{"id":5541,"date":"2020-12-01T22:25:53","date_gmt":"2020-12-02T01:25:53","guid":{"rendered":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/?p=5541"},"modified":"2021-12-06T10:52:58","modified_gmt":"2021-12-06T13:52:58","slug":"linajes-familiares-sonar-participar-del-te-de-locos-alicia-en-el-pais-de-las-maravillas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/linajes-familiares-sonar-participar-del-te-de-locos-alicia-en-el-pais-de-las-maravillas\/","title":{"rendered":"Linajes Familiares; So\u00f1ar\/ Participar del t\u00e9 ( de locos ) Alicia en el Pa\u00eds de las Maravillas"},"content":{"rendered":"<div dir=\"auto\" style=\"text-align: center;\"><strong>\u00bfPor qu\u00e9 el arquetipo de Alicia es la so\u00f1adora?<\/strong><\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">Porque, de las tres ni\u00f1as de este capitulo, es la que se anima al extrav\u00edo, es quien se atreve a salir de la seguridad de la casa para conocer otras madrigueras, &#8220;alcanzar la plenitud antidom\u00e9stica&#8221;, dir\u00eda Savater.<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">\n<div dir=\"auto\">Te resuena este paradigma?<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">\u00bfQu\u00e9 hacer cuando el cuerpo no encaja, est\u00e1 inc\u00f3modo, es muy grande o muy peque\u00f1o, cuando nuestra natural manera de sentir no es entendida por los adultos?<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">\u00bfQui\u00e9n autoriza en tu clan a transgredir las coordenadas de lo &#8220;real&#8221; y cuestionar los mandatos?<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">La identidad puesta en la encrucijada: &#8220;Me temo no poder explicarme a m\u00ed misma, se\u00f1or oruga, porque yo ya no soy yo&#8221;, &#8220;Yo soy&#8230; Yo era&#8230; Soy otra&#8221;<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">Absurdo total y reinado de la dimensi\u00f3n on\u00edrica, sent\u00eds que ante situaciones cotidianas estresantes o conflictivas aparece tu personaje de maravillas para enfrentar el conflicto?<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">\u00bfEleg\u00eds en tu familia ser quien juega la batalla por la &#8220;libertad&#8221;?<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">\u00bfQu\u00e9 precio tiene ser libre?<\/div>\n<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">\n<div dir=\"auto\">\n<div dir=\"auto\" style=\"text-align: center;\"><strong>\u00bfEs Alicia tu mito personal?<\/strong><\/div>\n<div dir=\"auto\" style=\"text-align: center;\"><\/div>\n<div dir=\"auto\" style=\"text-align: center;\"><strong>Lo m\u00e1s notorio del sue\u00f1o es que reproduce al detalle el dibujo b\u00e1sico de la f\u00f3rmula mitol\u00f3gica universal en el camino del h\u00e9roe<\/strong><\/div>\n<div dir=\"auto\" style=\"text-align: center;\"><\/div>\n<div dir=\"auto\" style=\"text-align: center;\"><strong>J. CAMPBELL<\/strong><\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">Humor, caos y absurdidad: el arquetipo de Alicia impacta fuertemente en alg\u00fan momento de nuestro desarrollo personal. sus efectos empiezan cuando hacemos la primera lectura y sigue derramando sus &#8220;maravillas&#8221; a lo largo de los a\u00f1os Es atrevida, se anima a la paradoja y a la incerteza, por eso &#8220;parece loca&#8221;. Es una ni\u00f1a y es adem\u00e1s como una &#8220;liebre de marzo&#8221;. Tambi\u00e9n es como el sombrerero poco cuerdo que toma t\u00e9 continuamente porque su reloj qued\u00f3 parado en la hora del t\u00e9 de modo que puede seguir tomando la merienda todo el tiempo. Sin dudas, un verdadero sombrerero loco. Y es tambi\u00e9n una ni\u00f1a-gato, no cualquier gato, sino uno que sonr\u00ede y se esfuma en el aire y funciona como su maestro Interior. Todos personajes hipn\u00f3ticos como la propia Alicia.<\/div>\n<div dir=\"auto\">\n<div dir=\"auto\">\n<p>\u00a0\u00bfQui\u00e9n transgrede m\u00e1s que un loco? Qui\u00e9n dice la verdad m\u00e1s que un loco? \u00bfQui\u00e9n funciona de modo m\u00e1s loco que alguien que sue\u00f1a? Imaginativa, audaz, due\u00f1a de &#8220;otra l\u00f3gica&#8221;. Alicia es una exploradora de la sinraz\u00f3n, casi una alquimista: al contacto de sus transgresiones la realidad se transforma.<\/p>\n<div dir=\"auto\">Preadolescente en busca de la identidad, Alicia es suficientemente inteligente para advertir que &#8220;el orden&#8221; es una construcci\u00f3n social, que es posible un mundo al rev\u00e9s, y que hay que ser So\u00f1adora \/ So\u00f1ador para indagar en la identidad cuando se crece y tambi\u00e9n cuando se est\u00e1 en crisis, es la in dadora de nuevas dimensiones est\u00e9ticas, su esp\u00edritu est\u00e1 al servicio de ver m\u00e1s all\u00e1, inaugurando las vanguardias.<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<\/div>\n<div dir=\"auto\">\n<div dir=\"auto\">Hay que ser mujer y tener 12 a\u00f1os para ser una &#8220;Alicia&#8221;? Se debe estar en la etapa de despedirse de la infancia para encarnar el arquetipo de la So\u00f1adora? De ninguna manera. Los chicos tambi\u00e9n atraviesan esos espejos y asumen ser en el clan los So\u00f1adores. En cada situaci\u00f3n de ruptura de la armon\u00eda de desfasaje del equilibrio, de profunda convulsi\u00f3n ante los cambios aparece este arquetipo<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">Consider\u00e1s que viv\u00eds en estado de hipnosis creativa en un permanente estado on\u00edrico? Ese es el mito personal que hay que revisar La vida tiene necesidad de esa fuerza vital que es el mundo del sue\u00f1o el reino del inconsciente por excelencia, que revela ese nivel de verdad ausente en la vigilia. Pero, \u00bfcomo se entra y se sale de ese estado?<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">Ni pura vigilia ni sue\u00f1o absoluto: Ser Alicia es saber entrar y salir a trav\u00e9s del espejo, puesto que quedar atrapados en la desorganizaci\u00f3n ps\u00edquica es sucumbir al poder de la &#8220;sombra&#8221;. Cuando pierde su potencia creativa del sue\u00f1o, del inconsciente, equivale a acotar la percepci\u00f3n de la realidad, em- pobrecer el punto de vista, pero cuando gobierna d\u00eda y noche solamente el c\u00f3digo on\u00edrico, se naufraga en lugar de navegar. Mientras el poeta crea -re- cordemos, el psic\u00f3tico sufre&#8230; nos alert\u00f3 Joyce, autor de la novela Ulises comparando su actividad literaria con las conductas de su hija esquizofr\u00e9nica.