{"id":6744,"date":"2021-02-07T19:58:40","date_gmt":"2021-02-07T22:58:40","guid":{"rendered":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/?p=6744"},"modified":"2021-02-07T20:01:32","modified_gmt":"2021-02-07T23:01:32","slug":"6744-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/6744-2\/","title":{"rendered":"El Pesimismo Esencial"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>El Pesimismo Esencial<\/strong><\/p>\n<p>Cuando uno atraviesa un estado de \u00e1nimo pesimista, melanc\u00f3lico, est\u00e1 pasando por una versi\u00f3n suave de un desorden mental m\u00e1s grave: la depresi\u00f3n.1 La depresi\u00f3n es el pesimismo agudo, y para comprender el pesimismo, que es un fen\u00f3meno sutil, tenemos que observar su grado m\u00e1s extremo, la depresi\u00f3n. \u00c9sta es la t\u00e9cnica que utiliz\u00f3 David Macaulay para mostrarnos c\u00f3mo funcionan los peque\u00f1os artefactos de todos los d\u00edas.2 En uno de sus libros m\u00e1s vendidos, por ejemplo, nos muestra c\u00f3mo funciona un reloj de pulsera, dibujando el mecanismo de un reloj inmenso, enorme, cuyas distintas partes son claramente visibles y f\u00e1cilmente identificables, llevando al lector a dar un paseo por el interior de la maquinaria. De manera similar, un estudio de la depresi\u00f3n puede aclarar mucho acerca del pesimismo. La depresi\u00f3n, desde luego, merece que se la estudie por s\u00ed misma, pero tambi\u00e9n puede servir mucho para revelar con qu\u00e9 tienen que v\u00e9rselas las personas que se encuentran con ese trastorno mental al que llamamos pesimismo.<br \/>\nCasi todos hemos pasado alguna vez por una depresi\u00f3n y sabemos c\u00f3mo envenena nuestras vidas. Para algunos se trata de una experiencia inusual, que se nos viene encima s\u00f3lo cuando se desmoronan de un golpe nuestras mejores esperanzas. Para muchos de nosotros, es algo m\u00e1s familiar, un estado de \u00e1nimo que nos afecta cada vez que algo nos sale mal. Y, finalmente, para otros, la depresi\u00f3n es una compa\u00f1\u00eda constante, que les arrebata todo el gozo de los mejores momentos y ensombrece todo hasta te\u00f1irlo de un negro indeleble.<br \/>\nLa depresi\u00f3n era un misterio hasta no hace mucho tiempo. Qui\u00e9nes corr\u00edan los mayores riesgos, de d\u00f3nde proven\u00eda, c\u00f3mo curarla\u2026 todo eran enigmas. Hoy, gracias a veinticinco a\u00f1os de investigaciones cient\u00edficas en las que participaron y participan cientos de psic\u00f3logos y psiquiatras de todo el mundo, ya conocemos algo as\u00ed como el esbozo de una respuesta para tantas preguntas.<br \/>\nLa depresi\u00f3n se presenta bajo tres aspectos, en tres formas. La primera es la que denominamos depresi\u00f3n normal, y es la que casi todos conocemos mejor. Surge el dolor y el sentimiento de p\u00e9rdida que forman parte inevitablemente del hecho de pertenecer a especies sapientes, a criaturas que piensan en el futuro. No conseguimos los trabajos que deseamos. Nuestras acciones bajan. La persona amada nos rechaza; mueren nuestros familiares. Damos malas conferencias y escribimos malos libros.<br \/>\nEnvejecemos. Cuando se produce alguno de estos hechos, lo que sucede a continuaci\u00f3n es predecible: nos sentimos tristes y desvalidos. Nos volvemos pasivos, aletargados. No podemos sino pensar en negras perspectivas y en que carecemos de la inteligencia suficiente para arreglar las cosas. Ya no hacemos bien nuestro trabajo, y empezamos a faltar con frecuencia. Perdemos el inter\u00e9s que ten\u00edamos en cosas que nos daban satisfacciones, y ya no disfrutamos de las comidas, las amistades, el sexo. No podemos dormir.