{"id":615,"date":"2020-07-31T16:39:41","date_gmt":"2020-07-31T19:39:41","guid":{"rendered":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/?p=615"},"modified":"2020-12-31T11:11:43","modified_gmt":"2020-12-31T14:11:43","slug":"amar-y-animar-bienvenido-al-mundo-digestivo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/amar-y-animar-bienvenido-al-mundo-digestivo\/","title":{"rendered":"Amar y Animar: \u00a1 Bienvenido al mundo Digestivo !"},"content":{"rendered":"\r\n<p class=\"has-text-align-left\"><em><strong>Las virtudes del sistema digestivo<\/strong><\/em><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"has-text-align-left\"><br \/>Es un buen momento para aprender a \u00abdecodificar\u00bb las demandas de tu tripa y construir una relaci\u00f3n amistosa con tu segundo cerebro.<br \/>La finalidad de este libro apunta a describir el potencial fisiol\u00f3gico, emocional e intelectual que tenemos dentro de nuestro sistema digestivo, aprender a escuchar y a colaborar con nuestras tripas, que nos aportan no solamente unos beneficios puramente digestivos, sino tambi\u00e9n un enorme bienestar f\u00edsico, psicol\u00f3gico y emocional. Os invito a realizar una peque\u00f1a excursi\u00f3n por nuestro tubo digestivo con varias paradas en sus distintos tramos.<br \/>Es bueno conocer que la longitud total del sistema digestivo puede llegar a medir entre 8 y 12 metros; para que nos hagamos una idea, si hacemos de nuestro tubo digestivo un conducto lineal llegar\u00edamos a una altura de un edificio de dos plantas. El sistema digestivo no solamente es el m\u00e1s largo sino tambi\u00e9n el m\u00e1s ancho. Si imagin\u00e1semos toda la superficie de nuestros intestinos en un plano de dos dimensiones, alcanzar\u00edamos unos 300 m2: \u00a1un campo de f\u00fatbol escondido en nuestras tripas.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"has-text-align-left\">A lo largo de la vida por el sistema digestivo pasan aproximadamente setenta toneladas de alimentos y cien toneladas de l\u00edquidos. Y nuestras entra\u00f1as son capaces de procesar, analizar, absorber y eliminar toda esta cantidad industrial \u00a1Y sin recambios ni aver\u00edas en las tuber\u00edas! (si est\u00e1n bien tratadas, claro est\u00e1).<br \/>No obstante, el sistema digestivo lo terminamos averiando nosotros mismos. A partir de estas alteraciones, nos env\u00eda se\u00f1ales en forma de diversas molestias, nos avisa, nos pide \u00abservicio\u00bb y ayuda.<br \/>El sistema digestivo tiene un dise\u00f1o espectacular. Por ejemplo, el intestino delgado posee miles de vellosidades en sus paredes (peque\u00f1os pliegues de la mucosa) las cuales, a su vez, tienen miles de micro vellosidades. Al microscopio, la pared del intestino delgado se ve como un cepillo denso o un tejido de terciopelo. Esta virtud anat\u00f3mica nos permite obtener una absorci\u00f3n completa de todos los nutrientes vitales y nos proporciona control inmunol\u00f3gico, que ejercen las mucosas intestinales, y con eso me refiero a un 70 por ciento de la defensa total del cuerpo.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p><br \/><strong><em>\u00bfSomos huecos?<\/em><\/strong><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"has-text-align-left\">Solemos creer que somos s\u00f3lidos, que todo aquello que est\u00e1 por debajo de nuestra piel pertenece \u00edntegramente a nuestro mundo interior. Pero ser\u00eda m\u00e1s correcto decir que somos huecos\u2026 As\u00ed es; el dise\u00f1o del cuerpo humano es mucho m\u00e1s divertido y art\u00edstico de lo que pensamos; lleva en su eje un largo t\u00fanel que es el canal digestivo, y la luz de este t\u00fanel (limitado por su lumen o sus paredes) contiene sustancias que no nos pertenecen. Se trata de un mundo exterior y extra\u00f1o dentro de nosotros que contiene alimentos, l\u00edquidos, sustancias qu\u00edmicas, bacterias\u2026, todo lo que ha sido tragado y consumido.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"has-text-align-left\">El tubo digestivo permite y controla el paso de todas estas sustancias extra\u00f1as que atraviesan nuestro cuerpo desde la boca hasta el ano. Y a lo largo de este viaje, los alimentos se convierten en nosotros mismos.<br \/>La mucosa digestiva es nuestra aduana: un \u00abalto servicio de inteligencia del estado\u00bb del cual depende nuestra salud y nuestra vida. La digesti\u00f3n y la absorci\u00f3n son funciones vitales lo mismo que la respiraci\u00f3n y la funci\u00f3n cardiaca. La mala digesti\u00f3n tiene que ser considerada igual de importante que la mala respiraci\u00f3n o la mala funci\u00f3n cardiaca.