<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">Vamos a desandar las cualidades y sombras del arquetipo que nos ocupa ahora.<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">\n<div dir=\"auto\" style=\"text-align: center;\"><strong>El sue\u00f1o es el mito personal&#8221;<\/strong><\/div>\n<div dir=\"auto\" style=\"text-align: center;\"><\/div>\n<div dir=\"auto\" style=\"text-align: center;\"><strong>El mito es la entrada secreta por la cual las inagotables energ\u00edas del cosmos se vierten en las manifestaciones culturales humanas,<\/strong><\/div>\n<div dir=\"auto\" style=\"text-align: center;\"><\/div>\n<div dir=\"auto\" style=\"text-align: center;\"><strong>J. CAMPBELL<\/strong><\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">Alicia es la gran met\u00e1fora del So\u00f1ador\/la So\u00f1adora. Podemos caer en la ilusi\u00f3n literaria y creer que el cuento de hadas por excelencia que se refiere al mundo on\u00edrico es el de la Bella Durmiente, pero es una trampa: la princesa que se pincha el dedo con un huso y cae desplomada por cien a\u00f1os no sue\u00f1a, duerme, que no es lo mismo.<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">Productos &#8220;espont\u00e1neos de la psique&#8221;, los s\u00edmbolos guardan secretos para revelarlos desde el origen de los tiempos hasta el presente, porque aunque la modernidad haya avanzado hasta lo inimaginable, la psiquis humana conserva su matriz colectiva y original. En ese humus los sue\u00f1os privados, in- dividuales escriben con letra propia, y tanto nos revelan joyas en cofres ocultos como esos perturbadores visitantes nocturnos del reino mitol\u00f3gico que llevamos dentro&#8221;, al decir de Campbell La madriguera del Conejo, los hongos donde fuma la Oruga, la mesa del te, los acertijos del Sombrerero, el castillo de la Reina de Corazones no son espacios reales ni circunstancias ordinarias, se\u00f1alan &#8220;estados alterados de la conciencia, son figuras del laberinto interior del viaje emprendido por la Hero\u00edna en su camino hacia la transfiguraci\u00f3n.<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<\/div>\n<div dir=\"auto\">\n<div dir=\"auto\"><strong>Extrav\u00edos<\/strong><\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">En el mundo de la vigilia la l\u00f3gica nos vigila. En el mundo on\u00edrico, despertamos a una realidad extra-ordinaria, de ensue\u00f1o, y a &#8220;otra&#8221; ley que podr\u00edamos identificar con el juego de palabras llamado nonsense (disparate) G\u00e9nero literario creado por la Inglaterra victoriana, es un discurso de provocaci\u00f3n que desmantela la ley humana por excelencia el lenguaje. Y ese es el instrumento central de la obra de Lewis Caroll.<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">Recurso l\u00fadico de asociaci\u00f3n libre, m\u00e1s tarde conocido con el nombre de surrealismo en Francia, su efecto hace a\u00f1icos conceptos como &#8220;seguridad&#8221;. &#8220;certeza&#8221;, &#8220;comodidad&#8221;. La palabra rompe la norma del diccionario: adopta una ley nueva, destruye la arbitrariedad aceptada entre un significado y un significante y produce una estructura con otra l\u00f3gica, de sustituci\u00f3n a las normas cotidianas y de gobierno del inconsciente en el juego de sentidos. El sue\u00f1o, reino absoluto del inconsciente en su mayor expresi\u00f3n.<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">\u00bfQu\u00e9 relaci\u00f3n hay entre tu modo de funcionar y el mundo on\u00edrico? \u00bfTe dejan mensajes sobre la almohada los sue\u00f1os que arrastras desde la noche? \u00bfSon botellas al mar que nunca recog\u00e9s? Son equivalentes, en tu descodifcaci\u00f3n del sue\u00f1o, tanto los problemas que te aturden como las soluciones que te muestra? El sentido que le damos al sue\u00f1o hace el cambio: somos m\u00e1s o menos permeables a considerar que hay otra realidad en la realidad, porque ah\u00ed tiene su sede central el Pa\u00eds del Inconsciente. &#8220;Es el reino que penetramos en los sue\u00f1os, lo llevamos dentro de nosotros eternamente. Todos los ogros y los ayudantes secretos de nuestra primera infancia est\u00e1n all\u00ed, toda la magia de la ni\u00f1ez. Y lo que es m\u00e1s importante, todas las potencialidades vitales que nunca pudimos traer a la realizaci\u00f3n de adultos. Esas otras porciones de nuestro ser est\u00e1n all\u00ed: porque esas semillas de oro no mueren. Si solo una porci\u00f3n de esa totalidad perdida pudiera ser sacada a la luz del d\u00eda, experimentar\u00edamos una maravillosa expansi\u00f3n de nuestras fuerzas, una v\u00edvida renovaci\u00f3n de la vida, alcanzar\u00edamos la estatura de la torre&#8221;.<\/div>\n<div dir=\"auto\">Alicia sue\u00f1a. Como personaje se retira del mundo c\u00f3modo&#8221; de la vigilia, del control de la conciencia (representada en su hermanal y se sumerge en la primera ruptura l\u00f3gica el lenguaje. El mundo causal abandona la comprensi\u00f3n est\u00e1ndar y da lugar a otra ley: an\u00e1rquica, po\u00e9tica, simult\u00e1nea. Otra v\u00eda de conocimiento que el sue\u00f1o invita a recorrer: los sue\u00f1os son individuales, pero su materia es universal y por eso escenifican los mitos v\u00e1lidos para toda la humanidad.<\/div>\n<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">\n<div dir=\"auto\"><strong>\u00bfCorona o sombrero?<\/strong><\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">Subirse a ese v\u00e9rtigo no resulta tranquilizador, habr\u00e1 que aprender todo de nuevo. Habr\u00e1 que aprender a mirar todo como por primera vez. Dos personajes funcionan como opuestos en la historia de Alicia, la Reina y el Sombrerera La enorme cabeza de la Reina de Corazones muestra los costados &#8220;falsos&#8221; que rodean su soberbia de poder absoluto (falsa nariz, falso rostro). Es un personaje incompleto: no ha podido desprenderse de la l\u00f3gica racional y alcanzar el plano intuitivo\/imaginativo. Vanidosa, egoc\u00e9ntrica y torpe la Reina de Corazones se muestra fr\u00eda y autoritaria, no le permite expresarse a su coraz\u00f3n. No puede despertar a una nueva conciencia ni ser puente para que Alicia crezca. En cambio la potencia masculina fuera del est\u00e1ndar, que representa al Sombrerero, aporta una dimensi\u00f3n de despertador de conciencias<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">La cabeza tiene riendas hacia los corceles racionales de la Reina ego\u00edsta, pero tambi\u00e9n puede virar hacia la fantas\u00eda: esa es la cabeza de quien traba ja para ella de otro modo. El Sombrerero maneja diversos materiales, adapta ideas, cambia las formas: todas las cabezas no tienen la obligaci\u00f3n de lucir coronas de lat\u00f3n o de mostrarse iguales. La plasticidad del juego del loco es la oposici\u00f3n a la dureza de la Reina.