{"id":7466,"date":"2021-03-07T21:04:15","date_gmt":"2021-03-08T00:04:15","guid":{"rendered":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/?p=7466"},"modified":"2021-03-09T18:47:41","modified_gmt":"2021-03-09T21:47:41","slug":"la-perspectiva-espiritual","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/la-perspectiva-espiritual\/","title":{"rendered":"La Perspectiva Espiritual"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>La Perspectiva Espiritual<\/strong><\/p>\n<p>Si la espiritualidad ha de ganar la lucha en el futuro, primero debe superar una desventaja mayor. En el imaginario popular, hace tiempo que la ciencia desacredit\u00f3 a la religi\u00f3n. Los hechos remplazaron a la fe. La superstici\u00f3n fue vencida de manera gradual. Por eso prevalece la explicaci\u00f3n de Darwin sobre la versi\u00f3n del G\u00e9nesis, en el sentido de que el hombre desciende de los primates, o la teor\u00eda del Big Bang en<br \/>\nlugar de los mitos protagonizados por uno o varios dioses.<br \/>\nDe modo que es importante comenzar diciendo que la religi\u00f3n no es lo mismo que la espiritualidad. Hasta Dios es distinto de la espiritualidad. Puede que la religi\u00f3n organizada se haya desacreditado, pero la espiritualidad no ha recibido una derrota semejante. Hace miles de a\u00f1os, en culturas localizadas en todo el mundo, maestros espirituales inspirados, como Buda, Jes\u00fas y Lao Tse, propusieron visiones y conceptos hondos sobre la vida. Ense\u00f1aron que, detr\u00e1s de la lucha y el dolor de todos los d\u00edas, existe un dominio trascendente. Aunque el ojo s\u00f3lo ve rocas, monta\u00f1as, \u00e1rboles y cielo, hay un velo que oculta una realidad misteriosa y nunca antes vista. M\u00e1s all\u00e1 del alcance de los cinco sentidos se encuentra una realidad invisible y de infinitas posibilidades; la clave para aprovechar su potencial es la conciencia. \u201cViaja a tu interior \u2013declararon los sabios y videntes\u2013 y as\u00ed encontrar\u00e1s la verdadera fuente de todo: tu propia conciencia.\u201d<br \/>\n\u00c9sta fue la gran promesa que la religi\u00f3n olvid\u00f3 cumplir. Las razones para ello no nos interesan en este trabajo, porque \u00e9ste es un libro sobre el futuro. Basta con decir que, si el reino de Dios est\u00e1 en nosotros, como declar\u00f3 Cristo, si el nirvana significa la liberaci\u00f3n de todo sufrimiento, como ense\u00f1\u00f3 Buda, y si el conocimiento del cosmos se encuentra encerrado en la mente humana, como propusieron los antiguos rishis o sabios de la India, no podemos afirmar que esas ense\u00f1anzas han rendido todos los frutos que debieran. Cada vez menos personas adoran a su deidad de manera tradicional; por m\u00e1s que lo lamenten los viejos, aquellos que se han alejado de la religi\u00f3n ya ni siquiera necesitan una excusa para haberlo hecho. Hace mucho tiempo que la ciencia nos present\u00f3 un mundo nuevo y valiente que no requiere tener fe en una realidad invisible.<br \/>\nEl tema central de todo este asunto es el conocimiento y la forma en que lo obtenemos. Jes\u00fas y Buda no dudaban de que describ\u00edan la realidad desde una postura que implicaba verdadera sabidur\u00eda. Habiendo pasado m\u00e1s de dos mil a\u00f1os, creemos saber m\u00e1s que ellos.