<br \/>\nPero, pasado un cierto tiempo y gracias a uno de esos benevolentes misterios de la naturaleza, empezamos a sentirnos mejor. La depresi\u00f3n normal es en extremo com\u00fan: es como un resfriado. He descubierto que aproximadamente el 25 por 100 de nosotros alguna vez pasa por un per\u00edodo de depresi\u00f3n, por lo menos en una forma suave.<br \/>\nLas otras dos clases de depresi\u00f3n son las denominadas alteraciones o des\u00f3rdenes depresivos: la depresi\u00f3n unipolar y la bipolar. Son las que suministran el trabajo de todos los d\u00edas a los psic\u00f3logos y psiquiatras cl\u00ednicos. Lo que determina cu\u00e1l es la diferencia entre ambas formas es si llevan impl\u00edcito o no un factor man\u00edaco. La<br \/>\nman\u00eda es una condici\u00f3n psicol\u00f3gica que ofrece un grupo de s\u00edntomas que parecen ser lo contrario de la depresi\u00f3n: desmedida euforia, grandiosidad, conversaciones fren\u00e9ticas, actos desmesurados y una autoestima exagerada.<br \/>\nLa depresi\u00f3n bipolar siempre se acompa\u00f1a de episodios man\u00edacos; por eso suele llamarse a esos pacientes man\u00edaco-depresivos (pues la man\u00eda es uno de los polos y la depresi\u00f3n es el otro).3 Los que sufren depresi\u00f3n unipolar no tienen nunca episodios man\u00edacos. Hay otra diferencia entre las dos, y es que la depresi\u00f3n bipolar es mucho m\u00e1s hereditaria. Entre dos gemelos id\u00e9nticos, si uno tiene depresi\u00f3n bipolar hay un 72 por 100 de posibilidades de que tambi\u00e9n la contraiga el otro. (Esto vale s\u00f3lo para el 14 por 100 en el caso de los gemelos no id\u00e9nticos. Estos gemelos no est\u00e1n vinculados m\u00e1s estrechamente que cualesquiera de sus otros hermanos, pero ocurre que han nacido casi a la misma hora y los criaron simult\u00e1neamente los mismos padres, de modo que la comparaci\u00f3n entre los dos tipos de hermanos nos ayuda a separar lo que es aprendido de lo que es gen\u00e9ticamente heredado.) La depresi\u00f3n bipolar responde a la medicaci\u00f3n, en concreto, al carbonato de litio. En m\u00e1s del 80 por 100 de los casos de depresi\u00f3n bipolar, el litio podr\u00e1 aliviar la man\u00eda en gran medida y, en proporci\u00f3n algo menor, tambi\u00e9n aliviar\u00e1 la depresi\u00f3n. A diferencia de las depresiones unipolar y normal, los man\u00edaco-depresivos son enfermos y esa forma de depresi\u00f3n se considera una alteraci\u00f3n biol\u00f3gica que se trata cl\u00ednicamente.<br \/>\nLa cuesti\u00f3n se suscita cuando se trata de dilucidar si la depresi\u00f3n unipolar, que tambi\u00e9n es una alteraci\u00f3n, y la depresi\u00f3n normal se encuentran relacionadas. En mi opini\u00f3n, se trata de la misma cosa, y difieren s\u00f3lo en el n\u00famero de los s\u00edntomas con que se acompa\u00f1an y en su gravedad. A una persona puede diagnostic\u00e1rsele depresi\u00f3n unipolar y pasar a la categor\u00eda de enferma, mientras que otra, aunque padezca agudos s\u00edntomas de depresi\u00f3n normal, quiz\u00e1 no llegue a ser considerada enferma. Hay una diferencia muy sutil entre ambas. Podr\u00eda radicar en el grado de disposici\u00f3n de las personas para acudir a una terapia, o en la aceptaci\u00f3n o no de que uno est\u00e1 enfermo. Pero nada m\u00e1s.<br \/>\nMi punto de vista difiere fundamentalmente de la opini\u00f3n m\u00e9dica prevaleciente, en virtud de la cual la depresi\u00f3n unipolar es una enfermedad y la depresi\u00f3n normal<br \/>\nsolamente una desmoralizaci\u00f3n pasajera sin inter\u00e9s cl\u00ednico. Este punto de vista predomina a pesar de la absoluta falta de pruebas de que la depresi\u00f3n unipolar sea<br \/>\nalgo m\u00e1s que una depresi\u00f3n normal particularmente grave. Nadie ha establecido fehacientemente qu\u00e9 clase de diferencia hay entre ambas formas.