<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">Alicia observa y avanza en su viaje: est\u00e1 aprendiendo a mirar con ojos de oruga azul, veladamente, a trav\u00e9s del humo cham\u00e1nico que la Oruga suelta de su narguile mientras le hace preguntas y pone en cuesti\u00f3n su identidad La Oruga es precisamente un animal con capacidad de cambio, de plasticidad en el andar, que la cuestiona sobre crecer o menguar es un verdadero transformer. La Oruga es mientras es, luego pasa a ser otro ser. Lo mismo intenta transmitirle a Alicia, ofuscada por no comprender tan f\u00e1cilmente las leyes on\u00edricas. Ya andar\u00e1 lo suficiente para desarrollar la capacidad propia de la Oruga: la plasticidad para ser y mudar, volver a ser y renovarse<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">Pero vayamos al inicio del cuento&#8230;<\/div>\n<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\"><strong>Itinerario inici\u00e1tico y so\u00f1ado<\/strong><\/div>\n<div dir=\"auto\">El descenso por la madriguera marca el tiempo escandido entre el espacio de la vigilia y el del sue\u00f1o. As\u00ed comienza el viaje de Alicia cuando ve pasar y de prisa al conejo. Lo sigue y desciende al pozo. \u00c9l va mirando un reloj de bolsillo, pero a la ni\u00f1a no le parece una situaci\u00f3n rara: ya estaba inmersa en el mundo on\u00edrico aunque el relato no lo exprese. La novela efectivamente se inicia unas l\u00edneas antes: la hermana mayor lee sentada a orilla de un r\u00edo, mientras Alicia se aburre y cuestiona el libro porque tiene puro texto, sin dibujos ni di\u00e1logos<br \/>\n&#8220;En realidad no hab\u00eda nada de extra\u00f1o en ello y Alicia no se sorprendi\u00f3 ni siquiera cuando le oy\u00f3 decir: -\u00a1Ay, Dios m\u00edo, qu\u00e9 tarde se me est\u00e1 haciendo!&#8221;.<br \/>\nEn la infancia, el mundo de los adultos es incomprensible, racional, respetable y concreto, lo que equivale a decir tedioso. Aburrido como un libro sin ilustraciones. El \u00fanico modo de escapar de esa estructura es transgredi\u00e9ndolas.<br \/>\nEl sue\u00f1o es una de las v\u00edas posibles para ese huida.<br \/>\nEn el medio, se suceden los episodios ya conocidas e il\u00f3gicos que gobiernan el pa\u00eds de las maravillas; y en las l\u00edneas finales la hermana ha terminado de leer. Su tiempo es cronom\u00e9trico, real y objetivo. Los lectores volvemos con ella a la realidad. Tambi\u00e9n estamos terminando el libro pero venimos de acompa\u00f1ar a Alicia. No sabemos que ley\u00f3 su hermana, en cambio, s\u00ed conocemos el mundo\u00a0 subterr\u00e1neo de la fantasia.<br \/>\nLa hermana observa enternecida a Alicia despertando de un viaje en que ella estaba fuera de escena. &#8220;Finalmente trat\u00f3 de imaginarse c\u00f3mo ser\u00eda su hermanita convertida ya en mujer adulta. Y como guardar\u00eda a lo largo de su vida el alma c\u00e1ndida de cuando era ni\u00f1a. Trato de imagin\u00e1rsela rodeada ya de hijos, cont\u00e1ndoles alguna historia que encendiera la luz de sus ojos. Cont\u00e1ndoles quiz\u00e1 aquel viaje suyo al Pa\u00eds de las Maravillas. Sabiendo que Alicia revivir\u00eda entonces, en la alegr\u00eda y la tristeza de sus hijos, aquellos dulces d\u00edas de su ni\u00f1ez&#8230;&#8221;<br \/>\nMirada racional que repite mandatos culturales la de la hermana mayor crecer, casarse, tener hijos, tal vez plantar un \u00e1rbol y escribir un libro Alicia parece haber elegido otros caminos&#8230; \u00a1Qu\u00e9 lejos de la proyecci\u00f3n adulta esta el paisaje en el cual ante un conejo que cruza veloz por delante de sus narices, Alicia va tras \u00e9l! Se desliz\u00f3 &#8220;sin tiempo para pensar en detener su ca\u00edda, se precipit\u00f3 por lo que parec\u00edan las paredes de un pozo muy profundo estamos en el dominio del sue\u00f1o<br \/>\nNos planteamos en la introducci\u00f3n de nuestro trabajo relacionar los arquetipos con los rituales del alimento, pues Alicia no ha tocado fondo en la ca\u00edda cuando se le presenta una oportunidad \u00fanica: alcanza a tomar de un estante un frasco en el que lee &#8220;mermelada de naranja&#8221;. pero dispuesta a saborearlo advierte que est\u00e1 vac\u00edo.<br \/>\nEsta primera desilusi\u00f3n marca la disyuntiva entre palabra y realidad, el lenguaje pone todo patas para arriba y ya nada volver\u00e1 a ser posible de ser medido seg\u00fan los conceptos de &#8220;latitud&#8221; y &#8220;longitud&#8221;.<br \/>\n&#8212;\u00a1A lo mejor atravieso la tierra y caigo del otro lado! \u00a1Qu\u00e9 divertido seria si saliera por el pa\u00eds donde la gente anda boca abajo!&#8221;. Solo<br \/>\nm\u00e1s adelante leemos: &#8220;Una dulce somnolencia se hab\u00eda apoderado de la ni\u00f1a, lo cual no le imped\u00eda continuar su perorata, aunque de forma algo<br \/>\nSin embargo, tuvo tiempo de acordarse de su gata Dina y al caer sobre un colch\u00f3n de hojas secas volvi\u00f3 a ver al Conejo Blanco: &#8220;\u00a1Por mis barbas y mis bigotes! Se me est\u00e1 haciendo tard\u00edsimo!&#8221;. Y en un abrir y cerrar de ojos, el conejo hab\u00eda desaparecido.<br \/>\nLa escena es m\u00edtica en la memoria de los lectores de infancia que fuimos, pero sigue resplandeciendo&#8230; Hora de mirar hacia adentro: \u00bfen qu\u00e9 sentido podemos apreciar si somos hoy adultos transgresores e imaginativos? \u00bfBrilla la incandescencia del mundo on\u00edrico en nuestra vida cotidiana?<\/div>\n<div dir=\"auto\"><em><strong>Develemos algunas pistas&#8230;<\/strong><\/em><br \/>\nRecordemos que apenas tocar tierra y ver la puerta peque\u00f1a y la llave, Alicia le hab\u00edan ocurrido cosas tan extraordinarias, que ya nada le parec\u00eda imposible&#8221;, pero segu\u00eda manteniendo algo de &#8220;l\u00f3gica&#8221;: \u00bfc\u00f3mo beber el contenido de una botellita cuyo cartel ordenaba: &#8220;B\u00e9beme&#8221;?. \u00bfy si fuera veneno?