<br \/>\nLa ciencia celebra sus triunfos, que son muchos, y se disculpa por las cat\u00e1strofes, que tambi\u00e9n son muchas y siguen present\u00e1ndose. La bomba at\u00f3mica nos llev\u00f3 a una etapa de destrucci\u00f3n masiva que aterra con s\u00f3lo pensar en ella. El medio ambiente ha sido afectado desastrosamente por las emisiones de las m\u00e1quinas que, tecnol\u00f3gicamente, nos ayudan a vivir mejor. Sin embargo, quienes apoyan la ciencia no hacen mucho caso de estos efectos secundarios o fracasos de la pol\u00edtica social. Se nos ha dicho que la moralidad no es responsabilidad de la ciencia. Pero si tratas de penetrar m\u00e1s en el asunto, puedes darte cuenta de que la ciencia ha llegado a enfrentar el mismo problema que la religi\u00f3n. La religi\u00f3n perdi\u00f3 de vista la humildad frente a Dios, y la ciencia perdi\u00f3 su capacidad de asombro, concibiendo a la naturaleza como una fuerza opositora que debe enfrentarse y conquistarse para que los secretos obtenidos beneficien a la humanidad. Y ahora estamos pagando el precio. Si se pregunta si el homo sapiens est\u00e1 en peligro de extinci\u00f3n, algunos cient\u00edficos se muestran esperanzados al afirmar que, en unos cuantos cientos de a\u00f1os, los viajes espaciales avanzar\u00e1n lo suficiente como para permitirnos abandonar este nido planetario que estamos echando a perder. \u00a1Echemos a perder otros mundos!<br \/>\nTodos sabemos qu\u00e9 est\u00e1 en juego: el futuro cercano se cierne amenazante sobre nosotros. La soluci\u00f3n est\u00e1ndar para nuestras presentes desdichas es ya demasiado familiar. La ciencia nos rescatar\u00e1 con nuevas tecnolog\u00edas, y as\u00ed lograremos salvar el<br \/>\nmedio ambiente, remplazaremos los combustibles f\u00f3siles, curaremos el sida y el c\u00e1ncer, y terminaremos con el hambre. Nombra un mal y de inmediato escuchar\u00e1s una voz que afirme que la soluci\u00f3n cient\u00edfica est\u00e1 a la vuelta de la esquina. \u00bfNo es verdad que la ciencia, en \u00faltima instancia, promete rescatarnos de nosotros mismos? \u00bfPor qu\u00e9 debemos confiar en esa promesa? La cosmovisi\u00f3n que se impuso a la religi\u00f3n, y que concibe la vida desde un punto de vista esencialmente materialista, nos ha conducido a un callej\u00f3n sin salida. Literalmente. Incluso si elimin\u00e1ramos milagrosamente la contaminaci\u00f3n y el desperdicio, las generaciones venideras seguir\u00edan sin un modelo de buena vida, a excepci\u00f3n del esquema que ya nos ha fallado: el consumo infinito, la explotaci\u00f3n de los recursos naturales y la diab\u00f3lica creatividad de la guerra. De acuerdo con un joven estudiante chino que coment\u00f3 con amargura sobre Occidente: \u201cSe comieron todo el banquete. Ahora nos ofrecen caf\u00e9 y postre, pero nos piden que paguemos por toda la comida.\u201d<br \/>\nLa religi\u00f3n no puede resolver este dilema: ya ha tenido oportunidades para hacerlo. No obstante, la espiritualidad s\u00ed puede hacerlo. Debemos retornar a la fuente de la religi\u00f3n. Y esa fuente no es Dios. Es la conciencia. Los grandes maestros que vivieron hace milenios ofrecieron algo m\u00e1s que la creencia en un poder superior. Nos ofrecieron una manera de ver la realidad que no se limita a los hechos externos y a una existencia f\u00edsica limitada, sino que est\u00e1 dotada de sabidur\u00eda interior y conciencia infinita. La iron\u00eda es que Jes\u00fas, Buda y los dem\u00e1s sabios iluminados tambi\u00e9n eran cient\u00edficos. Ten\u00edan una manera de descubrir el conocimiento que corr\u00eda paralela a la ciencia moderna. Primero llegaban a una hip\u00f3tesis, es decir, a una idea que deb\u00eda ser sometida a prueba. Luego experimentaban para saber si dicha idea era verdadera, y entonces pasaban a la evaluaci\u00f3n cr\u00edtica, ofreciendo los hallazgos a otros cient\u00edficos con el fin de que pudieran<br \/>\nreproducir el hecho revolucionario.<br \/>\nLa hip\u00f3tesis espiritual que funcion\u00f3 desde miles de a\u00f1os atr\u00e1s est\u00e1 conformada por tres partes:<br \/>\n1. Una realidad invisible que es la fuente de todo lo visible.<br \/>\n2. Esta realidad invisible puede conocerse por medio de la conciencia.