<br \/>\nEl argumento decisivo, entiendo yo, es que la depresi\u00f3n normal y la unipolar se reconocen de la misma manera. Ambas implican los mismos tipos de cambio negativo: en el pensamiento, el humor, el comportamiento y las respuestas f\u00edsicas.<br \/>\nMe viene a la memoria una alumna que tuve, a la que llamar\u00e9 Sophie. Ingres\u00f3 en la Universidad de Pensilvania con un excelente expediente acad\u00e9mico. Se hab\u00eda<br \/>\ndestacado siempre, como delegada de curso, siempre era ella quien hac\u00eda los discursos, y dirig\u00eda a las animadoras de las secciones deportivas de su instituto. Al<br \/>\nparecer, le bastaba con desear algo para obtenerlo. Sus notas fueron excelentes y obtenidas sin esfuerzo, y todos los chicos compet\u00edan por ser sus preferidos. Era hija \u00fanica, adorada por sus padres, ambos profesionales; los \u00e9xitos de la ni\u00f1a eran sus \u00e9xitos y sus fracasos les dol\u00edan en el alma. Sophie era la Chica de Oro para todos sus compa\u00f1eros, que as\u00ed la hab\u00edan apodado. Cuando la conoc\u00ed, en una terapia, cuando cursaba el preuniversitario, ya no era la Chica de Oro. Ahora tanto su vida amorosa como sus estudios estaban al borde del caos, y se la ve\u00eda muy deprimida. Como ocurre con la mayor\u00eda de los deprimidos, ven\u00eda en busca de terapia no por haber sufrido algo traum\u00e1tico, sino despu\u00e9s de una serie de contratiempos acumulados a lo largo de varios meses. Dijo sentirse \u00abvac\u00eda\u00bb. Cre\u00eda que para ella no hab\u00eda esperanza porque \u00abno pod\u00edan quererla\u00bb, porque \u00abcarec\u00eda de talento\u00bb y era \u00abun despojo\u00bb. Las clases le resultaban muy aburridas, todo el sistema acad\u00e9mico era \u00abuna conspiraci\u00f3n para acabar con ella\u00bb, en particular su creatividad, y la actividad feminista que desarrollaba ahora se le antojaba como \u00abun fraude carente de sentido\u00bb. En su \u00faltimo semestre hab\u00eda tenido notas muy bajas. Le resultaba imposible ponerse a trabajar. Cuando se sentaba<br \/>\ndelante de su escritorio para empezar las tareas, le resultaba imposible decidir con cu\u00e1l deb\u00eda comenzar. Se quedaba mirando la pila de libros y cuadernos largo rato y terminaba lanzando un suspiro de desaliento antes de encender el televisor. Estaba viviendo con un vago cr\u00f3nico. Se sent\u00eda explotada y desprovista de todo valor cuando hac\u00edan el amor, y por otra parte su actividad sexual, que antes era muy satisfactoria, ahora casi le causaba disgusto.<br \/>\nHab\u00eda elegido como asignatura la filosof\u00eda, y se sent\u00eda particularmente atra\u00edda por el existencialismo. Aceptaba la doctrina de que la vida es absurda\u2026 y tambi\u00e9n eso la llenaba de aflicci\u00f3n.<br \/>\nCuando le record\u00e9 que hab\u00eda sido una excelente estudiante y una joven muy atractiva, se ech\u00f3 a llorar. \u00ab\u00a1A usted tambi\u00e9n lo enga\u00f1\u00e9!\u00bb, exclam\u00f3.<\/p>\n<p>Seg\u00fan he dicho hace un momento, uno de los cuatro criterios que se siguen para definir la depresi\u00f3n es un cambio negativo en el modo de pensar. Esto quiere decir que usted piensa de una forma cuando est\u00e1 deprimido y otra cuando no lo est\u00e1.<br \/>\nCuando uno se encuentra deprimido se traza un cuadro hostil de s\u00ed, del mundo y del futuro. Para Sophie el futuro se le presentaba totalmente desprovisto de esperanza y lo atribu\u00eda a su falta de val\u00eda.<br \/>\nCuando uno se halla deprimido, hasta el obst\u00e1culo m\u00e1s peque\u00f1o se presenta como una cumbre insuperable. Se piensa que cualquier cosa que se toque se vendr\u00e1 abajo.