{"id":7823,"date":"2021-03-31T21:11:53","date_gmt":"2021-04-01T00:11:53","guid":{"rendered":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/?p=7823"},"modified":"2021-03-31T21:11:53","modified_gmt":"2021-04-01T00:11:53","slug":"comer-es-mas-que-alimentarse","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/comer-es-mas-que-alimentarse\/","title":{"rendered":"Comer es m\u00e1s que Alimentarse"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>Comer es m\u00e1s que Alimentarse <\/strong><\/p>\n<p>El gusto es uno de los sentidos m\u00e1s desarrollados en los personajes, sean humanos o no, de muchos cuentos populares africanos y de los cuentos de autores europeos ambientados en el gran continente. Al repasar las p\u00e1ginas que plasman un saber antiguo, los productos de la cosecha, los platos preparados, los aguardientes tradicionales y los rituales ligados a todo ello trasladan al oyente ne\u00f3fito a un mundo de sensaciones culinarias insospechadas. El continente africano es un crisol de culturas, etnias, paisajes, climatolog\u00edas, lenguas (aut\u00f3ctonas o implantadas a ra\u00edz de la colonizaci\u00f3n), literaturas (de transmisi\u00f3n oral o escrita) y estructuras sociales y pol\u00edticas tan dispares y complejas, que la utilizaci\u00f3n del adjetivo africano no debe inducir a una generalizaci\u00f3n ingenua por parte del lector de estas breves l\u00edneas. El prop\u00f3sito de tal utilizaci\u00f3n es hacer posible una r\u00e1pida excursi\u00f3n por las delicias de algunas de las gastronom\u00edas del continente y su inclusi\u00f3n como elemento narrativo de importancia radical en muchos textos escritos sobre \u00c1frica o por autores nativos, para que el lector ne\u00f3fito descubra un mundo de sensaciones culinarias y literarias a la vez, ambas ligadas a una rica sabidur\u00eda ancestral, sin por ello tener que detenerse en ciertos pormenores geogr\u00e1ficos. A\u00fan as\u00ed, para adentrarse en un mundo tan sugerente, en el que se funden sinest\u00e9sicamente vista, paladar, olfato y tacto, la lectura de algunos manuales de cocinas africanas resulta reveladora para la comprensi\u00f3n del fen\u00f3meno. En ellos el lector encontrar\u00e1 mucha informaci\u00f3n sobre los alimentos b\u00e1sicos que componen la dieta de las poblaciones de las distintas zonas del continente, sobre su preparaci\u00f3n, sobre la utilizaci\u00f3n de abundantes especias que enriquecen los platos y guisos, sobre las bebidas, alcoh\u00f3licas o no, que riegan las comidas, e incluso sobre la forma de preparar dichos manjares y d\u00f3nde encontrar los ingredientes t\u00edpicos en las distintas ciudades espa\u00f1olas.<br \/>\nLa multiplicidad de paisajes y climas condiciona la composici\u00f3n de los platos y bebidas de cada \u00e1rea del continente. Si se toma como referencia la producci\u00f3n de cereales, por ejemplo, los cultivos var\u00edan necesariamente de una regi\u00f3n a otra; en el Golfo de Guinea, el m\u00e1s utilizado es el ma\u00edz, por lo que su consumo y elaboraci\u00f3n condicionar\u00e1n los textos literarios procedentes de aquella zona, al incluirlo como elemento esencial y simb\u00f3lico de los relatos y cosmogon\u00edas a los que tenemos acceso. Los tub\u00e9rculos m\u00e1s difundidos son el \u00f1ame y la mandioca, largamente usados en elaboraciones gastron\u00f3micas de toda el \u00c1frica central y occidental, mientras que en las zonas m\u00e1s secas se cultiva el mijo, por su gran resistencia a las \u00e9pocas de escasez de agua, especialmente en las \u00e1reas pr\u00f3ximas al S\u00e1hara; el arroz se considera a la par que un art\u00edculo de lujo, puesto que se importa de zonas m\u00e1s h\u00famedas.<\/p>\n<p>Casi todas las\u00a0 transcripciones est\u00e1n hechas por parte de antrop\u00f3logos, viajeros o incluso misioneros de historias que se han ido transmitiendo oralmente durante generaciones en \u00e1mbitos mayoritariamente rurales de pa\u00edses del \u00c1frica central o del \u00c1frica occidental en este caso y de todas las regiones del mundo que iremos recorriendo. \u00a0Se trata de una literatura coral, m\u00e1s que nunca expresi\u00f3n del dinamismo de un pueblo. Los textos que se recogen a continuaci\u00f3n se pueden agrupar en dos apartados bien distintos por sus enfoques y por el tratamiento que dispensan a los africanos.<br \/>\nEl primero re\u00fane los cuentos publicados en las d\u00e9cadas de los 40, 50 y 60 del siglo pasado, en una \u00e9poca en que, por lo menos con referencia a Espa\u00f1a, los territorios africanos a\u00fan depend\u00edan pol\u00edtica y administrativamente de la metr\u00f3poli.