<br \/>\n3. La inteligencia, la creatividad y el poder de organizaci\u00f3n, est\u00e1n integrados al cosmos.<br \/>\nEstas tres ideas son como los valores plat\u00f3nicos en la filosof\u00eda griega, que nos dicen que el amor, la verdad, el orden y la raz\u00f3n dan forma a la existencia humana a partir de una realidad superior. La diferencia consiste en que las antiguas filosof\u00edas, cuyas ra\u00edces podemos ubicar unos cinco mil a\u00f1os atr\u00e1s, nos dicen que esta realidad superior est\u00e1 con nosotros aqu\u00ed y ahora.<br \/>\nLas tradiciones de sabidur\u00eda del mundo no exclu\u00edan a un Dios personal (en mi caso, no me ense\u00f1aron de peque\u00f1o a adorar a un Dios, pero a mi madre s\u00ed se lo ense\u00f1aron, y le ense\u00f1aron a rezar a Rama en un templo cada d\u00eda de su vida). Al mismo tiempo, todas las tradiciones de sabidur\u00eda incluyen a un Dios impersonal que permea cada \u00e1tomo del universo y cada fibra de nuestro ser. Esta distinci\u00f3n molesta a aquellas personas que quieren aferrarse a una fe \u00fanica, sea cual sea. Sin embargo, un Dios impersonal no tiene por qu\u00e9 constituir una amenaza.<br \/>\nPiensa en alguien a quien ames. Ahora piensa en el amor mismo. La persona amada da un rostro al amor, pero con seguridad el amor exist\u00eda antes de que esta persona naciera y le sobrevivir\u00e1. En este ejemplo tan sencillo radica la diferencia entre el Dios<br \/>\npersonal y el impersonal. Como creyente, puedes atribuir un rostro a Dios \u2013se trata de una elecci\u00f3n privada\u2013, pero espero que te des cuenta de que, si Dios est\u00e1 en todas partes, las cualidades divinas de amor, piedad, compasi\u00f3n, justicia, y todas las dem\u00e1s atribuidas a Dios, se extienden infinitamente por toda la creaci\u00f3n. No es de sorprender que esta idea sea com\u00fan a todas las religiones. La conciencia elevada permiti\u00f3 a los grandes sabios, santos y visionarios, acercarse al tipo de conocimiento que resulta amenazante para la ciencia, pero que es completamente v\u00e1lido. Nuestra comprensi\u00f3n de la conciencia es muy limitada como para hacerle justicia aqu\u00ed.<br \/>\nSi yo te preguntara de qu\u00e9 cosas eres consciente en este mismo momento, probablemente comenzar\u00edas por describir la habitaci\u00f3n en que te encuentras y las vistas sonidos y olores que te rodean. Al reflexionar, te har\u00e1s consciente de tu estado de \u00e1nimo, de las sensaciones de tu cuerpo, y quiz\u00e1 adviertas una preocupaci\u00f3n o deseo oculto que est\u00e1 a mayor profundidad que los pensamientos superficiales. Pero el viaje interior puede ir mucho m\u00e1s lejos, conduci\u00e9ndote a una realidad que no tiene que ver con los objetos comunes ni con los sentimientos y pensamientos cotidianos. Eventualmente, esos dos mundos se funden en un estado del ser que va m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites espacio-temporales, en una realidad de infinitas posibilidades.<br \/>\nAhora nos enfrentamos a una contradicci\u00f3n: \u00bfc\u00f3mo pueden dos realidades opuestas (en el sentido de que cocinar una hogaza de pan es lo opuesto a so\u00f1ar con una hogaza de pan) terminar siendo una misma? Esta visi\u00f3n improbable es descrita sucintamente en el Isha Upanishad, una antigua escritura hind\u00fa. \u201cEso est\u00e1 completo y esto tambi\u00e9n est\u00e1 completo. Esta totalidad ha sido proyectada a partir de aquella otra totalidad. Cuando esta totalidad se funde con esa otra totalidad, s\u00f3lo queda la totalidad.