<br \/>\nSe cuenta con una infinita cantidad de razones para explicarse que los propios \u00e9xitos no son sino otros tantos fracasos. Aquella pila de libros y cuadernos en el escritorio de Sophie para ella ten\u00edan la forma y el aspecto del Himalaya. Aaron Beck, uno de los m\u00e1s prominentes terapeutas del mundo, ten\u00eda un paciente que, en medio de una profunda depresi\u00f3n, se las hab\u00eda arreglado para empapelar una cocina. Pues bien, aquel paciente consider\u00f3 su \u00e9xito un fracaso:<br \/>\nTerapeuta: \u00bfPor qu\u00e9 no considera que haber empapelado la cocina es un logro?<br \/>\nPaciente: Porque las flores no est\u00e1n bien alineadas.<br \/>\nTerapeuta: \u00bfTermin\u00f3 usted el trabajo?<br \/>\nPaciente: S\u00ed.<br \/>\nTerapeuta: \u00bfSu cocina?<br \/>\nPaciente: No, le ayud\u00e9 a un vecino a empapelar su cocina.<br \/>\nTerapeuta: \u00bf\u00c9l hizo la mayor parte del trabajo y usted colabor\u00f3?<br \/>\nPaciente: No, en realidad yo, lo hice casi todo. \u00c9l no sab\u00eda.<br \/>\nTerapeuta: \u00bfHizo algo mal? \u00bfVolc\u00f3 el cubo de la cola? \u00bfEstrope\u00f3 algunos rollos?<br \/>\n\u00bfLo dej\u00f3 todo peor que antes?<br \/>\nPaciente: No, el \u00fanico problema era que las flores no estaban bien alineadas.<br \/>\nTerapeuta: \u00bfEn qu\u00e9 medida podr\u00eda decir que no estaban alineadas?<br \/>\nPaciente: (mientras separa casi imperceptiblemente los dedos): M\u00e1s o menos as\u00ed.<br \/>\nTerapeuta: \u00bfLe pas\u00f3 con todos los rollos?<br \/>\nPaciente: No\u2026, en dos o tres.<br \/>\nTerapeuta: \u00bfSobre un total de cu\u00e1ntos?<br \/>\nPaciente: Fueron veinte o veinticinco tiras.<br \/>\nTerapeuta: \u00bfAlguien m\u00e1s se dio cuenta?<br \/>\nPaciente: No. Mi vecino dijo que estaba encantado.<br \/>\nTerapeuta: \u00bfAdvirti\u00f3 el defecto cuando dio unos pasos atr\u00e1s y lo observ\u00f3 todo<br \/>\nterminado?<br \/>\nPaciente: Bueno, en realidad no fue as\u00ed.<br \/>\nEl paciente consideraba que un trabajo muy bien hecho era un fiasco porque, seg\u00fan su opini\u00f3n, sencillamente nada que hiciera estaba bien.<br \/>\nEn el fondo de todo modo de pensar deprimido hay una pauta explicativa pesimista. El concepto negativo del futuro, de uno mismo y del mundo es algo que surge de considerar permanentes, ingobernables, las causas de las adversidades, y de considerar desde la perspectiva opuesta las causas de lo bueno. Sophie, la joven deprimida que estaba tratando, echaba las culpas de sus fracasos a su falta de val\u00eda, a no ser atractiva y a la carencia de todo prop\u00f3sito que ten\u00eda su existencia. Aquel empapelador aficionado consider\u00f3 un peque\u00f1\u00edsimo detalle en la alineaci\u00f3n de las flores como s\u00edmbolo de la visi\u00f3n negativa que ten\u00eda de s\u00ed mismo.<br \/>\nLa segunda indicaci\u00f3n para reconocer tanto la depresi\u00f3n bipolar como la normal es un cambio negativo en el humor. Cuando uno se deprime, se siente terriblemente mal: triste, desazonado, sumido en un pozo de desesperaci\u00f3n. Puede llorar hasta agotar las l\u00e1grimas; en sus peores momentos, Sophie era capaz de pasarse horas tiradas en la cama, sollozando. Pero la vida segu\u00eda siendo muy triste. Actividades<br \/>\nque antes fueron muy agradables, placenteras, se convirtieron en inutilidades desprovistas de toda atracci\u00f3n. Los chistes y las bromas dejan de ser cosas<br \/>\ndivertidas para convertirse en insoportables iron\u00edas.<br \/>\nPor lo general, un humor deprimido no es continuo, sino que cambia durante el d\u00eda. Lo t\u00edpico es que ese humor se encuentre en los niveles m\u00e1s bajos al despertar.