<br \/>\nSupo que ya el lenguaje era una representaci\u00f3n vac\u00eda (como el frasco de mermelada) y que una botella pod\u00eda contener &#8220;un sabor muy agradable, algo as\u00ed como una mezcla de pastel de cerezas, flan, pi\u00f1a, pavo asado, caramelo y tostadas calientes con mantequilla&#8221;. Luego ante sus ojos, otro pastel y otro letrero: &#8220;C\u00f3meme&#8221;<br \/>\nBeber y comer, crecer y achicarse. Transformaciones en estado puro, vertiginoso y antinatural. Revisemos el men\u00fa: sabe a pasteles y tostadas con mantequilla como los que llevaba Caperucita a la abuela, huele a carne asada como la que intentaba comer la bruja del bosque de la casa de caramelos.<br \/>\nPero no hay miedo. Si algo no se percibe en la experiencia que vive\/sue\u00f1a Alicia es amenaza. Ni lobos ni osos (en cambio, Conejos Blancos) ni madrastras aband\u00f3nicas (en cambio una hermana leyendo) ni hornos para devorar ni\u00f1os asados (en cambio jarabe, que es un licuado de todos los sabores que agradan.). En el mundo on\u00edrico, todo es posible y apacible.<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">\n<div dir=\"auto\"><strong>So\u00f1ar para Construir la Identidad<\/strong><br \/>\nVencer el tedio, el aburrimiento y el sinsentido existencial tiene su estrategia de escape en la fantas\u00eda, el arte, las enso\u00f1aciones, los proyecciones de resuena este ardid para darle la espalda a los compromisos y las responsabilidades? \u00bfEn qu\u00e9 circunstancias sent\u00eds que el arquetipo de Alicia mueve tu decisiones y actitudes? Cuando crecemos de golpe y quisi\u00e9ramos beber ta botellita que ens cuando estamos hartas de ser tratadas como ni\u00f1as y anhelamos el pastel que nos agiganta, cuando nos vemos obligados a nadar en el charco de<br \/>\nnuestras propias l\u00e1grimas para no naufragar, estamos recomiendo el periplo de Alicia. Este, como todo arquetipo, guarda su sombra&#8221;. La oscuridad misma es el sue\u00f1o en el que podemos extraviarnos si no reconocemos los l\u00edmites de lo real; el otro lado del espejo puede trocar las maravillas en pesadillas solo una cuesti\u00f3n de letras&#8230;<br \/>\nLa identidad sigue siendo el verdadero enigma a resolver. Se puede alcanzar alguna revelaci\u00f3n desde la mirada de la Curiosa de Caperucita que se interroga sobre &#8220;qu\u00e9 es ser mujer, \u00bfc\u00f3mo me vuelvo mujer?&#8221;. Se puede atisbar una respuesta con las agallas de Gretel, la Justiciera, soy la que vence to obst\u00e1culos, la que cruza el bosque y se lleva los preciados tesoros de la casa comestible. Pero si soy Alicia, como arribar a una definici\u00f3n de sujeto? &#8220;Ayer todo era tan normal se dice Alicia en medio de lo asombroso que viven cuando sucedi\u00f3 el cambio? Y si ya no soy la misma, qui\u00e9n demonios soy?<br \/>\nPodemos esquivar el asunto, pero en alguna circunstancia el espejo delante de nuestra mirada impone la Gran Pregunta. Si ta Curiosa pregunta a sus lazos maternos sobre que es una mujer, y la Justiciera decide sostener el techo familiar a pesar del abuso, Alicia va m\u00e1s adentro su cuesti\u00f3n es existencial, &#8220;\u00bfQui\u00e9n soy?&#8221;<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\"><strong>Gnosce te ipsum<\/strong><br \/>\nEl or\u00e1culo de Delfos es imperativo: &#8220;Con\u00f3cete a ti mismo&#8221;. Es f\u00e1cil aceptar la etapa que requiere dar respuesta a ese universal mandato humano? Claro que no, es muy dif\u00edcil, es una empresa lenta, con escollos, con avances y retrocesos permanentes. Por eso somos Alicia y su arquetipo en diversos momentos de la vida. M\u00e1s de una vez en el proceso de individuaci\u00f3n.<br \/>\nLa tarea de un sujeto dirigida al autoconocimiento es la transformaci\u00f3n de las creencias y las verdades cristalizadas y significa una enorme energ\u00eda de aceptaci\u00f3n de las sombras que ocultan el verdadero camino hacia la madurez.<br \/>\nYa lo mencionamos, pero merece ser recordado una vez m\u00e1s: Jung denomino &#8220;sombra&#8221; al conjunto de zonas negativas que proyectamos en el afuera y que son inconscientes, son tanto personales como universales. Los prejuicios, creencias y fijaciones entorpecen el trabajo de llegada al interior.<br \/>\nEl tema de la identidad aparece revelado en los sue\u00f1os como un mensaje &#8220;loco&#8221; y descifrarlo implica destrezas que no nos ense\u00f1an ni en la familia ni en la escuela. Para Freud, los datos provenientes del mundo on\u00edrico son la &#8220;via regia para acceder al conocimiento de lo inconsciente&#8221;. Cuando traspasamos la barrera de la conciencia, somos capaces de desnudar el enigma de la subjetividad. El sue\u00f1o tiene el poder condensador de aglutinar m\u00e1s de un nivel de sentido: es enigma y soluci\u00f3n a la vez. Nos sit\u00faa en un escenario ominoso, se\u00f1ala un camino distorsionado en los planos &#8220;reales&#8221; que manejamos a diario y nos obliga a hallar la salida del laberinto. Pero no nos encierra en la caverna subterr\u00e1nea: nos da el ovillo de Ariadna para encontrar la salida y un GPS nuevo para ascender a la vigilia.<br \/>\nAs\u00ed, al so\u00f1ar, somos Teseo y el Minotauro, el ovillo que marca la salida y las v\u00edctimas del monstruo. En el arquetipo de la So\u00f1adora, somos Alicia y el Sombrerero Loco, y la Oruga y el Conejo Blanco. Las partes m\u00e1s dif\u00edciles de aceptar de cada personaje muestran las aristas que nos negamos de nuestra parte luminosa de la personalidad.<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\"><strong><em>Un dolor de cabeza<\/em><\/strong><br \/>\n&#8220;Loco como un sombrerero&#8221; era una expresi\u00f3n t\u00edpica del siglo XIX en Inglaterra por su oficio, los artesanos estaban en contacto con mercurio para trabajar el fieltro y eso les produc\u00eda ciertos des\u00f3rdenes de conducta. Si el mercurio utilizado en los fieltros serv\u00eda para &#8220;curar&#8221; los sombreros, los efectos nocivos quedaban impregnados en la piel de los sombrereros.