajes de sus historias, que sal\u00edan ordenadamente de los libros y se quedaban con ella, acomod\u00e1ndose a su lado felices y contentos. All\u00ed estaba Heidi, la peque\u00f1a monta\u00f1esa, la de<br \/>mi amado cuento. Tambi\u00e9n vinieron Peter Pan, Cenicienta, Blancanieves. Los personajes siguieron apareciendo hasta que Anafeliz se di\u00f3 cuenta de lo que pasaba y cerr\u00f3 apresuradamente los libros. Lleg\u00f3 la adolescente, la de los ojos brillantes. deslumbrada porque su primer amor le hab\u00eda tomado la mano esa misma tarde. La so\u00f1adora y rebelde de los primeros a\u00f1os de la facultad. Vino convencida de que el mundo era maravilloso y que deb\u00eda desenmascarar a quienes pretend\u00edan imponernos sus viejas y pestilentes ideas de restricci\u00f3n y de opresi\u00f3n; estaba feliz, el mundo pod\u00eda ser cambiado, no hab\u00eda dudas.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"has-text-align-left\">Lleg\u00f3 mi parte embriagada con la vida, a los veintitantos, mirando el futuro con el coraz\u00f3n lleno de sue\u00f1os reflejados en sus ojos claros.<br \/>Y as\u00ed, una a una, mis partes felices vinieron a la reuni\u00f3n sin demorarse un minuto, cada una con su propia dicha. -Se va a tratar un tema importante -dec\u00eda una Ana vestida con un largo traje blanco y un ramo de flores del campo asomando entre sus manos. \u00bfTe adelantaron algo?<br \/>Pero yo no pod\u00eda contestarle: me hab\u00eda quedado sin habla observando el blanco velo de novia que cubr\u00eda su rostro, -Recuerdan la misteriosa ceremonia en el templo ortodoxo? -indag\u00f3 esa Infeliz del d\u00eda de mi casamiento dirigi\u00e9ndose al extra\u00f1o grupo. De pronto se produjo un extra\u00f1o silencio. Una Ana que era casi id\u00e9ntica a mi misma en el momento presente apareci\u00f3 entre los pinos, tratando de pasar desapercibida.<br \/>Era igual a mi y no lo era. Ten\u00eda la mirada intensa, caminaba desliz\u00e1ndose graciosamente por el pasto y sus cabellos ondeaban con el viento. Irradiaba algo dif\u00edcil de describir. Era absolutamente feliz. Llevaba en su mano un objeto que brilla con reflejos intermitentes. Despu\u00e9s supe que era un rosario. -Viene del futuro -dijo en voz baja Anapeque\u00f1a, que se hab\u00eda sentado a mi lado. -Adem\u00e1s est\u00e1 acompa\u00f1ada -susurr\u00e9. Lo reconoc\u00ed enseguida era el mismo \u00e1ngel alto, sereno, dulce que hab\u00eda conocido en Varsovia, en la reconstrucci\u00f3n de la casi de Amir.<br \/>Se sentaron en el c\u00edrculo uno al lado del otro. Ana del futuro y su \u00e1ngel de la guarda, es decir, mi \u00e1ngel de la guarda. Tan pronto como me di cuenta, sent\u00ed un estremecimiento.<br \/>Al lado de cada Ana, sentado o parado a sus espaldas, el mismo \u00e1ngel se repet\u00eda en una sorprendente escena. -Y bien.!-dijo Ana Peque\u00f1a- Las convoqu\u00e9 a este encuentro, como ustedes saben, porque ya ha llegado el tiempo de juntar nuestras fuerzas. La alegr\u00eda, la esperanza, la certeza, la fe a toda prueba, el deslumbramiento, la frescura, la inocencia, la audacia, el valor, la pasi\u00f3n. Al hablar, iba mirando a cada una a medida que nombraba las fuerzas que identifican los instantes m\u00e1s plenos, los momentos m\u00e1s intensos de mi vida.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>-Y por \u00faltimo, el misterio.. -dijo, finalizando la presentaci\u00f3n<br \/>observando a AnaFutura, quien sonri\u00f3 casi imperceptiblemente -El encuentro es en el tiempo presente -continu\u00f3 la peque\u00f1a con ojos sabios, porque aqu\u00ed nos quedaremos desde ahora. -Es lo que corresponde: somos tus fuerzas m\u00e1s poderosas y estamos dispuestas a acompa\u00f1arte en este momento trascendente! -Jam\u00e1s nos separaremos -dijo sorpresivamente Anafutura-, ni por un instante. -Sonri\u00f3, y la sonrisa movi\u00f3 las ramas de los pinos como si una fuerte brisa las acariciara.<br \/>Todas sonrieron con ella.<br \/>-\u00bfEst\u00e1s de acuerdo? pregunt\u00f3 AnaPeque\u00f1a, mir\u00e1ndome. Hoy puede pasar algo tan importante que marcar\u00e1 una l\u00ednea divisoria en tu vida. Habr\u00e1 un antes y un despu\u00e9s.. \u00bfQu\u00e9 dices?: \u00a1Aceptas a todas tus fuerzas?<br \/>Todas me miraron. Tambi\u00e9n lo hicieron los \u00e1ngeles, los gnomos, las hadas, los personajes de los cuentos y no s\u00e9 que otras misteriosas presencias que intu\u00ed mirando la escena a trav\u00e9s de los pinos. El momento era decisivo.