<br \/>\nSe imponen en ese pensamiento todos los recuerdos de contratiempos pasados y se considera que seguramente el nuevo d\u00eda habr\u00e1 de traer m\u00e1s desdichas. Ese es el humor del deprimido en los primeros momentos del d\u00eda. Si esa persona se queda en la cama, lo m\u00e1s probable es que ese humor no la abandone. El hecho de levantarse y afrontar una nueva jornada mejora las cosas, y el humor habitualmente mejora con las horas, aunque volver\u00e1 a empeorar un poco en los niveles bajos del descanso b\u00e1sico y el ciclo activo (BRAC, seg\u00fan la sigla en ingl\u00e9s), un lapso que generalmente media entre las tres y las seis de la tarde. Cuando cae la noche quiz\u00e1 sea el momento menos deprimido de todo el d\u00eda. Lo peor viene despu\u00e9s, entre las tres y las cinco de la madrugada.<\/p>\n<p>No es precisamente la tristeza la \u00fanica modalidad de humor propia de la depresi\u00f3n; tambi\u00e9n suele presentarse con frecuencia la ansiedad y la irritabilidad.<br \/>\nPero, cuando la depresi\u00f3n se torna muy intensa, parecen esfumarse tanto la ansiedad como la hostilidad para que el sufriente se vuelva torpe y vac\u00edo. El tercer s\u00edntoma de la depresi\u00f3n es el referido al comportamiento. Tres son los s\u00edntomas de comportamiento de un depresivo: pasividad, indecisi\u00f3n y tendencias suicidas.<br \/>\nMuchas veces los depresivos ni siquiera pueden iniciar una tarea, por rutinaria que sea, y al primer obst\u00e1culo prefieren darse por vencidos. Un novelista, por<br \/>\nejemplo, se detiene en el primer p\u00e1rrafo de la obra que piensa escribir. Y, si finalmente empieza a escribir, abandona tan pronto comete un error, por peque\u00f1o que sea. Despu\u00e9s de eso, suele ocurrir que se levante de su silla y abandone el libro durante un mes.<br \/>\nCuando se presentan alternativas, el deprimido no puede decidir. Por ejemplo, alguien que est\u00e9 padeciendo un acceso de depresi\u00f3n podr\u00e1 levantar el tel\u00e9fono para<br \/>\npedir que le manden una pizza. Si del otro lado de la l\u00ednea le preguntan si la quiere sencilla o con alg\u00fan aditamento, se quedar\u00e1 sin saber qu\u00e9 decir, paralizado, mirando al receptor. Pasar\u00e1n unos segundos de indecisi\u00f3n y quiz\u00e1 termine colgando el tel\u00e9fono. As\u00ed le pasaba a Sophie cuando no pod\u00eda iniciar sus tareas: ni siquiera decid\u00eda con qu\u00e9 materia empezar.<br \/>\nMuchos depresivos piensan en el suicidio. Por lo general, ello se debe a uno de estos motivos, cuando no a ambos; el primero es la renuncia a reaccionar, y entonces quieren ponerle un punto final. El otro es el deseo de manipular a los otros: quieren que se los vuelva a amar, o vengarse, o tener la \u00faltima palabra en una discusi\u00f3n.<br \/>\nLa depresi\u00f3n se acompa\u00f1a a menudo de s\u00edntomas f\u00edsicos: cuanto m\u00e1s grave la depresi\u00f3n, m\u00e1s son los s\u00edntomas. Disminuye el apetito. No se puede ingerir alimento. Y tambi\u00e9n cesa el deseo sexual: no puede hacerse el amor. En el caso de Sophie, antes le parec\u00eda que el sexo era algo maravilloso, el punto m\u00e1ximo de su relaci\u00f3n con aquel hombre con el que viv\u00eda, y termin\u00f3 consider\u00e1ndolo algo repugnante. Hasta el sue\u00f1o se altera: el despertar llega muy temprano, y comienzan las vueltas y m\u00e1s vueltas en la cama, tratando sin \u00e9xito de volver a conciliar el sue\u00f1o. Hasta que suena el despertador y no hay otro remedio que empezar la nueva jornada, no solamente con la misma depresi\u00f3n, sino tambi\u00e9n exhausto.