{"id":588,"date":"2020-07-24T22:44:24","date_gmt":"2020-07-25T01:44:24","guid":{"rendered":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/?p=588"},"modified":"2020-12-29T14:57:03","modified_gmt":"2020-12-29T17:57:03","slug":"amar-y-animar-dialogos-con-el-cuerpo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/amar-y-animar-dialogos-con-el-cuerpo\/","title":{"rendered":"Amar y Animar : Di\u00e1logos con el Cuerpo"},"content":{"rendered":"\r\n<p class=\"has-text-align-left\">Los cient\u00edficos consideran que el sistema nervioso ent\u00e9rico (nuestro segundo cerebro) puede memorizar ciertas emociones y sufrir de estr\u00e9s. Entonces las neuronas intestinales no solo controlan la digesti\u00f3n; ellas tambi\u00e9n producen sustancias psicoactivas que influyen en el estado an\u00edmico y adem\u00e1s sintetizan benzodiazepinas, que tienen efecto tranquilizante.<br \/>Todo indica que el s\u00edndrome de colon irritable se origina en el cerebro intestinal o bien que este se halla implicado de manera fundamental. Los s\u00edntomas intestinales traslucen la personalidad y los conflictos ps\u00edquicos. La inseguridad, el miedo, la rabia, el control y otros factores similares producen retenci\u00f3n y el consiguiente estre\u00f1imiento, \u00falceras intestinales o colon esp\u00e1stico.<br \/>En el intestino, donde se conectan las realidades interna y externa, se pueden retener aspectos de la propia personalidad que da miedo liberar.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"has-text-align-left\">N., una mujer joven pero muy herida emocionalmente y poco feliz, no pod\u00eda ver nada positivo ni salida alguna a sus problemas. La muchacha sufr\u00eda con una tremenda hinchaz\u00f3n, dolores abdominales, estre\u00f1imiento que alternaba con episodios de diarreas, le costaba mucho hacer las digestiones y tolerar los alimentos. Todo esto era compatible con un colon irritable. Despu\u00e9s de cada pelea o situaci\u00f3n de frustraci\u00f3n con su pareja, su intestino neur\u00f3tico casi la discapacitaba; comenzaba con intensos dolores esp\u00e1sticos y bloqueos digestivos.<br \/>Le cost\u00f3 volver a cuidarse y recuperar sus funciones digestivas, ha sido un camino largo con muchos desv\u00edos, pero lo ha conseguido. En el caso de N. ha sido especialmente eficaz organizar un trabajo m\u00e9dico y terap\u00e9utico de <em><strong>Di\u00e1logos con el Cuerpo <\/strong><\/em>, que le ayudaron a reconectarse con su ser interno, reconocer su propia personalidad y necesidad. Es como si ella, por fin, hubiera aprendido a escuchar a sus tripas, a su segundo cerebro. Recuper\u00f3 las fuerzas y la confianza, se llen\u00f3 con luz y positivismo y cumpli\u00f3 todos los tratamientos de desintoxicaci\u00f3n y nutrici\u00f3n. Su sistema digestivo, todav\u00eda fr\u00e1gil y sensible, se recuper\u00f3 y su colon irritable ya se encuentra bajo control.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"has-text-align-left\">Las emociones desempe\u00f1an un papel fundamental en los trastornos ent\u00e9ricos. Casi todos los pacientes con s\u00edndrome de colon irritable presentan problemas mentales y emocionales, como ansiedad, fatiga, agresividad, depresi\u00f3n o alteraciones del sue\u00f1o.<br \/>Una diarrea puede ser resultado del miedo, que multiplica los est\u00edmulos sobre los circuitos productores de serotonina.<br \/>Una paciente m\u00eda con s\u00edndrome de colon irritable me habla sobre un brote de las diarreas agudas porque est\u00e1 atravesando un proceso de divorcio.<br \/>Otro, un hombre joven, suelta todo de su tripa con dolor y \u00abespumas\u00bb despu\u00e9s de comer cada domingo con su madre. El muchacho tiene impresos en sus dos cerebros recuerdos muy traum\u00e1ticos de su infancia y la relaci\u00f3n con su madre le produce mucho dolor y rabia.<br \/>Una teor\u00eda sostiene que los afectados -en sus cerebros digestivos- aprendieron durante la infancia a desarrollar molestias para hacer frente a situaciones de estr\u00e9s. Digamos que provocaban un cambio de escenario: de esa manera consegu\u00edan que la preocupaci\u00f3n por el s\u00edntoma f\u00edsico dejase en segundo plano cualquier otro problema o dificultad.<br \/>En una entrevista detallada, el paciente con Sil recupera habitualmente los recuerdos lejanos sobre algunas situaciones emocionales dif\u00edciles y repetitivas y donde su \u00fanico escape era \u00abel dolor abdominal\u00bb. Por lo tanto, las molestias intestinales pueden revelar una dificultad para afrontar los retos que presenta la vida. El poder ayudarles es un trabajo desafiante.<br \/>Volvamos al tema de los cerebros hermanos que se influyen entre s\u00ed y pueden alterar las funciones de uno o de otro.<br \/>Ya hemos visto que las consecuencias intestinales de las emociones fuertes no son esot\u00e9ricas o representan conceptos meramente te\u00f3ricos; para la mayor\u00eda de las personas son problemas reales de la vida cotidiana. El cerebro, por lo tanto, se presenta como un autor obvio del dolor intestinal. La ansiedad, una pelea con palabras duras, un enfrentamiento emocional, una decepci\u00f3n pueden estar acompa\u00f1ados con diarrea y retortijones intestinales. Algunas personas ya est\u00e1n tan acostumbradas a la m\u00fasica de sus intestinos, que si no se presentan, no pueden llegar a reconocer siquiera que se encuentran ansiosos o estresados.