{"id":5503,"date":"2020-11-05T22:02:13","date_gmt":"2020-11-06T01:02:13","guid":{"rendered":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/?p=5503"},"modified":"2020-12-31T11:10:00","modified_gmt":"2020-12-31T14:10:00","slug":"optimismo-dos-formas-de-considerar-la-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/optimismo-dos-formas-de-considerar-la-vida\/","title":{"rendered":"Optimismo : Dos Formas de Considerar la Vida"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>Dos formas de considerar la vida<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El padre se encuentra observando la cuna donde pl\u00e1cidamente duerme su hijita reci\u00e9n nacida, que acaba de ser tra\u00edda del hospital. Su coraz\u00f3n desborda de gratitud y amor por la belleza y perfecci\u00f3n de la criatura. En ese momento la reci\u00e9n nacida abre los ojos y mira directamente hacia arriba.<br \/>\n\u00c9l la llama por su nombre, seguro de que la peque\u00f1a volver\u00e1 su cabecita y lo mirar\u00e1. Pero los ojitos no se mueven. Entonces el padre toma un juguete que reposa en el mois\u00e9s y lo agita, hace que resuene el peque\u00f1o cascabel que tiene dentro. A pesar de ello, aquellos ojitos siguen inm\u00f3viles.<br \/>\nAhora el coraz\u00f3n de aquel hombre ha empezado a latir con fuerza, con mayor rapidez. Corre en busca de su mujer, que est\u00e1 descansando en el dormitorio y le<br \/>\nexplica la situaci\u00f3n. \u00abParece que no reacciona frente a los ruidos. Es como si no pudiera o\u00edr\u00bb, le dice. La mujer, mientras se pone apresuradamente una bata, trata de tranquilizarlo: \u00abEstoy segura de que no es nada\u00bb. Entran los dos en la habitaci\u00f3n de la ni\u00f1a.<br \/>\nAhora es ella la que pronuncia el nombre de la ni\u00f1a, la que agita una campanita y da palmadas para llamar su atenci\u00f3n. Por fin la alza de su cunita, con lo que la<br \/>\npeque\u00f1a se yergue, se retuerce, arrulla.<br \/>\n\u00ab\u00a1Dios m\u00edo! Es sorda\u00bb, se alarma el padre. \u00abNo, no lo es \u2014replica la madre\u2014. Mejor dicho, es todav\u00eda muy peque\u00f1a para que podamos decirlo. F\u00edjate, si acaba de venir al mundo. Ni siquiera puede enfocar los ojitos.\u00bb<\/p>\n<p>\u00abEs que no ha respondido en ning\u00fan momento al ruido. Ni siquiera cuando diste esas palmadas tan fuertes.\u00bb<br \/>\nLa madre toma un libro de la biblioteca. \u00abVeamos qu\u00e9 dice este libro sobre cuidado de los ni\u00f1os\u00bb, dice mientras busca \u00abo\u00eddo\u00bb y, cuando lo encuentra, lee en voz alta: \u00abNo se alarme si su reci\u00e9n nacido no se sobresalta ante los ruidos intensos o no gira la vista en direcci\u00f3n al origen del ruido. \u00c9sos son reflejos que tardan un tiempo en desarrollarse. Su pediatra est\u00e1 en condiciones de revisar la capacidad auditiva de su hijo desde el punto de vista neurol\u00f3gico.\u00bb<br \/>\n\u00abAh\u00ed lo tienes \u2014dice la madre\u2014. \u00bfEsto te hace sentir mejor?\u00bb \u00abNo mucho \u2014insiste el padre\u2014. Ni siquiera menciona la posibilidad de que el beb\u00e9 sea sordo. Y parece que mi peque\u00f1a no oye. Me preocupa much\u00edsimo. Tal vez se deba a que mi abuelo era sordo. Si esta hermosa criatura es sorda y es por mi culpa, te aseguro que no podr\u00eda perdon\u00e1rmelo nunca.\u00bb \u00ab\u00a1Eh! \u00a1Un momento! \u2014lo interrumpe ella\u2014. \u00bfNo crees que exageras? Lo primero que haremos el lunes va a ser llamar al pediatra. Y, mientras tanto, an\u00edmate. Toma, tenla en brazos un momento mientras le arreglo las sabanitas. Est\u00e1n un poco<br \/>\nrevueltas.\u00bb<br \/>\nEl padre toma a la ni\u00f1a en brazos, aunque la devuelve a su mujer en cuanto puede. Durante todo ese fin de semana es incapaz de adelantar trabajo. Sigue a su mujer por toda la casa, pensando en el o\u00eddo de la peque\u00f1a y en c\u00f3mo podr\u00eda una eventual sordera arruinar la vida de su hija. No puede imaginar sino lo peor: sin o\u00eddo, sin desarrollo del lenguaje, su hermosa ni\u00f1a se ver\u00e1 apartada de la vida, encerrada en el aislamiento. Para el domingo por la noche ya est\u00e1 hundido en la m\u00e1s negra desesperaci\u00f3n.<br \/>\nMientras tanto, la madre ha dejado un mensaje en el contestador autom\u00e1tico del pediatra pidiendo hora para el lunes. Ha pasado el fin de semana leyendo e<br \/>\nintentando devolver la calma a su marido. Las pruebas efectuadas por el pediatra son tranquilizadoras, pero el \u00e1nimo del padre sigue por el suelo. Y contin\u00faa as\u00ed durante varios d\u00edas, hasta que la ni\u00f1a por fin da se\u00f1ales de que oye normalmente, se ha sobresaltado al o\u00edr las detonaciones causadas por el escape de un cami\u00f3n. En consecuencia, \u00e9l empieza a recuperarse y vuelve a disfrutar de su hijita.<br \/>\nEste padre y esta madre consideran el mundo desde distintos puntos de vista.