<br \/>Podemos comprender que, en cierta manera, estamos huecos: nuestra esencia y eternidad se interrumpen en el lumen digestivo (la cara interior de las mucosas digestivas), y este tubo que nos atraviesa y contiene sustancias extra\u00f1as est\u00e1 a cargo de funciones tan importantes como defensa, fuerza, nutrici\u00f3n, energ\u00eda, crecimiento, construcci\u00f3n de otros tejidos, desintoxicaci\u00f3n\u2026<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p><br \/><em><strong>Las emociones digestivas<\/strong><\/em><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"has-text-align-left\">Y una virtud m\u00e1s: el sistema digestivo detecta, procesa, canaliza y genera las emociones. \u00abSentimos con la tripa\u00bb: con la tripa somatizamos las emociones y el estr\u00e9s, presentimos e intuimos muchos hechos; dentro de ella ocultamos los miedos y guardamos los recuerdos infantiles\u2026 Notamos un cosquilleo placentero que invade la barriga al recibir una buena noticia. Y sabemos que las situaciones de tensi\u00f3n y de miedo hacen que el est\u00f3mago se encoja d\u00e1ndonos la sensaci\u00f3n de que un rat\u00f3n corroe nuestras entra\u00f1as. La reacci\u00f3n emocional puede llegar a producir n\u00e1useas, v\u00f3mitos, diarrea o, por el contrario, bloquear todas las funciones digestivas.<br \/>Hemos aprendido en el cap\u00edtulo anterior que tenemos un cerebro digestivo o sistema nervioso ent\u00e9rico con millones de neuronas que tienen poder para influir a trav\u00e9s de sus m\u00faltiples neurotransmisores tanto en nuestra digesti\u00f3n como en nuestro estado psicol\u00f3gico.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"has-text-align-left\"><em><strong>El viaje del chulet\u00f3n<\/strong><\/em><br \/>Repasemos las bases de nuestra anatom\u00eda y la fisiolog\u00eda digestiva tan perfectamente dise\u00f1adas.<br \/>Tomemos como ejemplo una comida tan especial como un chulet\u00f3n extreme\u00f1o, muy sabroso. El chulet\u00f3n es un s\u00edmbolo social y casi nacional de Espa\u00f1a, no es la comida de todos los d\u00edas, pero de vez en cuando a todos nos toca asistir a alg\u00fan acto gastron\u00f3mico acompa\u00f1ado por un buen asado. Me imagino que a muchos de vosotros se os hace la boca de agua simplemente al pensar en este trozo de carne arom\u00e1tica, tan grande que al servirla sobresale de los l\u00edmites del plato. En este mismo instante tu sistema nervioso, central y perif\u00e9rico, recibe informaci\u00f3n sobre este chulet\u00f3n imaginario y desencadena m\u00faltiples reacciones psicol\u00f3gicas y enzim\u00e1ticas asociadas con su posible digesti\u00f3n.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"has-text-align-left\">Avancemos: el chulet\u00f3n est\u00e1 a punto de entrar en el est\u00f3mago (con cierta dificultad teniendo en cuenta su tama\u00f1o), donde tiene que compartir sitio con ensaladilla, croquetas, patata, verdura, vino y quiz\u00e1s un chupito por encima. Un alimento empuja a otro dentro de nuestra olla interna, la barriga nos avisa de que est\u00e1 llena y empieza a abultarse<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"has-text-align-left\">sobresaliendo de los l\u00edmites de la cintura. La comida activa funciones neuronales digestivas que causan una liberaci\u00f3n de las hormonas de bienestar, de modo que nuestro cuerpo bien saciado se afloja y relaja, nos pone de buen humor; aparece la necesidad de echar una siesta o por lo menos tumbarnos c\u00f3modamente.<br \/>Desgraciadamente para muchos, \u00abel chulet\u00f3n asado\u00bb es una comida que provoca m\u00faltiples malestares digestivos posteriores. Sin embargo, hay que diferenciar y diagnosticar las causas de estas molestias digestivas, porque ese trozo de carne sabrosa no tiene por qu\u00e9 hacer da\u00f1o o provocar las molestias. Es la propia digesti\u00f3n la que ha perdido su capacidad de adaptarse a diferentes comidas, asimilarlas y procesarlas bien, de forma r\u00e1pida y sana.<br \/>Limitar conscientemente el consumo de algunos alimentos con el prop\u00f3sito de cuidarse y prevenir las enfermedades o como una decisi\u00f3n medioambiental suena l\u00f3gico y correcto. Pero borrar el chulet\u00f3n o alg\u00fan otro alimento de tu vida porque te provocar\u00e1 un dolor en la tripa, un ardor o algo m\u00e1s es una medida forzada por tus malestares, y antes de aceptarlo para siempre merece la pena intentar corregir tu respuesta digestiva y buscar unos compromisos sanos. No importa que no vuelvas a comer comidas \u00abfuertes\u00bb; tiene que ser la decisi\u00f3n voluntaria de tu mente y no inducida por un sufrimiento digestivo.<br \/>Poner un trozo rico en la boca, masticar y tragarlo es el \u00faltimo acto consciente que hacemos; el resto se encuentra fuera de nuestro control y nuestro conocimiento. Al tragar un bocado perdemos la pista de lo que pasar\u00e1 luego dentro del t\u00fanel digestivo. Volvemos a ser conscientes de ello en el extremo contrario y final, cuando lo expulsamos con las deposiciones. De alguna manera, sin control mental ni esfuerzos adicionales por nuestra parte, el chulet\u00f3n termina siendo nuestra sangre, nuestros m\u00fasculos, nos aporta energ\u00eda y los nutrientes esenciales, y el resto sale en forma de caca.