<br \/>C\u00f3mo nos cuesta aceptar a todas nuestras partes poderosas. A las fuertes, a las confiadas, a las decididas, a las creativas, a las espl\u00e9ndidas.. a las felices. Las mir\u00e9 con gran ternura y asombro. Hab\u00edan venido a ofrecer su presencia, sus muchas ganas de vivir.<br \/>Algo estaba por suceder y quiz\u00e1 por eso hab\u00edan venido en un momento crucial. Pod\u00eda decir no y retroceder a un lugar m\u00e1s l\u00f3gico y conocido, al lugar del razonamiento. Decirles que ya no exist\u00edan, que las cosas ahora eran diferentes, que ellas no eran m\u00e1s que una alucinaci\u00f3n Pero tambi\u00e9n pod\u00eda decir s\u00ed, y aceptar el desaf\u00edo. Entonces ir\u00eda con ellas a un lugar absolutamente nuevo. Ser\u00eda el ser aut\u00e9ntico que vino a cumplir su destino. Renacer\u00eda.. ser\u00eda yo misma. Quiz\u00e1 parecida a mi alma, a esa mujer vestida de fiesta que vi reflejada en los espejos? Los p\u00e1jaros callaron&#8230; El \u00e1ngel de la guarda se desliz\u00f3 suavemente hasta quedar muy cerca de m\u00ed. Me mir\u00f3 directamente a los ojos, esperando la respuesta.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"has-text-align-left\">Finalmente asent\u00ed con un t\u00edmido gesto. La emoci\u00f3n me imped\u00eda hablar, un estremecimiento recorri\u00f3 mi cuerpo, AnaPeque\u00f1a fue la primera en acercarse y fundirse en un abrazo conmigo. Luego, una a una me envolvieron con su cari\u00f1o balbuceando palabras de felicidad y aliento. &#8211; Nunca, nunca m\u00e1s nos separaremos.-Llor\u00e1bamos confundidas en un estrecho abrazo que nos re\u00fane a trav\u00e9s del tiempo. Los \u00e1ngeles se unieron felices al festejo, es bien sabido c\u00f3mo aman la alegr\u00eda y los reencuentros. Mientras tanto, el crep\u00fasculo hab\u00eda avanzado oscureciendo el cielo poco a poco. La luminosidad de los \u00e1ngeles daba una tonalidad dorada a todas las siluetas, haciendo todav\u00eda m\u00e1s m\u00e1gica la maravillosa reuni\u00f3n.<br \/>-\u00a1Debemos regresar a la aldea antes de la noche! -dijo de pronto el \u00e1ngel de la guarda-. Es preciso encontrar la misma puerta que abrimos al venir aqu\u00ed. De lo contrario, no podr\u00edamos volver. El camino es desandar nuestros pasos. Las leyes de los reinos sutiles son muy precisas: s\u00f3lo es posible regresar a la realidad por el mismo camino pero en el orden inverso. \u00c9ste es tambi\u00e9n el secreto de los espejos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"has-text-align-left\">Partimos de inmediato en una larga caravana, siguiendo la luz del \u00e1ngel. No s\u00e9 c\u00f3mo pas\u00f3, pero al atravesar la pesada puerta de madera que comunicaba con la aldea s\u00f3lo quedamos visibles el \u00e1ngel y yo Llegamos en el momento exacto para retomar el bordado, Antes de sentarme en mi silla, el \u00e1ngel susurr\u00f3 en mi o\u00eddo r\u00e1pidamente:<br \/>-Cuando necesites una respuesta, mira el cielo. Si ves esta estrella, la primera del crep\u00fasculo, parpadeando, la respuesta es S\u00cd!-y diciendo esto, desapareci\u00f3.<br \/>Retom\u00e9 el lienzo y la aguja. Eramos nuevamente siete. Una cruz, dos, tres, cuatro, cinco Mi coraz\u00f3n lat\u00eda desbocado mientras mis manos bordaban pac\u00edficamente.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"has-text-align-left\"><em><strong>Mmmmmm&#8230; escuch\u00e9otravezelzumbidonuevamenteelzumbido&#8230; Mmmmmmmmmm..unacruzunaestrellaunacruzunaestrellayyaestoyvolviendo- unacruzyunaestrellametraenderegreso&#8230;<\/strong><\/em><br \/>De repente todo retom\u00f3 a la normalidad, vamos, es hora de tomar algo caliente, entremos en la casa porque est\u00e1 refrescando -dijo Mar\u00eda, levantando la vista como si nada hubiera sucedido.<br \/>Las bordadoras tambi\u00e9n interrumpieron la tarea y se saludaron. Llev\u00e1ndose cada una de su silla, desaparecieron tan misteriosamente como hab\u00edan llegado. El sol se hab\u00eda ocultado en el horizonte. Las Anas no estaban visibles pero yo pod\u00eda percibir su presencia. Por alguna risa demasiado fuerte&#8230; o por mis ganas de saltar como una ni\u00f1a&#8230; O por ese<br \/>calor repentino que me quema el cuerpo, o por esa emoci\u00f3n<br \/>tremenda que hac\u00eda estremecer a mi alma. Mar\u00eda tom\u00f3 su banco, yo el m\u00edo, y entramos en la casa. Nos esperaba una mesa servida. &#8211;El caf\u00e9 caliente con pasas de uva, nueces y pan -me explic\u00f3 Mar\u00eda- tiene el efecto instant\u00e1neo de conectar el alma a la tierra. A\u00fan despu\u00e9s de las m\u00e1s incre\u00edbles experiencias.<br \/>Me re\u00ed de repente, con una alegr\u00eda incontenible.