<br \/>\nEstos cuatro s\u00edntomas, cambios negativos en el pensamiento, el humor, el comportamiento y la respuesta f\u00edsica, permiten diagnosticar la depresi\u00f3n, unipolar o normal. Para que alguien pueda considerarse un deprimido no es indispensable contar con los cuatro s\u00edntomas, y tampoco hace falta que uno en particular se halle presente. Sin embargo, cuanto mayor sea el n\u00famero de s\u00edntomas, m\u00e1s certeza se tendr\u00e1 de que nos hallamos frente a una depresi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>MIDA SU DEPRESI\u00d3N<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfEn qu\u00e9 medida se encuentra usted deprimido en este momento?<br \/>\nQuiero que ahora realice un test de la depresi\u00f3n muy difundido, desarrollado por Lenore Radloff en el Centro de Estudios Epidemiol\u00f3gicos del Instituto Nacional de<br \/>\nSalud Mental. Esta prueba, denominada CES-D (por Centro de Estudios Epidemiol\u00f3gicos-Depresi\u00f3n,5 seg\u00fan la sigla en ingl\u00e9s), abarca todos los s\u00edntomas de la depresi\u00f3n. Lo que debe hacer ahora es rodear con un c\u00edrculo la respuesta que, seg\u00fan su parecer, sea la que mejor describe c\u00f3mo se ha sentido durante la \u00faltima<br \/>\nsemana.<\/p>\n<p><strong>Durante la semana pasada<\/strong><br \/>\n<strong>1.<\/strong> Me sent\u00ed molesto por cosas que habitualmente no me molestan.<br \/>\n0. Rara vez o nunca (menos de un d\u00eda).<br \/>\n1. En alg\u00fan momento (1-2 d\u00edas).<br \/>\n2. Durante un tiempo (3-4 d\u00edas).<br \/>\n3. La mayor parte del tiempo (5-7 d\u00edas).<br \/>\n<strong>2<\/strong>. No ten\u00eda ganas de comer; ten\u00eda muy poco apetito.<br \/>\n0. Rara vez o nunca (menos de un d\u00eda).<br \/>\n1. En alg\u00fan momento (1-2 d\u00edas).<br \/>\n2. Durante un tiempo (3-4 d\u00edas).<br \/>\n3. La mayor parte del tiempo (5-7 d\u00edas).<br \/>\n<strong>3<\/strong> . Sent\u00ed que era imposible aliviar mi tristeza, aunque trataran de ayudarme<br \/>\nfamiliares y amigos.<br \/>\n0. Rara vez o nunca (menos de un d\u00eda).<br \/>\n1. En alg\u00fan momento (1-2 d\u00edas).<\/p>\n<p>2. Durante un tiempo (3-4 d\u00edas).<br \/>\n3. La mayor parte del tiempo (5-7 d\u00edas).<br \/>\n<strong>4<\/strong>. Me parec\u00eda que no era tan bueno como los otros.<br \/>\n0. Rara vez o nunca (menos de un d\u00eda).<br \/>\n1. En alg\u00fan momento (1-2 d\u00edas).<br \/>\n2. Durante un tiempo (3-4 d\u00edas).<br \/>\n3. La mayor parte del tiempo (5-7 d\u00edas).<br \/>\n<strong>5<\/strong>. Me costaba mantener la atenci\u00f3n en lo que estaba haciendo.<br \/>\n0. Rara vez o nunca (menos de un d\u00eda).<br \/>\n1. En alg\u00fan momento (1-2 d\u00edas).<br \/>\n2. Durante un tiempo (3-4 d\u00edas).<br \/>\n3. La mayor parte del tiempo (5-7 d\u00edas).<br \/>\n<strong>6<\/strong>. Me sent\u00eda deprimido.<br \/>\n0. Rara vez o nunca (menos de un d\u00eda).<br \/>\n1. En alg\u00fan momento (1-2 d\u00edas).<br \/>\n2. Durante un tiempo (3-4 d\u00edas).<br \/>\n3. La mayor parte del tiempo (5-7 d\u00edas).<br \/>\n<strong>7<\/strong>. Ten\u00eda la sensaci\u00f3n de que todo lo que hac\u00eda era un esfuerzo.<br \/>\n0. Rara vez o nunca (menos de un d\u00eda).<br \/>\n1. En alg\u00fan momento (1-2 d\u00edas).<br \/>\n2. Durante un tiempo (3-4 d\u00edas).<br \/>\n3. La mayor parte del tiempo (5-7 d\u00edas).<br \/>\n<strong>8<\/strong>. No esperaba nada del futuro.<br \/>\n0. Rara vez o nunca (menos de un d\u00eda).<br \/>\n1. En alg\u00fan momento (1-2 d\u00edas).<br \/>\n2. Durante un tiempo (3-4 d\u00edas).<br \/>\n3. La mayor parte del tiempo (5-7 d\u00edas).<\/p>\n<p><strong>9<\/strong>. Pensaba que mi vida era un fracaso.<br \/>\n0. Rara vez o nunca (menos de un d\u00eda).