{"id":7249,"date":"2021-02-26T21:10:09","date_gmt":"2021-02-27T00:10:09","guid":{"rendered":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/?p=7249"},"modified":"2021-02-26T21:12:38","modified_gmt":"2021-02-27T00:12:38","slug":"tres-personajes-en-busca-de-un-escenario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/tres-personajes-en-busca-de-un-escenario\/","title":{"rendered":"Tres Personajes en busca de un Escenario"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>Tres Personajes en busca de un Escenario <\/strong><\/p>\n<p>En primer lugar, el aprendiz intuitivo (que a menudo conoceremos en el futuro como el aprendiz natural, ingenuo o universal), el ni\u00f1o peque\u00f1o que, soberbiamente dotado para aprender el lenguaje y dem\u00e1s sistemas simb\u00f3licos, desarrolla teor\u00edas pr\u00e1cticas acerca del mundo f\u00edsico y del mundo de las dem\u00e1s personas durante los primeros a\u00f1os de vida.<br \/>\nEn segundo lugar, el estudiante tradicional (aprendiz escolar), el ni\u00f1o desde los siete a\u00f1os hasta el joven de veinte, m\u00e1s o menos, que intenta dominar la lectura y la escritura, los conceptos y las formas disciplinares de la escuela. Son estos estudiantes que, presenten o no resultados est\u00e1ndar, responden de modo similar a como lo hacen los preescolares o los ni\u00f1os que cursan la ense\u00f1anza primaria,<br \/>\nuna vez han abandonado el contexto de las aulas.<br \/>\nEn tercer lugar, el experto disciplinar (o especialista), un individuo de cualquier edad que ha dominado los conceptos y habilidades de una disciplina o \u00e1mbito y puede aplicar ese saber de un modo apropiado a nuevas situaciones. Entre las filas de los expertos disciplinares se encuentran los estudiantes que son capaces de utilizar el saber de las clases de f\u00edsica o de historia para aclarar nuevos fen\u00f3menos. Su saber no se limita al marco habitual del libro de texto y del examen, y cumplen con los requisitos necesarios para entrar a formar parte de<br \/>\nlos que \u00abrealmente\u00bb comprenden.<\/p>\n<p>En toda esta discusi\u00f3n introductoria, estos tres personajes estar\u00e1n acechando desde el fondo. Al llegar a conocer a cada uno de un modo m\u00e1s \u00edntimo, obtendremos no s\u00f3lo una percepci\u00f3n nueva de los enigmas del aprendizaje, sino pistas para la creaci\u00f3n de un sistema educativo capaz de producir comprensiones genuinas. En lo que sigue, presento una cierta variedad de otros t\u00e9rminos y distinciones que me<br \/>\nayudar\u00e1n a desarrollar mi argumentaci\u00f3n.<br \/>\nSi consideramos con m\u00e1s detenimiento los tres personajes, encontramos que cada uno act\u00faa de acuerdo con algunas limitaciones \u2014factores intr\u00ednsecos o extr\u00ednsecos que limitan su comportamiento de modo diferente\u2014 y demuestra su comprensi\u00f3n en tipos caracter\u00edsticos de realizaciones. Examinaremos, en primer lugar, las diversas clases de limitaciones y, luego, las realizaciones.<br \/>\nEl estudiante intuitivo refleja limitaciones neurobiol\u00f3gicas y de desarrollo, limitaciones basadas en el hecho de ser miembros de la especie y en los principios del desarrollo humano que operan de un modo predecible en los entornos f\u00edsico y social que podemos encontrar en cualquier parte del mundo. Los ni\u00f1os aprenden el lenguaje con la facilidad con que lo hacen, y del modo en que lo hacen, porque hay fuertes limitaciones incorporadas en sus sistemas nerviosos; y tales limitaciones afectan poderosamente a las modalidades en que inicialmente se refieren al mundo, categorizan los objetos e interact\u00faan con otros individuos. Del mismo modo, los ni\u00f1os de todo el mundo desarrollan teor\u00edas comparables acerca del mundo en que viven y de las personas con las que se comunican: teor\u00edas que reflejan una interacci\u00f3n entre las inclinaciones biol\u00f3gicas y la construcci\u00f3n del mundo propia de los ni\u00f1os en cuyo interior han nacido. Estas limitaciones, el resultado de centenares de miles de a\u00f1os de evoluci\u00f3n, son muy profundas y, como tendremos la oportunidad de ver una vez y otra, resulta muy dif\u00edcil hacerlas desaparecer.