\u201d En primera instancia, este pasaje parece un acertijo, pero puede descifrarse al percatarnos de que \u201cesa otra\u201d totalidad es el estado de conciencia pura, en tanto que \u201cesta\u201d totalidad constituye el universo visible. Ambas est\u00e1n completas en s\u00ed mismas, como sabemos gracias a la ciencia, que ha pasado cuatro siglos explorando el universo visible. No obstante, desde el punto de vista espiritual, una totalidad oculta subyace a la creaci\u00f3n, y<br \/>\nes esta totalidad invisible la que m\u00e1s importancia tiene.<br \/>\nLa espiritualidad ha existido durante algunos miles de a\u00f1os, y sus investigadores han sido brillantes, son como los Einstein de la conciencia. Cualquiera puede reproducir y verificar sus resultados, al igual que sucede con los principios de la ciencia. M\u00e1s<br \/>\nimportante a\u00fan, el futuro que la espiritualidad promete \u2013un futuro sabio, libre y pleno\u2013 no se esfum\u00f3 conforme declinaba la \u00e9poca de la fe. La realidad es la realidad. S\u00f3lo hay una y es permanente. Esto significa que, en alg\u00fan momento, el mundo interior y el<br \/>\nexterior han de encontrarse, no tendremos que elegir entre ellos. En s\u00ed mismo, ese hecho ser\u00e1 un descubrimiento revolucionario, puesto que la disputa entre ciencia y religi\u00f3n ha convencido a casi todos de que, o se enfrenta la realidad y las duras cuestiones de todos los d\u00edas (ciencia), o te retiras pasivamente a contemplar una realidad que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de la vida cotidiana (religi\u00f3n).<br \/>\nEsta supuesta elecci\u00f3n fue forzada en nosotros cuando la religi\u00f3n fracas\u00f3 en el cumplimiento de sus promesas. Pero la espiritualidad, la fuente m\u00e1s profunda de la religi\u00f3n, no ha fracasado y est\u00e1 lista para v\u00e9rselas con la ciencia cara a cara, ofreciendo respuestas consistentes con las teor\u00edas cient\u00edficas m\u00e1s avanzadas. La conciencia humana cre\u00f3 la ciencia, la cual, ir\u00f3nicamente, trata de excluir a la conciencia, \u00a1su creadora!<br \/>\nObviamente esto nos dejar\u00eda con algo a\u00fan peor que una ciencia hu\u00e9rfana y estrecha: habitar\u00edamos un mundo empobrecido.<br \/>\nY este mundo ya lleg\u00f3. Vivimos en una \u00e9poca de rudo ate\u00edsmo, cuyos defensores califican a la religi\u00f3n como superstici\u00f3n, ilusi\u00f3n y enga\u00f1o. Pero su verdadero objetivo no es la religi\u00f3n sino el viaje interior. Me preocupan menos los ataques a Dios que otros ataques m\u00e1s insidiosos: la superstici\u00f3n del materialismo. Para los cient\u00edficos ateos, la realidad debe ser externa; de no ser as\u00ed, todo su entramado se viene abajo. Si el mundo f\u00edsico es todo lo que existe, la ciencia hace lo correcto al buscar datos en \u00e9l.<br \/>\nPero aqu\u00ed se viene abajo la superstici\u00f3n del materialismo. Nuestros cinco sentidos nos alientan a aceptar que existen objetos \u201cah\u00ed afuera\u201d, bosques y r\u00edos, \u00e1tomos y quarks.<br \/>\nSea como sea, en la frontera de lo f\u00edsico, cuando la naturaleza se convierte en algo peque\u00f1o, la materia se desintegra y desvanece. En este caso, el acto mismo de la medici\u00f3n cambia aquello que vemos; todo observador termina entretejido con aquello que observa. \u00c9ste es el universo que la espiritualidad ya conoce bastante bien, en que la observaci\u00f3n pasiva da pie a la participaci\u00f3n activa, para descubrir que formamos parte del entramado de la creaci\u00f3n. El resultado es un poder y libertad enormes.