<br \/>El sistema digestivo es un ser extraordinario que piensa por nosotros sin involucrar a la mente, repara los da\u00f1os y aguanta todos los malos tratos que le proporcionamos. Y todo eso no lo apreciamos adecuadamente. Las referencias que nos quedan son las sensaciones, las se\u00f1ales que nos env\u00eda el cerebro digestivo.<br \/>Por ejemplo, despu\u00e9s de comer podemos sentirnos a gusto, relajados, de buen humor y complacidos con todo, porque la tripa nos transmite este bienestar. Pero puede pasar lo contrario, que nos sintamos llenos, hinchados, con ardor y acidez, dormidos, pesados y, como consecuencia de ello, malhumorados.<br \/>El \u00abpobre\u00bb chulet\u00f3n puede repetirnos durante varias horas dando mal gusto en la boca y \u00abbloquear\u00bb la digesti\u00f3n; de repente la ropa nos aprieta y la irritaci\u00f3n y la frustraci\u00f3n de uno mismo aumentan\u2026 El mismo plato puede transformarse en un s\u00edmbolo de la pesadez de las comidas obligatorias y asociarse con las tensiones familiares, o una oportunidad de tener un placer enorme al poder compartir y disfrutar de una compa\u00f1\u00eda agradable.<br \/><em><strong>T\u00fa eliges. \u00bfC\u00f3mo? Aprendiendo a reconocer tu car\u00e1cter digestivo.<\/strong><\/em><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>&nbsp;<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p><strong>Ideas pr\u00e1cticas<\/strong> :<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"has-text-align-left\">\u2022 Comenzar cada d\u00eda con una fruta natural o<br \/>jugo de fruta sin az\u00facar.<br \/>\u2022 Aumentar al doble el tama\u00f1o de la porci\u00f3n de<br \/>verduras que come habitualmente.<br \/>\u2022 Agregar una porci\u00f3n de diferentes verduras a<br \/>las comidas habituales: berenjena o br\u00f3coli.<br \/>\u2022 Comprar las verduras y frutas de la estaci\u00f3n.<br \/>\u2022 Al sentir hambre, consumir una fruta o<br \/>verdura.<br \/>\u2022 Agregar verduras a las preparaciones a base<br \/>de huevo.<br \/>\u2022 Llevar de colaci\u00f3n una fruta o verdura.<br \/>\u2022 Agregue al s\u00e1ndwich verduras como lechuga,<br \/>tomate o pepino.<br \/>\u2022 Cada semana incluir una nueva fruta o<br \/>verdura.<br \/>\u2022 Planifique algunas comidas con un plato<br \/>principal de verduras, como una sopa.<br \/>\u2022 Pruebe comer una ensalada como plato<br \/>principal en el almuerzo. No agregue<br \/>demasiados aderezos a la ensalada.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"has-text-align-left\">\u2022 Incluya una ensalada verde en la cena de<br \/>todos los d\u00edas.<br \/>\u2022 Incluya vegetales trozados en la salsa de las<br \/>pastas o en la lasa\u00f1a.<br \/>\u2022 Al momento del postre, consuma manzanas<br \/>o peras asadas o ensalada de frutas.<br \/>\u2022 Las frutas cortadas son un muy buen<br \/>bocadillo.<br \/>\u2022 Las frutas secas tambi\u00e9n son un muy buen<br \/>bocadillo. Son f\u00e1ciles de llevar y se conservan<br \/>bien. Como est\u00e1n secas, \u00bc de taza equivale a<br \/>\u00bd taza de otras frutas.<br \/>\u2022 Muchas frutas son muy ricas con un<br \/>agregado, pruebe consumir una fruta trozada<br \/>con yogurt bajo en grasas.<br \/>\u2022 Pruebe las diferentes texturas de las frutas.<br \/>Por ejemplo, las manzanas son crujientes; las<br \/>bananas son suaves y cremosas y las naranjas<br \/>son jugosas.<br \/>\u2022 Prepare las ensaladas de frutas frescas, con<br \/>manzanas, pl\u00e1tanos o peras, con agregados de<br \/>jugo de naranjas o el jugo de lim\u00f3n, para evitar<br \/>que se pongan oscuras.<\/p>\r\n<button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"615\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"box-shadow:none;-webkit-box-shadow:none;-moz-box-shadow:none;background-color:#ffffff;border-color:#989fca;color:#3f3b9b;\"><i class=\"sf-icon-love\"> <\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"color:#3f3b9b;\">0<\/span><\/button>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las virtudes del sistema digestivo Es un buen momento para aprender a \u00abdecodificar\u00bb las demandas de tu tripa y construir [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":19,"featured_media":825,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-615","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reflexiones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/615","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=615"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/615\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-json\/wp\/v2\/media\/825"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=615"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=615"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=615"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}