<br \/>\n1. En alg\u00fan momento (1-2 d\u00edas).<br \/>\n2. Durante un tiempo (3-4 d\u00edas).<br \/>\n3. La mayor parte del tiempo (5-7 d\u00edas).<br \/>\n<strong>10<\/strong>. Me sent\u00eda temeroso.<br \/>\n0. Rara vez o nunca (menos de un d\u00eda).<br \/>\n1. En alg\u00fan momento (1-2 d\u00edas).<br \/>\n2. Durante un tiempo (3-4 d\u00edas).<br \/>\n3. La mayor parte del tiempo (5-7 d\u00edas).<br \/>\n<strong>11<\/strong>. Dorm\u00eda intranquilo.<br \/>\n0. Rara vez o nunca (menos de un d\u00eda).<br \/>\n1. En alg\u00fan momento (1-2 d\u00edas).<br \/>\n2. Durante un tiempo (3-4 d\u00edas).<br \/>\n3. La mayor parte del tiempo (5-7 d\u00edas).<br \/>\n<strong>12<\/strong>. No era feliz.<br \/>\n0. Rara vez o nunca (menos de un d\u00eda).<br \/>\n1. En alg\u00fan momento (1-2 d\u00edas).<br \/>\n2. Durante un tiempo (3-4 d\u00edas).<br \/>\n3. La mayor parte del tiempo (5-7 d\u00edas).<br \/>\n<strong>13<\/strong>. Hablaba menos que de costumbre.<br \/>\n0. Rara vez o nunca (menos de un d\u00eda).<br \/>\n1. En alg\u00fan momento (1-2 d\u00edas).<br \/>\n2. Durante un tiempo (3-4 d\u00edas).<br \/>\n3. La mayor parte del tiempo (5-7 d\u00edas).<br \/>\n<strong>14<\/strong>. Me sent\u00eda solo.<br \/>\n0. Rara vez o nunca (menos de un d\u00eda).<br \/>\n1. En alg\u00fan momento (1-2 d\u00edas).<\/p>\n<p>2. Durante un tiempo (3-4 d\u00edas).<br \/>\n3. La mayor parte del tiempo (5-7 d\u00edas).<br \/>\n<strong>15<\/strong>. Los dem\u00e1s me eran hostiles.<br \/>\n0. Rara vez o nunca (menos de un d\u00eda).<br \/>\n1. En alg\u00fan momento (1-2 d\u00edas).<br \/>\n2. Durante un tiempo (3-4 d\u00edas).<br \/>\n3. La mayor parte del tiempo (5-7 d\u00edas).<br \/>\n<strong>16.<\/strong> No disfrutaba de la vida.<br \/>\n0. Rara vez o nunca (menos de un d\u00eda).<br \/>\n1. En alg\u00fan momento (1-2 d\u00edas).<br \/>\n2. Durante un tiempo (3-4 d\u00edas).<br \/>\n3. La mayor parte del tiempo (5-7 d\u00edas).<br \/>\n<strong>17<\/strong>. Ten\u00eda accesos de llanto.<br \/>\n0. Rara vez o nunca (menos de un d\u00eda).<br \/>\n1. En alg\u00fan momento (1-2 d\u00edas).<br \/>\n2. Durante un tiempo (3-4 d\u00edas).<br \/>\n3. La mayor parte del tiempo (5-7 d\u00edas).<br \/>\n<strong>18.<\/strong> Me sent\u00eda triste.<br \/>\n0. Rara vez o nunca (menos de un d\u00eda).<br \/>\n1. En alg\u00fan momento (1-2 d\u00edas).<br \/>\n2. Durante un tiempo (3-4 d\u00edas).<br \/>\n3. La mayor parte del tiempo (5-7 d\u00edas).<br \/>\n<strong>19.<\/strong> Ten\u00eda la sensaci\u00f3n de ser desagradable para los dem\u00e1s.<br \/>\n0. Rara vez o nunca (menos de un d\u00eda).<br \/>\n1. En alg\u00fan momento (1-2 d\u00edas).<br \/>\n2. Durante un tiempo (3-4 d\u00edas).<br \/>\n3. La mayor parte del tiempo (5-7 d\u00edas).<\/p>\n<p><strong>20.<\/strong> No pod\u00eda mantenerme atento.<br \/>\n0. Rara vez o nunca (menos de un d\u00eda).<br \/>\n1. En alg\u00fan momento (1-2 d\u00edas).<br \/>\n2. Durante un tiempo (3-4 d\u00edas).<br \/>\n3. La mayor parte del tiempo (5-7 d\u00edas).<\/p>\n<p>En esta prueba obtener la puntuaci\u00f3n es bastante sencillo. Sume los n\u00fameros de cada respuesta correspondientes a la l\u00ednea elegida. Cuando no pueda decidir entre dos de esos n\u00fameros incluya en la suma el mayor. La puntuaci\u00f3n que obtendr\u00e1 estar\u00e1 entre 0 y 60.<br \/>\nAntes de interpretar la puntuaci\u00f3n convendr\u00e1 saber que no por haber alcanzado una cifra muy elevada usted tiene una depresi\u00f3n. El diagn\u00f3stico depende de otros factores, como el tiempo que lleva teniendo esos s\u00edntomas, y podr\u00e1 llegarse a \u00e9l \u00fanicamente despu\u00e9s de una entrevista prolongada con un psic\u00f3logo o un terapeuta competente. La prueba que acaba de hacer m\u00e1s bien sirve para proporcionar una indicaci\u00f3n precisa del nivel de s\u00edntomas depresivos que tiene usted en este momento.