<br \/>\nEl hecho de que se considere que los ni\u00f1os a partir de una cierta edad est\u00e1n preparados para la escuela, y que cabe esperar de ellos que dominen habilidades espec\u00edficas y conceptos en el marco escolar, probablemente refleja estas limitaciones neurobiol\u00f3gicas y de desarrollo. Sin embargo, las limitaciones m\u00e1s profundas que operan en los estudiantes tradicionales tienen un car\u00e1cter m\u00e1s extr\u00ednseco: las limitaciones hist\u00f3ricas e institucionales que se incrustan en las escuelas. Las escuelas han evolucionado durante siglos para servir de formas determinadas a determinados prop\u00f3sitos sociales. Desde la necesidad de alfabetizar un amplio n\u00famero de j\u00f3venes estudiantes hasta las presiones para fabricar ciudadanos que incorporen determinadas actitudes y virtudes, las escuelas reflejan estas limitaciones. La ausencia relativa en las escuelas de una preocupaci\u00f3n por la comprensi\u00f3n profunda es un reflejo del hecho de que, para la mayor\u00eda de escuelas, la meta de suscitar este tipo de comprensi\u00f3n no ha constituido una primera prioridad por parte de sus burocracias educativas.<br \/>\nEn cuanto al experto disciplinar, el t\u00e9rmino \u00abimperativos\u00bb puede parecer en primera instancia inapropiado. Despu\u00e9s de todo, en cierto modo, los expertos est\u00e1n autorizados a superar las limitaciones, a extender sus habilidades y conceptos en nuevas e, incluso, no anticipadas direcciones. Esta condici\u00f3n de capacitaci\u00f3n, sin embargo, es tan s\u00f3lo posible a causa de un dominio que se ha obtenido, a menudo de un modo bastante laborioso, durante cierto n\u00famero de a\u00f1os. Cada disciplina (como la f\u00edsica o la historia) y cada dominio (por ejemplo, el ajedrez, la escultura o el marketing) muestran sus propias pr\u00e1cticas y aproximaciones, que se han desarrollado a lo largo de su prolongada aunque idiosincr\u00e1sica historia. No se puede empezar a dominar un \u00e1mbito, o a comprenderlo, si no se quiere penetrar en su mundo y aceptar sus imperativos\/limitaciones disciplinares y epistemol\u00f3gicas que han ido operando en su interior durante a\u00f1os.<br \/>\nTomadas en conjunto, estas limitaciones imponen graves restricciones sobre aquello que los estudiantes pueden aprender en los marcos educativos y al modo en el que pueden lograr la comprensi\u00f3n. Sin embargo, las limitaciones a menudo abrigan<br \/>\ntambi\u00e9n oportunidades, y del ingenio educador depende el aprovechamiento de las limitaciones, as\u00ed como la b\u00fasqueda del modo de superarlas.<br \/>\nDel mismo modo que cada uno de los tres personajes centrales manifiestan limitaciones predecibles en su comprensi\u00f3n, tambi\u00e9n cada uno ha de llegar a estar asociado con las realizaciones que reflejan esa comprensi\u00f3n. Como les gustaba insistir a los psic\u00f3logos conductistas de \u00e9pocas pasadas, no podemos ver el interior de la mente o del cerebro. Y, en consecuencia, en lo que ata\u00f1e a nuestro \u00edndice de comprensi\u00f3n, nos centraremos en tres variedades de resultados.<\/p>\n<p>El ni\u00f1o peque\u00f1o domina una gran cantidad de informaci\u00f3n y parece muy competente en su mundo circunscrito. Tal como hemos visto, el ni\u00f1o puede utilizar y comprender los sistemas de s\u00edmbolos de un modo fluido y puede, tambi\u00e9n, ofrecer teor\u00edas y explicaciones ordinarias de los mundos de la mente, de la materia, de la vida y de s\u00ed mismo. En raz\u00f3n de la facilidad con la que se expresan estos resultados los denominar\u00e9 resultados de la comprensi\u00f3n intuitiva (ingenua o natural). Se deber\u00eda destacar que estas comprensiones suelen ser inmaduras, enga\u00f1osas o fundamentalmente descabelladas; tal es el caso, ciertamente, de muchas de las comprensiones protocient\u00edficas adoptadas por los ni\u00f1os peque\u00f1os. Tales comprensiones intuitivas son, sin embargo, profundas y en muchos casos demuestran<br \/>\nser bastante \u00fatiles.