<br \/>\nSiempre que a \u00e9l le sucede algo malo \u2014una notificaci\u00f3n de Hacienda, una pelea con su mujer, incluso un entrecejo fruncido por parte de su jefe\u2014, no hace sino imaginar lo peor: quiebra y c\u00e1rcel, divorcio, despido. Es muy proclive a la depresi\u00f3n; se desasosiega y su salud padece. Ella, en cambio, ve los peores hechos desde las perspectivas m\u00e1s amables. Para ella son cosas pasajeras y que pueden superarse, otros tantos desaf\u00edos por superar. Ante cualquier rev\u00e9s pronto se rehace, recupera su energ\u00eda. Goza de una salud excelente.<br \/>\nLos optimistas y los pesimistas: desde hace veinticinco a\u00f1os los vengo estudiando. Es caracter\u00edstica definitoria de los pesimistas que se inclinen a pensar que lo desagradable durar\u00e1 siempre, o por lo menos much\u00edsimo, socavar\u00e1n cuanto se propongan hacer\u2026 y ser\u00e1 por su culpa. Los optimistas, que deben enfrentarse con los mismos golpes de este mundo, piensan de manera completamente opuesta. Tienden a pensar que la derrota es s\u00f3lo un contratiempo pasajero, que sus problemas se reducen a esa \u00fanica circunstancia. Los optimistas no atribuyen los contratiempos a su propia culpa, sino que los achacan a la mala suerte, los provocan otros o sencillamente suceden. Esas personas no se desconciertan frente a la derrota.<br \/>\nEnfrentados a un problema, perciben que all\u00ed se les presenta un reto y lo intentan otra vez con m\u00e1s energ\u00eda.<br \/>\nEsas dos formas de considerar los problemas tiene sus consecuencias. Cientos de estudios demuestran que los pesimistas se rinden m\u00e1s f\u00e1cilmente y se deprimen con mayor frecuencia. Esos experimentos prueban tambi\u00e9n que los optimistas van mejor en los estudios, en el trabajo y en el deporte. Sobrepasan regularmente los promedios de las pruebas de aptitud. Cuando los optimistas aspiran a un cargo, tienen m\u00e1s posibilidades de triunfar que los pesimistas. Gozan de una salud desusadamente buena. Envejecen bien, mucho m\u00e1s libres que el com\u00fan de nosotros de los males f\u00edsicos propios de la edad. La evidencia sugiere asimismo que podr\u00e1n vivir m\u00e1s tiempo.<br \/>\nHe comprobado que, en pruebas efectuadas a cientos de miles de personas, un n\u00famero sorprendentemente grande aparecer\u00e1 como profundamente pesimista, y otra gran porci\u00f3n presentar\u00e1 acusadas tendencias hacia el pesimismo. He aprendido que no siempre es f\u00e1cil saber qui\u00e9n es pesimista, y puede que vivan en las sombras del pesimismo muchos m\u00e1s de los que se cree. Las pruebas dan muestras de pesimismo en gente que jam\u00e1s podr\u00eda considerarse a s\u00ed misma como pesimista; y muestran asimismo que los dem\u00e1s lo captan y que reaccionan negativamente.<\/p>\n<p>Una actitud pesimista puede parecer permanente. Y, sin embargo, se han encontrado formas de eludir el pesimismo. En realidad, los pesimistas pueden aprender a ser optimistas, y no por medio de trucos tan carentes de sentido como ser\u00eda silbar una canci\u00f3n alegre o decir tonter\u00edas (\u00abD\u00eda tras d\u00eda, por el camino que sea, estoy mejor y mejor\u00bb), sino aprendiendo toda una nueva bater\u00eda de habilidades cognitivas. Lejos de ser creaci\u00f3n de propagandistas o de los medios populares de difusi\u00f3n, tales habilidades fueron descubiertas en laboratorios y cl\u00ednicas de prominentes psic\u00f3logos y psiquiatras, que luego las convalidaron rigurosamente.<br \/>\nEste libro le ayudar\u00e1 a descubrir sus tendencias pesimistas, si es que las tiene, o las de aquellas personas que est\u00e1n a su cargo, que dependen de usted. Servir\u00e1<br \/>\nasimismo para hacerle conocer las t\u00e9cnicas que contribuyeron a que miles de personas modificaran esos h\u00e1bitos pesimistas que arrastraban de toda la vida, juntamente con la depresi\u00f3n, que es su acompa\u00f1ante habitual. Le conceder\u00e1 la oportunidad de mirar los contratiempos que puedan acaecerle a la luz de un nuevo<br \/>\nenfoque.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"5503\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"box-shadow:none;-webkit-box-shadow:none;-moz-box-shadow:none;background-color:#ffffff;border-color:#989fca;color:#3f3b9b;\"><i class=\"sf-icon-love\"> <\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"color:#3f3b9b;\">0<\/span><\/button>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dos formas de considerar la vida El padre se encuentra observando la cuna donde pl\u00e1cidamente duerme su hijita reci\u00e9n nacida, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":19,"featured_media":5501,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-5503","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reflexiones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5503","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5503"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5503\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5501"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5503"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5503"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5503"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}