<\/p>\n<p>En la recopilaci\u00f3n Roc\u00edo de la Ma\u00f1ana y otros cuentos africanos5 el relato que abre el volumen narra las peripecias de una joven que, una vez obligada a casarse por su madre con un joven que la pretend\u00eda, descubre con desilusi\u00f3n cu\u00e1l es el secreto para satisfacer a su esposo. He aqu\u00ed el di\u00e1logo entre la madre de la muchacha y el joven antes de que se lleven a cabo las nupcias:<br \/>\n\u2014 \u00bfDe veras, madre m\u00eda, que es una bonita muchacha? \u00bfY sabe cocinar el pescado y hacer buenas tortas?<br \/>\n\u2014 Es tan bella como los capullos del mango salvaje cuando cubren el suelo en primavera. Y he saboreado su guiso de pescado y el caldo que prepara\u2026<br \/>\nUna vez celebrada la boda, la joven Roc\u00edo de la Ma\u00f1ana comprueba que para satisfacer el prodigioso apetito de su marido tiene que emplearse a fondo para cocinar los m\u00e1s exquisitos manjares, desperdiciando en esta tarea todo el d\u00eda. En vez de dedicarse a recoger flores, ten\u00eda que pescar o recoger huevos para echar a la sopa, con lo que se puso delgada y d\u00e9bil. El desenlace depara una sorpresa para los peque\u00f1os lectores del cuento: la huida del hogar de Roc\u00edo, para rebelarse a su destino de cocinera y buscar una vida m\u00e1s llevadera lejos de la nefasta influencia y de las expectativas exageradas de su reci\u00e9n estrenado marido. En este caso, el narrador ha insinuado un cierto recelo hacia las supuestas virtudes que deber\u00eda poseer toda buena muchacha casamentera africana, puesto que todo el discurso que gira alrededor de los alimentos y su preparaci\u00f3n (en ocasiones muy ricos en detalles) desemboca en una actitud c\u00f3mplice hacia la decisi\u00f3n extrema de Roc\u00edo de fugarse de casa y abandonar as\u00ed el hogar conyugal, actitud ciertamente poco comprensible dada la fecha de publicaci\u00f3n del volumen y el p\u00fablico al que va dirigido. El alimento, cuando se convierte en raz\u00f3n \u00fanica de existir de uno o m\u00e1s seres humanos, pierde sus connotaciones positivas y pasa a ser un elemento que justifica la rebeli\u00f3n de una joven en contra de su esposo y la huida de tan agobiante entorno social.<\/p>\n<p>Si bien comiendo logramos satisfacer la necesidad b\u00e1sica de nutrir nuestro cuerpo, las pr\u00e1cticas alimentarias no se pueden considerar s\u00f3lo desde este prisma, ya que entonces caer\u00edamos en una reducci\u00f3n y una naturalizaci\u00f3n del hecho alimentario, y esta situaci\u00f3n ocultar\u00eda los factores sociales, culturales e hist\u00f3ricos que acompa\u00f1an una actividad tan cotidiana como es el acto de comer.<\/p>\n<p><iframe title=\"Riqui\u0301sima humita en olla\" width=\"1080\" height=\"810\" data-src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/gPBk-CnnEzc?feature=oembed&#038;enablejsapi=1&#038;origin=https:\/\/pachapulai.com.ar\"  allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture\" allowfullscreen src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" class=\"lazyload\" data-load-mode=\"1\"><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cocinen con el alma esta Semana Santa !! \ud83e\udde1<\/p>\n<button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"7823\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"box-shadow:none;-webkit-box-shadow:none;-moz-box-shadow:none;background-color:#ffffff;border-color:#989fca;color:#3f3b9b;\"><i class=\"sf-icon-love\"> <\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"color:#3f3b9b;\">0<\/span><\/button>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Comer es m\u00e1s que Alimentarse El gusto es uno de los sentidos m\u00e1s desarrollados en los personajes, sean humanos o [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":19,"featured_media":7820,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-7823","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reflexiones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7823","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7823"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7823\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7820"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7823"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7823"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pachapulai.com.ar\/encuentros\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7823"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}