<br \/>No obstante, el sistema nervioso ent\u00e9rico, por cuenta propia, puede causar la disfunci\u00f3n intestinal sin la participaci\u00f3n o la influencia del cerebro principal. El dolor o la sensaci\u00f3n de malestar en sus abd\u00f3menes que los pacientes mencionan puede ser real y estar desencadenado por anormalidades f\u00edsicas o qu\u00edmicas de sus intestinos. Y como consecuencia de este malestar inicial les cambia el humor y les influye en la personalidad.<br \/>Existe una palabra argentina, \u00abentripado\u00bb, puede aludir a unas molestias fuertes de la tripa o a un enfado extremo o a un agotamiento emocional. Y que el est\u00f3mago \u00abse cierre\u00bb en una situaci\u00f3n estresante o que parezca poblado de mariposas ante el amor tambi\u00e9n tiene una explicaci\u00f3n cient\u00edfica que se refiere a la alteraci\u00f3n de su segundo cerebro, el sistema nervioso ent\u00e9rico.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"has-text-align-left\">\u00abIrritable\u00bb significa que las terminaciones nerviosas de la cubierta del intestino est\u00e1n inusualmente sensitivas, que los nervios que controlan la musculatura del intestino est\u00e1n inusualmente hiperactivos y que las neuronas del sistema nervioso ent\u00e9rico producen cantidades excesivas de neurotransmisores. El resultado es que el intestino responde exageradamente a un suceso que puede ser totalmente normal, como es el paso de ciertas comidas, gas o l\u00edquidos por el mismo, que le lleva a una actividad muscular inapropiada, que puede detener moment\u00e1neamente el movimiento intestinal o desembocar en la necesidad imperiosa de expulsar material del intestino en un momento inadecuado.<br \/>La distensi\u00f3n abdominal es el s\u00edntoma dominante y puede resultar notorio en la persona afectada. Nunca es constante y puede aparecer y desaparecer en un corto periodo. Es t\u00edpico que empeore durante el d\u00eda y rara vez por la noche. Se dice que es un trastorno que deja dormir.<br \/>El SII empeora y da nuevos brotes tambi\u00e9n en las situaciones de cansancio, fatiga, falta de sue\u00f1o, tambi\u00e9n con las comidas picantes, el alcohol y con determinados medicamentos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"has-text-align-left\">Durante muchos a\u00f1os, a las personas que ten\u00edan dolor abdominal cr\u00f3nico se les ha dicho que sus problemas eran imaginarios o emocionales\u2026 Los pacientes que se presentan en la consulta con problemas que no se pueden resolver ni diagnosticar claramente son clasificados con frecuencia de mentalmente inestables. En la pr\u00e1ctica m\u00e9dica diaria, desgraciadamente, muchos m\u00e9dicos piensan que los pacientes con des\u00f3rdenes funcionales gastrointestinales, como por ejemplo el s\u00edndrome de colon irritable, est\u00e1n muy preocupados y centrados en sus intestinos y que en realidad todos esos trastornos son menores y que el dolor es m\u00ednimo. \u00bfC\u00f3mo podemos saber de verdad que el dolor que mencionan los pacientes es m\u00ednimo? Al no encontrar evidencias que a nuestros ojos justifiquen aquello referido por los pacientes, terminamos clasificando estas afecciones como de origen psic\u00f3geno y no ofrecemos ayuda alguna.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"has-text-align-left\">Es evidente que las caracter\u00edsticas evitadas o no reconocidas de la funci\u00f3n de un \u00f3rgano, son la clave de un conflicto que la persona est\u00e1 negando o eludiendo, o no aceptando por alg\u00fan motivo.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"has-text-align-left\">En ocasiones, no es lo negado lo que aparece como motivo central del malentendido, sino las caracter\u00edsticas que la persona le atribuye al \u00f3rgano y a la exigencia de que la cumpla, frente a la rebeld\u00eda del &#8221; acusado &#8220;, al que no se le acepta como es. Esta situaci\u00f3n se da con llamativa frecuencia en el aparato digestivo, especialmente en el est\u00f3mago y en el colon.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>&nbsp;<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"has-text-align-left\">En los <strong><em>di\u00e1logos<\/em><\/strong> se hace patente el sentido que puede tener esa enfermedad para esa determinada persona. Por supuesto, es obvio que si ya se ha iniciado un proceso que la medicina conoce y puede ayudar a revertir adecuadamente, debe continuar, siempre que la persona se d\u00e9 cuenta de que la medicina est\u00e1 ayud\u00e1ndola solo en un aspecto de su cura. La cura radical ocurrir\u00e1 en la medida en que la persona sea capaz de ir d\u00e1ndose cuenta de que este cuerpo y esta vida que lo anima son algo m\u00e1s que su propia casa: son un universo en s\u00ed, que contiene todas las preguntas y las respuestas de todo aquello que buscamos afuera.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>&nbsp;<\/p>\r\n<button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"588\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"box-shadow:none;-webkit-box-shadow:none;-moz-box-shadow:none;background-color:#ffffff;border-color:#989fca;color:#3f3b9b;\"><i class=\"sf-icon-love\"> <\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"color:#3f3b9b;\">0<\/span><\/button>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los cient\u00edficos consideran que el sistema nervioso ent\u00e9rico (nuestro segundo cerebro) puede memorizar ciertas emociones y sufrir de estr\u00e9s. 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