<\/div>\n<div dir=\"auto\">Efectivamente el autor de Las aventuras de Alicia&#8230; sab\u00eda de la leyenda sobre la toxicidad de ciertos productos usados por los fabricantes de sombreros, motivo por el cual los consideraban a todos unos desquiciados. Los sombreros se hac\u00edan con dos materiales &#8211; piel de castor (que eran los m\u00e1s caros) o de conejo (los m\u00e1s baratos, pero unos y otros precisaban del proceso qu\u00edmico. Primero se trataban con nitrato de mercurio para alisar el material y darles un tono mate y despu\u00e9s se sumerg\u00edan en \u00e1cido hirviendo para endurecerlos. Los trabajadores -encerrados en talleres mal ventilados&#8211; aspiraban los vapores t\u00f3xicos.<br \/>\nEn el caso del personaje de la novela, su desv\u00edo ps\u00edquico por el oficio que desarrolla se manifiesta en su excentricismo, en el envenenamiento de la cordura esperable para ser pol\u00edticamente correcto y socialmente aceptado. Los cambios bruscos de humor y la disociaci\u00f3n con la realidad le generan al personaje una conducta que habilita a los &#8220;cuerdos&#8221; a darle el mote de &#8220;loco&#8221;. Sin embargo, Alicia tiene mucho para aprender de este otro Gu\u00eda en su periplo<br \/>\nConoce al personaje, lo mira extra\u00f1ada, confronta y sabe que el problema est\u00e1 en la cabeza. Los sombreros pueden cambiarse y las cabezas pueden sostener diferentes sombreros: el de Curiosa, el de Justiciera, el de So\u00f1adora&#8230; cada &#8220;m\u00e1scara&#8221; es una expansi\u00f3n de la conciencia.<br \/>\nEstudiosos sobre la biograf\u00eda del autor determinaron que Caroll sufr\u00eda de fuertes migra\u00f1as y consum\u00eda l\u00e1udano, un medicamento com\u00fan de la \u00e9poca compuesto por vino blanco, opio y azafr\u00e1n que, si bien serv\u00eda de analg\u00e9sico, derivaba en efectos psicotr\u00f3picos, alucin\u00f3genos. Tomemos este dato de &#8220;la realidad&#8221; para simbolizarlo en una met\u00e1fora: ver la vida como es y al mismo tiempo permitirnos verla bajo los efectos del sue\u00f1o. El mensaje que guarda el inconsciente tiene verdades para revelarnos. Est\u00e1 en nosotros &#8220;leer&#8221; esos textos. Recordemos aquello que nos ense\u00f1ara el Talmud: &#8220;Un sue\u00f1o sin interpretar es como una carta sin abrir&#8221;.<br \/>\nSe asocia al &#8220;s\u00edndrome de Alicia&#8221; el dolor producido por las migra\u00f1as. Mucho se hablo sobre el uso de drogas psicoactivas por parte del autor representado en la Oruga Azul que fuma opio. La ilusi\u00f3n \u00f3ptica, la distorsi\u00f3n de colores, formas y tama\u00f1os (micropsia o macropsia: disminuci\u00f3n o aumento) en la propia imagen corporal en los objetos, en las personas y los animales. que se perciben manera irregular, as\u00ed como en la comprensi\u00f3n del paso del tiempo que se ve afectada en su orden l\u00f3gico: antes, hoy, ma\u00f1ana&#8230; cada uno Mandatos familiares<br \/>\nde esos conceptos es un cofre cerrado por siete llaves. Abrir cada cerrojo es el desaf\u00edo para alcanzar la madurez del yo.<br \/>\nA quien dices tu secreto das tu libertad&#8221;, dec\u00eda el cl\u00e1sico texto de Fernando de Rojas en La Celestina&#8230; Hoy, ha corrido tanta agua bajo el puente que podemos afirmar parafrase\u00e1ndolo: &#8220;Cuando te dices tu secreto, conquistas tu libertad&#8221;.<\/div>\n<div dir=\"auto\"><em>En 1967 cuando fuirnos al estreno de Amor en el aire en el cine Lope <\/em><em>de Vega, yo ten\u00eda 9 a\u00f1os. Una escena de la pel\u00edcula volver\u00e1 a recor-<\/em><br \/>\n<em>darme que el absurdo es parte de la realidad, una escena regreso <\/em><em>30 a\u00f1os m\u00e1s tarde para decirme que lo m\u00e1s kafkiano est\u00e1 a la vuel<\/em><em>ta de la esquina. No lo sab\u00eda, entonces, pero lo intu\u00ed siempre.<\/em><br \/>\n<em>En la oscuridad m\u00edtica de esa sala de cine del barrio \u2013donde mi ma<\/em><em>dre nos llevaba a mi hermana y a m\u00ed cada semana-vimos desde La<\/em><br \/>\n<em>novicia rebelde hasta Mart\u00edn Fierro (con cara de Alfredo Alc\u00f3n), El cine <\/em><em>era parte de la infancia corno la escuela y las fiestas de cumplea\u00f1os.<\/em><br \/>\n<em>Se estrenaba otra de Palito Era de amor. Me gustaba porque la <\/em><em>actriz hablaba &#8220;distinto&#8221;. Roc\u00edo Durcal pronunciaba las palabras <\/em><em>con ese seseo espa\u00f1ol que encandilaba mis o\u00eddos. La pareja tie<\/em><em>ne para mi un magnetismo especial: el argumento cuenta que <\/em><em>ambos para no repetir la historia de frustraci\u00f3n de sus mayores <\/em><em>deciden o\u00edr la voz de sus sue\u00f1os y ser artistas, Nada sab\u00eda de <\/em><em>psicogenealog\u00eda a mis 9 a\u00f1itos, pero si conf\u00edo en lo sabido-no <\/em><em>pensado, me resonaban algunas ideas en el inconsciente.<\/em><br \/>\n<em>Sin embargo, no fueron las escenas rom\u00e1nticas ni las canciones <\/em><em>las que se me quedaron grabadas, sino una imagen surrealista<\/em><br \/>\n<em>el muchacho quiere dedicarse a cantar y su padre, un ingeniero <\/em><em>muy serio (Fernando Rey), no se lo permite. En una actuaci\u00f3n se-<\/em><br \/>\n<em>Creta para su familia, el aspirante a artista no sabe que su padre <\/em><em>&#8211;junto con otros se\u00f1ores muy trajeados y formales&#8211; est\u00e1 entre<\/em><br \/>\n<em>el p\u00fablico. En un momento se miran, se reconocen El joven ate<\/em><em>morizado deja el escenario y en su lugar la chica &#8220;lo salva&#8221;, toma<\/em><br \/>\n<em>la posta y asume su rol en el final de la actuaci\u00f3n<\/em><br \/>\n<em>La canci\u00f3n no era cualquier canci\u00f3n. Travestismo y solidaridad, <\/em><em>hombre\/mujer7o, mundo de adultos y mundo de ensue\u00f1o se entrecruzan en un mismo espacio La escena era de por si absurda, por no decir bizarra: un muchacho con su tocado de plumas ca lo indio SIOUX baila y canta Solen Oklahoma. Escenario casi vac\u00edo, un clima \u00a0de desierto, un \u00e1rbol de cart\u00f3n y una desvencijada carreta forman todo el contexto esforzado por dar verosimilitud a una propuesta escenogr\u00e1fica disparatada.