<br \/>\nEn el contexto de la escuela, los educadores han buscado y aceptado de un modo rutinario los resultados memor\u00edsticos, ritualistas o convencionales. Tales resultados se producen cuando los estudiantes responden simplemente, en el sistema de s\u00edmbolos deseado, vomitando de nuevo los hechos, los conceptos o los conjuntos de problemas particulares que se les han ense\u00f1ado. Ciertamente, las respuestas \u00abcorrectas\u00bb en estas circunstancias no imposibilitan la comprensi\u00f3n genuina: tan s\u00f3lo no logran garantizar que esa comprensi\u00f3n genuina se haya producido.<br \/>\nA estos resultados memor\u00edsticos opongo los resultados de la comprensi\u00f3n disciplinar (o genuina). Dichos resultados se producen cuando los estudiantes son capaces de adquirir informaci\u00f3n y habilidades que han aprendido en la escuela en otros \u00e1mbitos y aplicarlas con flexibilidad y de un modo apropiado a una situaci\u00f3n nueva y, por lo menos, un tanto imprevista. Est\u00e1 claro que la mayor\u00eda de los problemas se presentan de una forma que es ligeramente diferente, al menos, a su encarnaci\u00f3n original, pero un resultado de la comprensi\u00f3n disciplinar se obtiene de un modo m\u00e1s fidedigno cuando desde el \u00e1mbito familiar se exige un esfuerzo significante. Tales resultados deseables se producen cuando, por ejemplo, los estudiantes de f\u00edsica recurren a las leyes apropiadas de la mec\u00e1nica al explicar por qu\u00e9 un aparato recientemente inventado, o un juego, funciona de un modo determinado; o cuando los estudiantes de literatura pueden proporcionar un juicio razonado acerca de los m\u00e9ritos respectivos de dos poemas cuyo autor les es desconocido; o cuando los estudiantes de historia que han estudiado la Revoluci\u00f3n tanto Francesa como Rusa son capaces de discutir los factores que han precipitado un movimiento revolucionario contempor\u00e1neo y ofrecer predicciones fundadas de lo que probablemente ocurrir\u00e1 durante los pr\u00f3ximos meses. La comprensi\u00f3n disciplinar cambia continuamente y nunca queda completada; la competencia se hace evidente cuando un individuo incorpora la comprensi\u00f3n cultural que tiene en cada momento del \u00e1mbito en que se mueve.<br \/>\nAs\u00ed pues, hemos encontrado tres personajes, cada uno de los cuales act\u00faa bajo un particular conjunto de limitaciones, mostrando un resultado caracter\u00edstico. Ahora es concebible que la existencia de este tr\u00edo resulte ser no problem\u00e1tica en un sentido educativo. Posiblemente cada uno de ellos pueda ser sustituido por el siguiente de un modo uniforme, con el estudiante intuitivo dando paso gradualmente al aprendiz escolar, el cual a su vez es sustituido por el que domina la disciplina.<\/p>\n<p>Estos tres personajes no se engranan de un modo uniforme uno con otro y que los vac\u00edos resultantes entre ellos plantean inmensos problemas educativos, sobre todo porque esos vac\u00edos hasta ahora no se han considerado de forma amplia.<\/p>\n<p>Nos encontramos el pr\u00f3ximo viernes para conocer los tres vac\u00edos \ud83d\ude42 Buen fin de semana !!<\/p>\n<button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"7249\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"box-shadow:none;-webkit-box-shadow:none;-moz-box-shadow:none;background-color:#ffffff;border-color:#989fca;color:#3f3b9b;\"><i class=\"sf-icon-love\"> <\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"color:#3f3b9b;\">0<\/span><\/button>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tres Personajes en busca de un Escenario En primer lugar, el aprendiz intuitivo (que a menudo conoceremos en el futuro [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":19,"featured_media":7248,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-7249","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reflexiones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7249","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7249"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7249\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7248"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7249"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7249"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7249"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}