<br \/>\nSi la puntuaci\u00f3n no ha pasado de 9, entonces decididamente se encuentra usted entre los no deprimidos, por debajo de la habitual en la mayor\u00eda de los adultos. Una puntuaci\u00f3n de 10 a 15 lo sit\u00faa entre los deprimidos leves, y de ah\u00ed hasta 24 se podr\u00e1 considerar una persona moderadamente depresiva. Cuando pase de 24 ya deber\u00e1 pensar en que su depresi\u00f3n podr\u00eda ser grave.<br \/>\nAhora bien, si por puntuaci\u00f3n estuviera usted en la horquilla de los gravemente depresivos o si, cualquiera que fuese la puntuaci\u00f3n, adem\u00e1s pensara usted en el suicidio, lo m\u00e1s conveniente ser\u00e1 que acuda de inmediato a consultar con un especialista en salud mental. Si la puntuaci\u00f3n lo situara entre los moderadamente<br \/>\ndepresivos y adem\u00e1s quisiera quitarse la vida, tambi\u00e9n ser\u00eda conveniente que consultara pronto con un profesional. Si est\u00e1 dentro de la horquilla de los moderadamente depresivos, vuelva a hacer el test dentro de un par de semanas. Si la puntuaci\u00f3n sigue estando en las mismas cifras, entonces ser\u00e1 conveniente que \u00a0consulte con un profesional<\/p>\n<p>Cuando usted estaba haciendo la prueba, probablemente habr\u00e1 advertido que usted mismo o alguien a quien ama padecen de manera recurrente de esta enfermedad tan com\u00fan. No se sorprenda, casi todo el mundo, incluso quienes no padecen depresi\u00f3n, saben de alguien que s\u00ed tiene los s\u00edntomas, ya que en la actualidad podr\u00edamos decir que el mundo civilizado est\u00e1 padeciendo una epidemia de depresi\u00f3n sin parang\u00f3n en la historia. Cuando el doctor Gerald Klerman era director de la Agencia de Salud Mental contra el Abuso de Alcohol y Drogas, un organismo del gobierno norteamericano, acu\u00f1\u00f3 un t\u00e9rmino exacto para calificar los tiempos que vivimos cuando dijo que \u00e9sta era la Edad de la Melancol\u00eda.<\/p>\n<p>Gracias Doctor Martin Selligman<\/p>\n<p>La idea con este art\u00edculo es que puedas aprender a ser tu propio observador y siempre que no puedas controlar una situaci\u00f3n no dudes en pedir ayuda ! Pide ayuda &#8221; Siempre .. siempre hay almas a tu alrededor para ayudarte a superar cualquier situaci\u00f3n dif\u00edcil por la que est\u00e9s pasando ..<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"6744\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"box-shadow:none;-webkit-box-shadow:none;-moz-box-shadow:none;background-color:#ffffff;border-color:#989fca;color:#3f3b9b;\"><i class=\"sf-icon-love\"> <\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"color:#3f3b9b;\">0<\/span><\/button>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Pesimismo Esencial Cuando uno atraviesa un estado de \u00e1nimo pesimista, melanc\u00f3lico, est\u00e1 pasando por una versi\u00f3n suave de un [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":19,"featured_media":6174,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-6744","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reflexiones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6744","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6744"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6744\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6174"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6744"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6744"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6744"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}