<br \/>\nAquella escena como tantas se fue diluyendo a lo largo de mi vida. En abril del a\u00f1o 2001, mi marido y yo viajamos por primera vez a Europa: vuelo directo a Praga, anhelaba desde siempre estar en tierras kaftikianas Llegamos una noche de lluvia. Fuimos directo al Don Giovani, un hotel frente al cementerio donde reposa el autor de la metamorfosis. Fuera del circuito turistico, alejado de las atracciones m\u00e1s visitadas. La idea era homenajear al autor elegido entre todos acercarnos hasta la tumba de Franz Kafka y leer alg\u00fan p\u00e1rrafo de Carta al padre o El proceso, dejar unas piedras sobre la lapida.<br \/>\nEse viaje hab\u00eda nacido en mi en la ilusi\u00f3n, muchos a\u00f1os antes. Y ah\u00ed estaba hecho realidad Viv\u00eda esos momentos con la ansiedad y la emoci\u00f3n de un sue\u00f1o largamente cocinado en los calderos del deseo.<br \/>\nDesde nuestra ventana imaginamos la silueta del edificio de en<br \/>\nfrente El viento y el agua imped\u00edan ver con claridad los muros del cementerio. Segu\u00eda lloviendo. Anocheci\u00f3. Mientras me duchaba, escuch\u00e9 voces en espa\u00f1ol (desde la llegada al aeropuerto solo hab\u00edamos o\u00eddo hablar en checo, y tambi\u00e9n todos los canales eran en el idioma local): la tele de la habitaci\u00f3n estaba encendida. Imprevistamente algo me descoloco. Prest\u00e9 atenci\u00f3n, qu\u00e9 estoy oyendo? Era una canci\u00f3n conocida. La voz y la letra me &#8216;sonaban&#8221;, pero no pod\u00eda ser cierto&#8230; Cre\u00ed estar bajo los efectos hipn\u00f3ticos -loca de alegr\u00eda- de estar por fin en Praga.<br \/>\nApur\u00e9 el tr\u00e1mite de envolverme en una toalla y sal\u00ed del ba\u00f1o: la imagen me coloc\u00f3 en una realidad extra-ordinaria. Ah\u00ed estaba el Palito Ortega de mi ni\u00f1ez, el del cine de Villa Luro, vestido de indio sioux &#8220;un gaucho con plumas&#8221; -como dice el personaje\u00a0 de la abuela de Roc\u00edo Durcal en la pel\u00edcula, el mismo que se me habla quedado congelado en el recuerdo. Extraviado de la vieja pantalla del barrio estaba ahora en Praga Todo el acontecimiento me result\u00f3 muy delirante Breve e incomprensible como un sue\u00f1o. Retroced\u00ed muchos a\u00f1os y no me alcanz\u00f3 la br\u00fajula l\u00f3gica para las coordenadas tiempo espacio la busca de cuero carmes\u00ed del cine Lope de Vega cual alfombra voladora me habla transportado a un lejano hotel de Europa del Este.<br \/>\nPerplejidad Segu\u00eda sonando el estribillo<br \/>\nEn mi propia cartograf\u00eda surrealista, este episodio podr\u00eda formar parte del ambiente on\u00edrico de Alicia. Todos tenemos una p\u00e1gina<br \/>\npara sumar a ese cl\u00e1sico de la literatura sue\u00f1os por fin cumplidos, mensajes en otra lengua que regresan traducidos, como si nos comunicaran que la potencia on\u00edrica y sus s\u00edmbolos -la rebeld\u00eda a los mandatos ancestrales, la alegr\u00eda y la libertad&#8211;transforman la realidad<br \/>\nEl pasado regresa, pero &#8211;Felizmente- la escena puede ser la que tanto so\u00f1amos..<\/em><\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\"><em><strong>\u00bfLa hora del t\u00e9 o de la sopa?<\/strong><br \/>\n&#8220;Vio que la Liebre de Marzo y el Sombrerero hab\u00edan colocado una mesa en el jard\u00edn y estaban merendando. Entre los dos estaba un Liron durmiendo profundamente&#8230; Al ver que se acercaba alguien, empezaron a gritar: \u00a1Ya no caben m\u00e1s! \u00a1No caben m\u00e1s!&#8217;. &#8216;Yo creo que en esta mesa todav\u00eda hay lugar&#8217; -dijo la ni\u00f1a&#8211;y se ubic\u00f3 junto a ellos para demostrarles que no se dejaba intimidar&#8221;.<br \/>\nLa pobre Alicia est\u00e1 deambulando en el cap\u00edtulo VII cuando se auto invita al &#8220;t\u00e9 m\u00e1s insufrible&#8221; de su vida. Necesaria etapa del viaje inici\u00e1tico. Es el coraz\u00f3n del libro, la escena on\u00edrica por excelencia. Todo se pone en entredicho en este capitulo. Cuervos, escritorio, espacio, deseo, vida y muerte. El gran tema es el Tiempo. El Sombrerero es un especial director de orquesta donde el tiempo sigue el ritmo que marca el deseo de la batuta.<br \/>\nVan algunos p\u00e1rrafos ilustrativos para rememorar las viejas lecturas de la infancia en clave m\u00edtica:<\/em><\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\"><em>-\u00a1Ahora son siempre las seis !<\/em><br \/>\n<em>Una brillante idea ilumin\u00f3 el cerebro de la\u00a0 muchacha<\/em><br \/>\n<em>&#8211; Esa es la raz\u00f3n entonces de que siempre a mesa es<\/em><em>t\u00e9 para tomar el t\u00e9? -pregunt\u00f3<\/em><br \/>\n<em>-Si ese es el motivo &#8211; Repuso con un suspiro el Sombrerero &#8211;<\/em><br \/>\n<em>Siempre es hora del t\u00e9 para nosotros y no tenemos y tiempo siquiera de lavar la loza.<\/em><\/div>\n<div dir=\"auto\">El Tiempo, con may\u00fasculas, es uno de los grandes desaf\u00edos: o de crecer y entender en cada etapa las preguntas que surgen sobre el sujeto. \u00bfQui\u00e9n determina nuestros tiempos&#8221;? \u00bfEs genuino &#8220;el ritmo&#8221; que marcamos \u00bfEs nuestra hora de almuerzo o de merienda? Qu\u00e9 se toma en el t\u00e9 de locos?<br \/>\nNo todas las respuestas parecen tener mensajes claros. La mesa esta tendida, los lugares son cambiables, la tetera contiene&#8230;t\u00e9?<\/div>\n<div dir=\"auto\"><em>&#8211; Toma un poco de vino &#8211; le propuso la liebre con tono cordial.<\/em><br \/>\n<em>Alicia miro toda la mesa sin ver otra cosa que le<\/em><br \/>\n<em>-No veo vino en ninguna parte &#8211; dijo<\/em><br \/>\n<em>-Claro que no hay &#8211;contesto la libre<\/em><\/div>\n<div dir=\"auto\">Una escena delirante, la del capitulo VII, eje simb\u00f3lico de la obra de Caroll. Falso t\u00e9 de las <em>five o&#8217;clock<\/em> que se toma todo el d\u00eda siguiendo a un reloj que marca las seis de la tarde. Nada es lo que parece. Todo puede ser falso, falsedad que no es sin\u00f3nimo de mentira sino prejuicio que intenta sostener la ley de la creencia como &#8220;verdad absoluta&#8221;. La paradoja exhibe la imposibilidad de la fijaci\u00f3n. Todo\u00a0 es movimiento, y la clave est\u00e1 en una canci\u00f3n que llega tres cap\u00edtulos despu\u00e9s.<br \/>\nEn el episodio de la sopa de la Falsa Tortuga&#8221; se revela la verdadera definici\u00f3n del viaje on\u00edrico:<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<\/div>\n<div dir=\"auto\">La tortuga falsificada suspir\u00f3 profundamente y empez\u00f3, con una voz entrecortada por los sollozos, a cantar lo siguiente<br \/>\nVerde y rica en la sopera<br \/>\nla sopa de tortuga espera<br \/>\nAnte ese guiso, \u00bfqui\u00e9n pide otra cosa?