<br \/>\nLa ciencia nunca ha llegado a la objetividad pura, y nunca lo har\u00e1. Negar el valor de la experiencia subjetiva equivale a despojarse de lo que hace que la vida sea digna de vivirse: el amor, la confianza, la fe, la belleza, el azoro, la maravilla, la compasi\u00f3n, la verdad, las artes, la moralidad y la mente misma. El campo de la neurociencia ha dado por sentado que la mente no existe, sino que es un subproducto del cerebro. El cerebro (una \u201ccomputadora hecha de carne\u201d, como afirma Marvin Minsky, experto en inteligencia artificial) es nuestro amo, y decide qu\u00edmicamente c\u00f3mo nos sentimos, determinando gen\u00e9ticamente c\u00f3mo crecemos, vivimos y morimos. Este panorama no es aceptable para m\u00ed, porque al hacer a un lado la mente, eliminamos nuestro portal al conocimiento y a la introspecci\u00f3n.<br \/>\nConforme a los\u00a0 debate sobre los grandes misterios, los grandes sabios y videntes nos recuerdan que s\u00f3lo existe una pregunta: \u00bfqu\u00e9 es la<br \/>\nrealidad? \u00bfSe trata del resultado de las leyes naturales que operan rigurosamente por medio de causa y efecto, o se trata de otra cosa? Existen buenas razones para que nuestras cosmovisiones est\u00e9n en guerra. Cualquier realidad es o no limitada por el universo visible. O el cosmos fue creado a partir de un vac\u00edo sin sentido, o no fue as\u00ed.<br \/>\nHasta que se comprende la naturaleza de la realidad, eres uno de los seis ciegos que tratan de describir un elefante sosteniendo s\u00f3lo una de sus partes. El que se aferra a la pierna dice: \u201cEl elefante es como un \u00e1rbol.\u201d El que sostiene la trompa dice: \u201cEl elefante<br \/>\nse parece a una serpiente.\u201d Etc\u00e9tera. La f\u00e1bula infantil sobre los ciegos y el elefante es en realidad una alegor\u00eda proveniente de la antigua India. Los seis ciegos son los cinco sentidos m\u00e1s la mente racional. El elefante es el brahm\u00e1n, la suma de todo lo existente. En principio, la f\u00e1bula es pesimista: si \u00fanicamente dispones de los cinco sentidos y de la mente racional, jam\u00e1s ver\u00e1s al elefante. Sin embargo, existe un mensaje oculto tan obvio que muchos lo pasan por alto. El elefante existe. Estaba ah\u00ed, frente a nosotros, esperando con paciencia a ser<br \/>\nconocido. \u00c9sta es la verdad m\u00e1s profunda de la realidad unificada.<br \/>\nEl simple hecho de que la religi\u00f3n no haya tenido \u00e9xito no significa que suceder\u00e1 lo mismo con una nueva espiritualidad basada en la conciencia. Necesitamos ver la verdad, y en el proceso despertaremos los hondos poderes que nos prometieron hace miles de<br \/>\na\u00f1os. El tiempo espera. El futuro depende de la elecci\u00f3n que realicemos hoy.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-5774 lazyload\" data-src=\"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/la-magia-blanco-1-300x42-1-300x42.png\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"42\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 300px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 300\/42;\" \/><img decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-3058 lazyload\" data-src=\"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-content\/uploads\/version-horizontal-300x84.png\" alt=\"Pacha Pulai\" width=\"232\" height=\"65\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 232px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 232\/65;\" \/><\/p>\n<button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"7466\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"3\" style=\"box-shadow:none;-webkit-box-shadow:none;-moz-box-shadow:none;background-color:#ffffff;border-color:#989fca;color:#3f3b9b;\"><i class=\"sf-icon-love\"> <\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"color:#3f3b9b;\">3<\/span><\/button>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Perspectiva Espiritual Si la espiritualidad ha de ganar la lucha en el futuro, primero debe superar una desventaja mayor. 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