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"has-text-align-left\">\u00bfTe gust\u00f3 bordar con nosotras? -pregunt\u00f3 Mar\u00eda, inmutable, tomando su caf\u00e9. -\u00bfQu\u00e9 sucedi\u00f3? -pregunt\u00e9 con entusiasmo.<br \/>-Pasamos a otro nivel de conciencia.<br \/>-Por qu\u00e9 se quedaron dos de las bordadoras? -Para asegurar el regreso de las otras. Si alguna se demorara m\u00e1s de la cuenta, saldr\u00edan a buscarla. La cofrad\u00eda de las bordadoras es antiqu\u00edsima y tiene reglas muy estrictas. El riguroso secreto s\u00f3lo es compartido por los ni\u00f1os y est\u00e1 protegido por la lealtad entre las integrantes del sexo femenino. La innata libertad de la mujer y su poder debi\u00f3 ser ocultado. S\u00f3lo fue revelado a los alquimistas, quienes tienen una visi\u00f3n respetuosa de lo femenino totalmente diferente de la de los no iniciados. La Conspiraci\u00f3n de la Gracia est\u00e1<br \/>develando estos conocimientos. \u00bfEncontraste tus partes felices y<br \/>poderosas?<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"has-text-align-left\">Si, a todas -dije, y me pregunt\u00e9 c\u00f3mo se hab\u00eda enterado Mar\u00eda de lo sucedido. Lo que viste en Petra Tou Romiou te prepar\u00f3 para este encuentro con las bordadoras de la cofrad\u00eda. Todo est\u00e1 encadenado, tiene su secuencia. La reuni\u00f3n de todas tus fuerzas se prepar\u00f3 para que pudieras abrir la primera puerta de la ALBEDO.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"has-text-align-left\">-Cu\u00e1l es esa puerta -La de Mar\u00eda, la Virgen. La Shekinah para los judios. La Madre Universal para todos los credos. Hoy es domingo. En poco m\u00e1s de media hora, cuando salga la primera estrella en esta noche de luna nueva, se oficiar\u00e1 una misa en la capilla de la aldea, Ven a la ceremonia, es todo lo que puedo decirte por ahora. Quer\u00eda preguntarle a Mar\u00eda tantas cosas&#8230; y no me animaba: la aldeana parece ser de pocas palabras, una mujer de experiencias directas. Creo que no se andaba con vueltas. Al rato me recost\u00e9 y me dediqu\u00e9 a observar el cielo de Chipr\u00e9 a trav\u00e9s de la peque\u00f1a ventana. Las partes felices de uno mismo, reflexion\u00e9 mirando la oscura noche de luna nueva, parecen tener el poder de perpetuarse en el tiempo. Ser\u00e1 que cuando vivimos alguna situaci\u00f3n especialmente feliz, esa parte nuestra se<br \/>plasma en el \u00e9ter con vida propia? Disponemos, sin saberlo, del poder de llamar una a una nuestras partes espl\u00e9ndidas y recobrarlas en el presente?<br \/>Una estrella comenz\u00f3 a parpadear. Primero, \u00ednfimamente.. y luego con fuertes destellos. Es la primera de la noche. Me estaba dando una clara respuesta&#8230;<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-content\/uploads\/Luisiana-1024x274-1.jpeg\"><img decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-3568 lazyload\" data-src=\"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-content\/uploads\/Luisiana-1024x274-1-300x80.jpeg\" alt=\"Pacha Pulai\" width=\"300\" height=\"80\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 300px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 300\/80;\" \/><\/a><\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>A mi hija .. con amor ..<\/p>\r\n<button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"3487\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"box-shadow:none;-webkit-box-shadow:none;-moz-box-shadow:none;background-color:#ffffff;border-color:#989fca;color:#3f3b9b;\"><i class=\"sf-icon-love\"> <\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"color:#3f3b9b;\">0<\/span><\/button>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LAS BORDADORAS A la ma\u00f1ana, Mar\u00eda toc\u00f3 a mi puerta para traer un taz\u00f3n de leche tibia, queso de cabra, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":19,"featured_media":3489,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-3487","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reflexiones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3487","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3487"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3487\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3489"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3487"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3487"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3487"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}