<br \/>\nSopa nocturna, fina y sabrosal<br \/>\nRi-qui-si &#8211; ma sopal<br \/>\nSopa nocturna<br \/>\nrica, riquisima sopalInteresante: la canci\u00f3n de la sopa nocturna se interrumpe cuando Alicia es llamada porque empieza &#8220;el juicio&#8221;. Juicio es proceso, veredicto, ley, es poner a disposici\u00f3n de un tribunal &#8220;kafkiano&#8221; la decisi\u00f3n de culpabilidad o inocencia. Es tambi\u00e9n lo contrario de locura&#8221;.<br \/>\n\u00bfQui\u00e9n puede arrojar la primera piedra sobre su buen juicio? El &#8220;juicioso&#8221; no es un buen so\u00f1ador, como el prejuicioso no sabe de viajes hacia la transformaci\u00f3n Alicia &#8220;regresa&#8221; del sue\u00f1o justo a tiempo para salvarse de ser decapitada por orden de la Reina. Llega al regazo de su hermana, que lee un libro aburrido, y le narra su aventura. Ya es otra: est\u00e1 decidida a &#8220;tomar un t\u00e9 vespertino&#8221;, un t\u00e9 que sabe a sopa.<br \/>\nEl or\u00e1culo d\u00e9lfico deber\u00eda cambiar su m\u00e1xima por esta otra: &#8220;B\u00e9bete la sopa nocturna&#8221;. Depende aceptar o no el reto&#8230; La &#8220;sopa nocturna&#8221; como brebaje para so\u00f1ar qui\u00e9n queremos ser&#8230; Freud nos descubri\u00f3 un mecanismo de relojer\u00eda maravilloso: con los objetos de la vida diurna, las vivencias de cada d\u00eda con sus restos que se cuelan en la fase on\u00edrica, m\u00e1s el trabajo de condensaci\u00f3n y desplazamiento, todos<br \/>\nso\u00f1amos: &#8220;inventamos&#8221; los sue\u00f1os que nos visitan cada noche. Pero hay un rev\u00e9s del espejo: la vida diurna es otro modo de construir la experiencia. Depende de los ingredientes que seleccionemos como objetos para conjugar el d\u00eda a d\u00eda, depende de como cada persona construye su realidad con los faros que se pone como metas, para ofrecer sabores nuevos a la rutina y recrearla en la sopa nocturna&#8230;<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\"><em><strong>Sue\u00f1o y laberinto, im\u00e1genes arquet\u00edpicas de <\/strong><\/em><em><strong>transformaci\u00f3n<\/strong><\/em><\/div>\n<div dir=\"auto\">Sue\u00f1o, sopa nocturna, \u00bfqui\u00e9n se niega a ese guiso que re\u00fane y revuelve tantas disociaciones para explicar al sujeto? Todo sue\u00f1o es sopa nocturna y perfecto laberinto<br \/>\nInsisto en un concepto que desarroll\u00e9 en las p\u00e1ginas iniciales: cada sujeto construye sus &#8220;series&#8221; para encontrar al personaje y sus derivados. La propuesta personal solo es mi hoja de ruta, puede despertar las emociones ocultas de ustedes mientras leen, puede generar asociaciones nuevas. La idea es que cada uno, cada una, arme su repertorio de personajes y se refleje en el puzzle que la subjetividad en continua construcci\u00f3n vaya modelando&#8230;<br \/>\nEn mi &#8220;serie&#8221; entra otro personaje del cine. La ni\u00f1a m\u00e1s espectacular y &#8220;espejo&#8221; de Alicia: Ofelia, la protagonista del filme El laberinto del fauno, un maravilloso cuento de hadas que supera los l\u00edmites delineados por Perrault, Grimm y Lewis Caroll. Esta pelicula es un cuento de hadas descarnado donde aparece a la vez el relato de extrema violencia e injusticia franquista conviviendo con la belleza del mito y el sue\u00f1o.<br \/>\nLa pel\u00edcula (2006) dirigida por el mexicano Guillermo del Toro est\u00e1 ambientada en dos planos: los Pirineos en 1944, ya vencidos los republicanos en la Guerra Civil Espa\u00f1ola, pero que resisten al fascismo, y el mundo subterr\u00e1neo de los sue\u00f1os y la fantasia.<br \/>\nEl contexto violento de marco pol\u00edtico-hist\u00f3rico act\u00faa como tel\u00f3n de fondo a la met\u00e1fora que plantea: el viaje inici\u00e1tico de una ni\u00f1a que huye de &#8220;lo real&#8221; para reencontrarse con su verdadera esencia.<br \/>\nDel Toro invierte algunos s\u00edmbolos y se vale de otros. Por un lado vemos a Ofelia como una &#8220;hermana&#8221; de Alicia. Aficionada a la lectura de relatos fant\u00e1sticos, seguramente cuestionar\u00eda los &#8220;libros aburridos sin im\u00e1genes&#8221;.<br \/>\nNarra la historia de una nena hu\u00e9rfana de padre que debe acostumbrarse al clima hostil que genera en la familia el nuevo marido de su madre, un capit\u00e1n violento y perseguidor de rebeldes republicanos. El nombre de la ni\u00f1a hace eco con el personaje shakesperiano de Hamlet. Tambi\u00e9n en la pieza isabelina, un hijo sufre la muerte de su padre y cuestiona a la madre que no supo guardar un luto mayor ante el esposo difunto y acepta sin demora un segundo matrimonio.<\/div>\n<div dir=\"auto\">\n<p>Mutilada emocionalmente por un padrastro agresivo y maltratador de las mujeres que lo rodean (esposa, hijastra, criadas), la ni\u00f1a regresa al vientre de la tierra \u00a0para reencontrarse con su padre biol\u00f3gico&#8221;. Inversi\u00f3n de los cuentos cl\u00e1sicos, ahora es el padrastro el malvado que la expulsa al nivel de conciencia necesario para crecer.<\/p>\n<p>En la madre sumisa, la violencia de g\u00e9nero, las estrategias de la nana o confidente de Ofelia, los revolucionarios y los ideales del m\u00e9dico se re\u00fanen en un lado del espejo. La protagonista necesita atravesarlo para entrar en la edad imaginaria del sue\u00f1o, sus miedos y enfrentamiento a los monstruos el mundo paralelo al que habita gobernado por un reloj detenido a la hora de la muerte.<br \/>\nComo modo de escapar a esa realidad oscura, ominosa y hostil que le presenta su padrastro, ni bien llegan a la residencia donde su madre dar\u00e1 a luz a \u00a0un medio hermano de Ofelia, la ni\u00f1a recorre el molino y descubre unas ruinas que son la puerta de entrada al laberinto. Un insecto-hada es su gu\u00eda.<br \/>\nLa imaginaci\u00f3n de Ofelia es tan fruct\u00edfera como la de Alicia ingresa al mundo subterr\u00e1neo para escapar al agobio y la hostilidad del mundo adulto y tiene la oportunidad de ser una So\u00f1adora. Penetrar en el inconsciente le revelar\u00e1 su destino.<br \/>\nCae en el pozo, como Alicia, se encuentra con un fauno (en vez de un conejo o una oruga ) y descubre un secreto: que es una princesa y que su padre. el rey la espera con ansiedad. Deber\u00e1 atravesar peligros y pruebas muy arriesgadas para recuperar su estado de princesa. Un gran libro m\u00e1gico de p\u00e1ginas en blanco contiene la formula a seguir el libro se escribe a medida que Ofelia lee. Ah\u00ed se describen las pruebas.<br \/>\nMuchos elementos nos recuerdan al relato de las aventuras de Alicia: los seres m\u00e1gicos, la mandr\u00e1gora en lugar del opio, las situaciones que Ofelia encuentra en su viaje al mundo subterr\u00e1neo podr\u00edan intercambiarse con los que surgen de las p\u00e1ginas de Caroll.<br \/>\nEl fauno, las hadas, los representantes del mal, las encrucijadas determinan los estadios que Ofelia va atravesando en busca de su propia historia, la persecuci\u00f3n el valor del tiempo en el reloj de arena, la falta de experiencia en el plano on\u00edrico &#8220;le\u00eddo con las reglas de la vigilia La puerta peque\u00f1a, los alimentos prohibidos. El clima es menos absurdo pero m\u00e1s terror\u00edfico.<\/p>\n<p>Ofelia muere y en ese estado entra a un palacio dorado junto con sus padres, el rey y la reina del mundo subterr\u00e1neo. &#8220;Ofelia muere quiere decir otro plano de autoconocimiento.<br \/>\n&#8220;La idea central de &#8220;El laberinto del fauno&#8221; es la del choque entre brutalidad e imaginaci\u00f3n. Es una peque\u00f1a f\u00e1bula que est\u00e1 a favor de la desobediencia, porque creo que el primer paso de la responsabilidad es la desobediencia, es pensar por uno mismo. El laberinto suena a fabula de la desobediencia.<br \/>\nPara mi la esencia del laberinto es la de una f\u00e1bula porque tiene una in-moraleja al final&#8230; los personajes claves aprenden a desobedecer&#8221;, expresaba el propio guionista del filme<br \/>\nEn sinton\u00eda con nuestro recorrido, tas palabras de Guillermo del Toro rescatan el valor de animarse con los paradigmas m\u00e1s f\u00e9rreos y romperlos, de garante al mandato que absorbimos por la savia del \u00e1rbol familiar ser prudentes, realistas, ordenados puntuales, correctos, racionales, conservadores, obedientes&#8230;<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 estructuras familiares te oprimen para llevar puesta la camiseta de hombre seguro o de mujer sumisa? \u00bfY si te animaras a ser un hombre inseguro? Y si pudieras decir eso que se te atraviesa en tu garganta y no callarlo m\u00e1s?<br \/>\nLos mandatos familiares terminan siendo decretos que formamos con sangre<br \/>\nLa lealtad al clan no debe imponerse sobre los sue\u00f1os y deseos personales. Tal vez el lector\/la lectora est\u00e9n pensando que as\u00ed es como han vivido hasta hoy&#8230;<br \/>\nPues, si te diste cuenta ya hay mucho camino recorrido. Darse cuenta es la primera estaci\u00f3n de este viaje al autoconocimiento. Luego, vendr\u00e1n dudas, preguntas, certezas que duelen, m\u00e1scaras que se caen desencantos varios pero siempre la verdad a cara lavada es m\u00e1s sana que una mentira maquillada.<br \/>\nLa libertad no tiene precio! Transgredir el mandato puede ser doloroso, pero es necesario para crecer. Entonces, \u00bfest\u00e1s dispuesta a ese desaf\u00edo? est\u00e1s preparado para la aventura de cruzar al lado on\u00edrico del espejo?<br \/>\nLas hadas y el fauno funcionan de gu\u00edas como antes fungieron de maestros el gato de Cheshire y el Sombrerero para Alicia en el viaje inici\u00e1tico. Ir\u00e1s\u00a0 encontrando tus gu\u00edas en este camino. La resiliencia es una fant\u00e1stica plataforma para asegurar que los cambios son posibles y m\u00e1s llevaderos si confiamos en ese otro que nos ve, que nos escucha, que nos abraza. Emprender la transformaci\u00f3n precisa de gu\u00edas, maestros, voces que nos digan que somos personas y que nos reconocen por ser nosotros mismos, o\u00eddos amorosos para<br \/>\nescuchar la biograf\u00eda de nuestras dolencias. Y el motor es el deseo de sanar a nuestro grupo ancestral m\u00e1s oculto, m\u00e1s cercano y a la descendencia m\u00e1s joven<br \/>\nLos paradigmas y las creencias -ya lo dijimos-intervienen en nuestro ADN, nos generan mutaciones que vienen heredando los miembros de nuestra familia hace a\u00f1os&#8230; Tal vez est\u00e9 en nuestras manos esa &#8220;papa caliente&#8221; que viene de abuelos y bisabuelos y ahora nos exige un gesto de rebeld\u00eda, de desobediencia al pacto secreto sobre eso callado, sepultado, silenciado. Y si patearas el tablero? A un cambio de medioambiente sobreviene una transformaci\u00f3n espiritual, emocional, afectiva, intelectual, sensorial, y el abanico sigue abierto&#8230; La epigen\u00e9tica nos devuelve la licencia de conducir que nos secuestraron por lealtad familiar cuando nos imprimieron &#8220;ese&#8221; mandato que<br \/>\nhoy a\u00fan perturba. Podemos cambiar la renquera, la bizquera, la tartamudez con que nos vemos si caminamos firmes, miramos de frente y decimos lo que deseamos.<br \/>\nMi personaje adorado de Mariana Pineda sucumbe, pero me regalo la se- milla del aprendizaje y la vocaci\u00f3n por la literatura como primera profesi\u00f3n.<br \/>\nAlicia sue\u00f1a (un modo de morir) y triunfar regresa m\u00e1s madura cuando sale del mundo on\u00edrico. Ofelia muere, pero renace princesa.<br \/>\nCerramos el cap\u00edtulo de las ni\u00f1as para dar paso a las doncellas. Que sea de la mano de Ofelia, la ni\u00f1a-princesa, que liberemos la puerta para entrar al siguiente estadio, al pr\u00f3ximo capitulo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-3058 aligncenter lazyload\" data-src=\"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-content\/uploads\/version-horizontal-300x84.png\" alt=\"Pacha Pulai\" width=\"300\" height=\"84\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 300px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 300\/84;\" \/><\/p>\n<\/div>\n<button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"5541\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"box-shadow:none;-webkit-box-shadow:none;-moz-box-shadow:none;background-color:#ffffff;border-color:#989fca;color:#3f3b9b;\"><i class=\"sf-icon-love\"> <\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"color:#3f3b9b;\">0<\/span><\/button>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfPor qu\u00e9 el arquetipo de Alicia es la so\u00f1adora? 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